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sexo para las damitas

Categoría: cornudos

14/06/2008 GMT 1

Mi suegro y mi esposa

drsexoparanenitas @ 17:47

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La siguiente historia sucedió durante el tiempo en el que vivimos en la casa de mis suegros, durante el cual mi esposa se dejó llevar por su instinto más animal engañándome con su padre. Cuando conocí a mi esposa esta era una mujer muy delgada y de una figura muy poco atrayente para los hombres que desean voluptuosidad que observar, ella tenía 21 años y yo 24, época en la que cursábamos estudios universitarios perteneciendo a facultades distintas, pero con algunos amigos en común. Para entonces no se me cruzaba por la mente el sentir algún corrientazo romántico o sexual hacia la que en el futuro sería mi esposa. Transcurrieron varios años, yo terminé mis estudios y perdí contacto con ella durante unos dos años.

Un día me volví a encontrar con ella y en ese momento sentí algo especial que me llevó a querer entablar nuevamente amistad con ella, tal vez por que en ese momento ya era una mujer con mayores carnes, desde entonces empezamos a salir hasta el día en que decidimos casarnos y empezar nuestra vida conyugal. Pasamos unos años maravillosos, muy románticos y con mucha actividad sexual no solo en nuestra casa si no en diferentes lugares a donde frecuentábamos y solos nos encontráramos. Un día nos vimos obligados a mudarnos donde nuestro suegros durante una temporada de manera obligatoria al quedarme yo sin trabajo. Y aquí es donde comienza la historia que nunca me hubiese imaginado ocurriría.

Durante ese tiempo en algunas conversaciones con mi suegra y mi esposa, yo les hacía la observación de que uno de nuestros hijos, que contaba con cinco años, tenía su miembro muy desarrollado para su edad, que se me hacía algo raro y que tal vez era mejor llevarlo al médico para un diagnóstico de un experto, confirmando mi esposa que a ella también le parecía así, sin embargo mi suegra hizo la aclaración de que posiblemente esto era algo genético, ya que su esposo, es decir, mi suegro era un hombre con un pene muy desarrollado, -según la apreciación de mi suegra.

Desde ese momento entramos en la duda mi esposa y yo al no darnos por satisfechos con la apreciación de mi suegra, pues el tamaño del miembro de mi suegro era algo muy relativo a los parámetros de observación que tenía mi querida suegra. Por este motivo quisimos conversar directamente con mi suegro, y aquí pensamos sería mejor que lo hiciera mi esposa, ya que ella conocía mi miembro y unos dos más antes que yo, entonces tendría mejor criterio que su madre, quien solo había conocido un hombre en su vida. Hablé con mi esposa para que le preguntara esa misma noche, cuando mi suegro llegara de trabajar, y aunque mi esposa decía sentirse apenada por tal situación, noté que se tornaba un poco entre excitada y curiosa al imaginar las proporciones del miembro de su padre.

Ya cuando llegó mi suegro preparamos las cosas para que solo estuviera mi esposa y mi suegro. Yo le dije a mi suegra que me acompañara a comprar un obsequio para Ana, mi esposa, pues yo era muy malo para ese tipo de cosas y no sabría que podría gustarle a una mujer. Ella me acompañó entonces y yo calculé un tiempo de dos horas para regresar. Sabiendo de antemano que mi suegra era mejor que no supiera de qué se trataba el asunto, simplemente retomé el tema del tamaño del miembro de mi hijo mientras nos encontrábamos de compras, confirmándome ella nuevamente que mi suegro era un hombre demasiado dotado y ese era un rasgo que se había mantenido en su familia durante siglos según las conversaciones que ella había sostenido con la madre de su esposo, mi suegro.

Yo me imaginaba la conversación de mi esposa con su padre, haciéndole la pregunta de una manera nerviosa, a pesar de la confianza que ellos tenían, y de acuerdo a lo que conversamos ella debía simplemente preguntarle, papá ¿es cierto lo que dice mi madre con respecto al tamaño de tu pito? Pues tenemos una duda y es que Brandon, tu nieto se está desarrollando de una manera poco común y pensábamos llevarlo al médico. Esa sería la conversación que ellos habrían tenido, según lo acordado, pero algo diferente a lo sucedido y yo notaba que mi esposa se ponía un poco nerviosa cuando me narró lo que sucedió. Ella me decía que mi suegro le había respondido inicialmente que no era así que él era un tipo normal, pero al cabo de unos minutos ella le aclaró que debía decirle la verdad por la salud de su nieto, respondiendo él, con una risa algo nerviosa, que si era de verdad que era con ese motivo que le preguntaba. Respondiendo ella, igualmente nerviosa, que si, que ese era el motivo principal, aunque la curiosidad que le producía saber el tamaño de su miembro era algo que le daba vergüenza, pues la talla de Raúl – Raúl soy yo, era muy normal.

Ella le decía que fuera sincero, y él simplemente seguía nervioso; entonces ella simplemente le decía, ¡Ah! te da vergüenza de tu hija, la que conoces desde el nacimiento y que cargaste entre tus brazos durante tanto tiempo. Y el respondía: Pero es que ahora no es la misma mujer la que me pregunta, ahora estás mucho mayor y ya tienes un figura distinta a la que tenías cuando te fuiste de la casa, ahora eres una mujer con muchas carnes, que si yo viera en la calle borracho le echaría un piropo alusivo al tamaño de su trasero, si no fueses mi hija. Acaso te gusta mi trasero, -dijo ella. No es que sea eso, cualquier hombre te miraría el trasero en la calle- decía él.

Me decía mi esposa que en algún momento sintió demasiada curiosidad en ver el miembro de su padre, pero por respeto a mí, más que por el vínculo familiar entre ellos, no le insinuó que se lo mostrara para comprobar. En ese momento pensé que mi esposa era más liberal de lo que se mostraba con todo el mundo y sobre todo con su familia ya que conmigo era una mujer muy abierta durante el sexo. Yo mientras ella me contaba lo sucedido, había sufrido una erección, cosa que me ponía a pensar la razón de semejante cosa.

Aunque allí no quedó la conversación y mi esposa no quedó satisfecha con la respuesta positiva que al final le dio su padre con respecto al tamaño de su miembro, después de decirle medio en broma que si no fuera por que es su hija se lo mostraría y respondiendo ella que no tanto era el hecho de ser su hija pues el hecho de mostrarle no significaba nada malo teniendo en cuenta que era para una causa que tenía que ver con la salud de su nieto. Entonces un día de estos te muestro mi polla para que quedes contenta y confirmes con tus propios ojos que tu padre tiene con que satisfacer a la más exigente de las mujeres. Respondió ella: Ojalá mi maridito tuviera un pito así para ella probar si de verdad podía dar más placer un pene grande. Cuando me contó todo esto mi esposa me decía que todo lo que habló con su padre había sido en broma ya que ella siempre acostumbraba hacer bromas de ese tipo con él, siendo esto verdad ya que yo ya les había escuchado algunos diálogos un poco picantes, pero nunca algo tan relativo a los deseos de ambos.

Esa noche cuando nos acostamos me preguntaba ella que si su padre habría deseado mostrarle de verdad su miembro; que yo que pensaba. Yo un poco excitado por esta situación que había vivido ella, le respondía: Claro yo creo que tu padre al igual que cualquier hombre con esas proporciones que se dice tiene, debe causarle curiosidad ver la cara de una mujer al observar su pito en todo su esplendor. Pero y el hecho de que yo sea su hija, ¿no crees que es algo que pensó? Me decía ella. Pues yo pienso que tu padre, con ese culo que tienes, debe darle ganas no solo de mostrarte el tolete, sino de metértelo entre las piernas, reía yo. No seas bromista, es una cosa muy seria, es mi padre.

En mi interior yo siempre me imaginaba como sentiría mi esposa al ser penetrada por una polla más gruesa que la mía, pues cuando teníamos sexo, yo siempre sentía que ella no quedaba satisfecha pues cuando yo se la metía y ella estaba excitada no alcanzaba a llenarla y ya en ciertas ocasiones habíamos conversado hacerla de que mi pene era de muy poco calibre para el tamaño de su vagina, hecho que se confirmaba a no haber tenido ella nunca un orgasmo durante la penetración, solo llegaba ella con el sexo oral. Y la verdad yo también sentía muy amplia su vagina para mi miembro que podría considerarse dentro de la normalidad, ya que mide 14.5 cm. de largo por 12.5 de circunferencia.

De verdad crees que él me desea como mujer – preguntaba ella nuevamente. Notándose demasiado curiosa y algo excitada.

¿Y te gustaría a ti verle la verga a tu padre? - pregunté yo. Pues de mirársela y si es una buena herramienta, hasta de tocársela – respondía riendo.

En ese momento empecé a masturbarla y a decirle que si le gustaría que la penetrara una verga gruesa ahora mismo. Ella me decía jadeando que si. Si si, siiii siiiii, siiiiiiii me gustaría sentir una verga gruesa en este momento, si, si, si, méteme tu verga ahora. Y le di la mejor culeada que le había dado hasta el momento.

Seguían dándose conversaciones entre ella y su padre un poco picantes de vez en cuando. Algunas veces ella le decía, mientras él cenaba: es que tú con esa herramienta que tienes debes alimentarte como para dos personas. Él decía riendo, pues tu madre es la más interesada en mantener bien alimentado ese animal que la ha hecho feliz durante 35 años. Siempre era ella la que comenzaba las conversaciones picantes. Otro día alcancé a escuchar que ella le preguntaba, papá y cuanto mide tu herramienta. Él simplemente decía carcajeándose ¿Y para que quieres saber eso? Pues no se, hay que saber con quien uno comparte su techo no sea que algún día me tome unos tragos y me olvide de que soy tu hija y hay que saber de antemano para estar preparada para una batalla de ese tipo. Pues entonces, me están dando una idea de que regalarte el día de tu cumpleaños. Que quieres regalarme papá, ¿un consolador gigante?. Nooo, una botella de whisky para ti y un viaje para tu marido y para tu madre. Uuff papá sino te conociera diría que es en serio.

En ese momento llegó mi suegra y no siguieron con esa conversación, lo que me llevó a pensar que había algo de verdad dentro de ese diálogo. Un día mi suegra tuvo que viajar a visitar a una de sus hermanas que se encontraba muy enferma, y decidió alistar equipaje para dos semanas. Esos días yo me encontraba un poco disgustado con mi esposa por causa de un perro que habíamos conseguido, pero que ella no quería mucho y a veces no le daba muy buen trato. Entonces decidí llegar tarde esos días y tomarme unas cervezas antes de cada llegada a casa.

Al cuarto día de llegar tarde como a las 10: PM, conversamos un poco y nos reconciliamos y como era viernes decidimos salir a tomar unos tragos juntos y escuchar música en un lugar cercano a la casa. Después de unas tres horas, ya mi esposa estaba bastante mareada y decidimos regresar a la casa pues yo tenía que madrugar a trabajar al siguiente día. Cuando llegamos a casa, mi suegro se encontraba viendo algunos videos musicales y tomando unas cervezas en la sala con las luces apagadas, algo que solía hacer a menudo. Cuando llegamos yo subí a la habitación a acostarme directamente para no tener problemas con la madrugada al siguiente día. Como en ese momento mi suegro veía un video que a mi esposa le gusta mucho decidió ella quedarse un rato con él.

Mi suegro había comprado un DVD de Mark Anthony, artista que a ella le encanta. Unos 15 minutos después subió ella a la habitación para darme las buenas noches y agradecerme por la velada de esa noche. Yo ya estaba casi dormido, pero le di un beso de buenas noches y ella se acostó a mi lado, le toqué sus nalgas, diciéndole, tienes el mejor culo de la ciudad. Algo que aunque exagerado estaba acorde con las miradas que le daban en la calle cuando salía con vestidos o pantalones ajustados, ya no era la misma flaca que yo conocí, mantenía su culo en forma, y sus nalgas, debido al mucho ejercicio que hacía, eran grandes, redondas y excitantes para cualquier hombre.

A los pocos minutos bajó ella nuevamente a escuchar música con mi padre. Yo me quedé dormido y cuando desperté como las 5 AM para ir a trabajar, habiendo dormido solo tres horas, decidí bajar a la sala y ver si mi esposa estaba preparando el desayuno o aún se encontraba escuchando música con su padre y lo que observé al bajar las escaleras me dejó sorprendido y me hizo querer ocultarme detrás de un pequeño cuarto que había al bajar las escaleras. Mi esposa estaba junto a mi suegro con su falda que era muy larga, a medio muslo, y la mano de mi suegro tocaba su entrepierna. Mientras ella tocaba su bulto aún debajo de los pantalones a medio abrochar, y decía: Había soñado con esto,..Umm, se siente aún más grande de lo que imaginé. Mi madre debe gozar como una loca con semejante paquete.

La posición en la que estaban no me dejaba observar muy bien lo que ella le hacía, pero si observaba la cara de ella, la cual tenía mucho morbo y esa expresión pícara típica de ella cuando me está tocando mi paquete.

Sácalo para verlo, decía ella. Pero no te vas a asustar – decía él.

Empezó mi suegro a bajar sus pantalones con la ayuda de mi esposa que se notaba apresurada por ver aquella herramienta. Cuando salió de su pantalón hizo unos movimientos como si se tratara de un resorte, era verdaderamente enorme y muy cabezón, aparentemente él ya estaba muy excitado por la erección que se le veía. Mi esposa, hizo una expresión que jamás le había visto, parecía como si estuviera frente a un juguete nuevo, muy silenciosa, y casi paralizada.

No se cuanto medía, pero supongo que eran unos 26 ó 27 cms y además muy gruesa y cabezona. Mi suegro terminó de bajar su pantalón y mi esposa empezó a quitarse la blusa y su sostén, dejando sus pechos al aire, y mostrando sus pezones erectos e hinchados como nunca antes los había tenido. Ya mi esposa semi-desnuda, solo con su falda, pero sin bragas, comenzó a acariciar el enorme aparato que tenía enfrente, movía su mano desde el tronco hasta la cabeza y de la cabeza hasta el tronco, contemplando las dimensiones de semejante aparato.

Mi suegro comenzó a repetir, la frase: sigue, sigue, tienes unas manos maravillosas hija, tócalo, acarícialo, es de tu padre quien te ama y quiere complacerte en todos tus deseos más profundos. Yo estaba a escasos 3 metros escondido observando, semejante escena, que si no la estuviera viendo, nunca hubiera imaginado que pasaría en la realidad. Mi esposa parecía poseída por su excitación y lujuria, desabrochando su falda con una mano, mientras con la otra no soltaba la herramienta de su padre que ya se encontraba a reventar. Cuando mi esposa quedó totalmente desnuda, únicamente con sus zapatos de tacón, pasó a abrazar a su padre y a sentir cerca su enorme herramienta. Pasaron a acomodarse en el gran sofá de la sala, en posición él acostado boca arriba y ella encima con la boca sobre su grueso pene, la posición del 69, la que ella nunca hacía conmigo, pero que debido tal vez a la excitación que le causaba el sentir cerca de su boca el aparato que hacía tres décadas había sido el progenitor de su existencia, no paraba en quererlo ver muy de cerca.

Pasaron unos veinte minutos en esa posición, produciendo los más profundos sonidos como si se tratara de dos amantes que se han deseado toda la vida. Entonces ella se incorporó y se tumbó sobre el sofá, quedando con sus piernas muy abiertas, como si se preparara para dar a luz, pero simplemente sabiendo que lo que le esperaba era la enorme verga de su padre, la que deseaba sentir dentro suyo desde el día que su madre le contó de su innegable atributo. Su padre igualmente se incorporó y se apresuró a buscar la lubricada vulva de su hija, pasó primero su mano sobre la entrepierna de ella. Mientras ella le decía, métemela papá no cambiaría eso por nada del mundo.

Eso es lo que quieres, quieres sentir una verga más grande que las que has sentido hasta ahora. Si quiero sentirla adentro, quiero que me la metas, que me hagas feliz como haces a mi madre. Quiero sentirme llena realmente, como nunca me he sentido en la vida. Gózame papá, dame tu verga, dámela ya, no aguanto quiero sentirte papito, te amo papi, quiero ser tu mujer, aunque sea por esta noche solamente. Yo estaba muy excitado y ya había sacado mi verga y la acariciaba, mientras ellos se manoseaban, se tocaban sus partes más íntimas y sentían sus olores, como si se tratara de la primera y última vez que lo harían, sin querer dejar de sentir cada segundo el placer de explorar sus partes más ocultas. Acercó él su dura verga a la cuca de mi esposa. Sin tocarla él aún, ella realizaba movimientos en su vulva como si quisiera salir a recibirlo sin esperar a que él llegara.

Aaaaaahh, siiiii, uffffff, aaaaaah, siiiiii, siiiiiiiiii, ahhhhhhhhhhhh, ssssssssss, sssssssss, Se le oía a ella mientras él comenzaba a meter lentamente su enorme miembro, abriendo su vagina, se veía que entraba dificultosamente, algo que nunca había pasado cuando yo la penetraba, pero que debido a las proporciones del miembro de su padre, ahora sentía ella los más intensos placeres en todo su cuerpo. Le decía: te quiero papá, fóllame, que delicia, ahhhhhh, ufffffffff, nunca había sentido esto, uffffffff, uffffffff, fóllame, fóllame como a mi madre. Dale duro a tu hijita, ahhhhhhh que rico, si, siii, siiii, allí, sii, así paaaapaá, así sssss, siiiii, ah que hombre eres, no pares.

Parecía convulsionando, nunca había estado así conmigo. Se movía como nunca la había visto. Cuando hacía el amor conmigo siempre se quedaba muy quieta, y aunque llegaba a tener orgasmos intensos, nunca la había visto moverse así, lo que me excitaba en gran medida y sabiendo que era su padre quien la follaba en ese momento. La gruesa verga de su padre entraba y salía mientras en cada empujón ella gemía y se retorcía de placer diciéndole que no parara. Sigue así, siiii, sii no pares, estoy en el cielo, no pares papá, cómele el chocho a tu hija, cómemelo, cómemelo, cómete mi chocho, así me gusta, me gusta tu eee-eee-enormmmme verga, me muero papá, me muero de gozo, dame, no pares, soy tuya, soy tuya, soy tu hija, soy tuya, no pares de darme duro con tu verga, es eee-nooorrrrmeee, que enorme se siente. Ahhh, decía ella, me vengooooo, uhhhhhh, uhhhhhhh, gemía ella. Y ahora comenzaba a llorar y decía, no quiero que esto acabe. Noo, no quiero que esto acabe, quiero ser tuya para siempre.

Que hija tengo, no te imaginaba tan rica. No paaaa, no pares, no pares. No quiero que termines, sigue. Sigue así, sigue paaa. Sigue paaaaa. Si hubiese sabido que tenías una polla así, me habría emborrachado contigo hace mucho tiempo. Siiiiii, siiii, siiiii, ufffffff, -lloraba y gemía ella. Entonces comenzaron rítmicamente en sus movimientos, cada vez más rápido, producían sonidos mientras sus sexos mezclaban sus fluidos cada vez más abundantes. Estaban llegando ambos al máximo placer. Mientras se movían como si fuesen uno solo llegaron ambos al tiempo y ella tuvo su primer orgasmo con una penetración.

Mientras tanto yo también soltaba todo mi semen mientras los observaba moverse al unísono, soltaba grandes cantidades de líquido como si no lo hubiera hecho en meses, salían a borbotones y yo me retorcía de placer en mi lugar de observación. Entonces se quedaron inmóviles por unos minutos, abrazados, sudando como nunca y se susurraban algo al oído, algo que yo no alcanzaba a escuchar y comenzaban a reír como dos novios después del primer beso. Se quedaron allí inmóviles, hasta que se durmieron en el gran mueble de la sala, juntos como no queriendo separarse.

Yo, subí me di un baño y me vestí rápidamente sabiendo que me encontraba retrasado para ir a trabajar. Cuando bajé nuevamente las escaleras, estaban ellos allí profundamente dormidos. Salí para mi trabajo y no regresé hasta la noche. Cuando regresé a casa solo estaba mi esposa, ya todo estaba en su lugar, y me dijo que anoche la había pasado muy bien conmigo, que después que me dormí había estado viendo unos videos de Mark Anthony con su padre, mientras tomaban unas cervezas, pero que al final se había quedado dormida en el mueble de la sala.

11/06/2008 GMT 1

Jaguar: Mi Esposa es una Ramera

drsexoparanenitas @ 20:34

Bueno, la verdad es que no sé como van a tomar este relato mío, ojalá no crean que soy solamente un mandilón con cuernos o un tipo sin huevos ni carácter, lo que pasa es que esta nueva situación en mi vida me la ha facilitado mucho.

Soy un hombre casado de 35 años, tengo 3 hijos, una posición descansada sin llegar a ser rico, y, en fin, una buena vida. mi esposa Marta, una bellísima mujer, se desvive por brindarme a mi y a nuestros retoños todo cuanto ella puede darnos y hacernos feliz. Ella es ama de casa, maneja todo dentro del hogar con gran pericia y esmero, siempre hay deliciosos manjares en la refrigeradora, nunca hace falta nada dentro de la casa y siempre podemos respirar todos un ambiente de calidez y paz, que muchos otros hogares apenas pueden soñar.

Pero el bienestar emocional y afectivo que estoy experimentando (mis hijos también) no se hizo presente sino hasta que mi esposa, Marta, hizo algo que, en otras circunstancias, habría acabado con nuestro matrimonio.

Mi vida…

¿Si Martita?

Ya me voy…

¿Con tus amigas cielo?

Si. – me responde sin verme a los ojos, clavando la mirada en el piso, muerta de vergüenza y remordimientos.

Muy bien, ¿querés que pase por ti?

No… no es necesario… ya sabés que Brenda me viene a dejar.

Brenda es muy buena amiga tuya amor, quiera conocerla… ¿por qué no la invitás a comer este fin de semana? Es que es tan fina contigo…

Ella no puede, tiene un horario de trabajo muy duro.

Qué lástima… bueno, de todas maneras mandale un saludo de mi parte. Y a ti, te doy un besote por ser la mejor mujer de este mundo. – me pongo de pié y la beso con amor y pasión a la vez, y no sé si la matan más lo que le acababa de decir o ese beso… o ambos.

Mi amada esposa se da la vuelta y se dirige despacio hacia la puerta, en donde su amiga ya la espera. Avanza a pasos cortos, como no queriendo, y justo antes de cruzar el umbral de nuestro hogar, voltea a verme, con una mirada triste, dolida, resigna. Una mirada llena de palabras, como diciéndome "..perdón mi amor, perdón…"...

Marta era una mujer muy conservadora, terriblemente rígida y fría, distante, inflexible y terca, toda una joyita, muy difícil. Desde el momento en que nos casamos vivíamos peleando, siempre por cosas pequeñas e insignificantes que ella convertía en sucesos gigantes y sin sentido. Todos los días ella tenía una razón para increparme algo, todos los días llegaba yo preocupado y tenso a la casa, pensando en qué habré hecho mal en esa ocasión.

Y mis niños tampoco se salvaban, ellos vivían bajo un duro yugo de opresión, tenían que ser perfectos y actuar observando normas muy severas. Yo, que soñaba con tener niños que corrieran gritando por la casa, jamás pude ver eso, porque en mi hogar eso estaba prohibido. La televisión, solamente cuando ella o yo (más bien, ella) estábamos presentes, las tareas antes de que llegáramos del trabajo y ella les pusiera a realizar trabajo extra, nada de salir a jugara a la calle… en fin, les estaba dando un infancia purísima mierda.

Comida rica en la refri, nunca, ella no iba a estar cocinando de más. Eso si, todo impecablemente limpio y ordenado, como una casa de cristal… nosotros no podíamos si quiera pensar en desordenar un poco. Y por las noches, el sexo más aburrido y totalmente antierótico que pudieran imaginarse… y solo cuando ella consideraba que era conveniente "..cumplir con sus labores conyugales".., como ella le decía a hacer el amor… que de amor no tenía nada.

Ahora se preguntarán, ¿cómo fue que ese ogro amargado se convirtió en la maravillosa mujer que describí al principio? ¿Y cómo pude soportar semejante hija de puta a mi lado? Pues verán, y muy a mi pesar, debo reconocer que siempre fui un muchacho consentido y sobreprotegido. En mi casa vivía solo con mi mamá y mis 2 hermanas mayores, que me cuidaban demasiado. Marta fue mi primer novia, y con ella terminé casado a pesar que ellas me decían que era un ser odioso y desagradable. Pero bueno, en las cosas del amor la razón sobra, siempre es así.

Sin embargo, ella iniciaría una doble vida, aun no que queda claro como fue que empezó, que me cambiaría la vida. Fue un día sábado en que me topé con la terrible realidad, en el que supuestamente yo me encontraba de viaje, soy ingeniero agrónomo. Pues por problemas de última hora, el motivo del viaje desapareció y me encontré en medio de un dilema, quedarme a dormir en aquel pueblo chiquito y feo o regresar a mi casa. El amigo con el que iba, Manolo, quiso regresar, así que me fui con el, yo no llevaba carro.

Manolo me dejó en mi puerta, me despedí de mi amigo y abrí, para mi sorpresa no había nadie. ¿En dónde podían estar?, eran más o menos las 10, Marta no dejaba a los niños salir y a ella tampoco le gustaba mucho.

Pasé a la cocina y me preparé algo de comer, cuidando de no hacer basura ni de dejar migajas, Marta tiene la casa como una tasa de plata. Comí y me senté en la sala a esperar, más o menos 15 minutos después escuché que un carro paraba en la entrada, abría el portón y se estacionaba en el garaje. Cuando me asomé, me di cuenta que no conocía ese carro, no era el de Marta.

Corriendo llegué a mi habitación y me encerré en el armario, que era muy amplio. Tomé un viejo bate de béisbol de aluminio y me agazapé en un rincón, bajo unos trajes viejos míos. Los minutos pasaron como si fueran horas, escuchaba pasos de 2 personas, un hombre y una mujer, pues uno de ellos eran zapatos de tacón alto. Después empecé a oír voces, una era Marta, la otra un hombre desconocido. Yo no me atrevía a pararme y a asomarme, tenía mucho miedo, no sé por qué.

Los pasos callaron y las voces se apagaron, poco después empecé a escuchar risas, cuchicheos, no tenía la más remota idea de lo que estaba pasando, no me podía imaginar con quién estaría mi esposa, ciertamente con nadie que conociera.

Los ruidos se fueron acercando hasta situarse del otro lado de la puerta de mi habitación. Los podía escuchar.

¡Qué bien te mirás mujer!… acá, en este especialmente… ¿en dónde estás?

Esa es de la Antigua, en el interior de un convento…

No sabía que dejaban tomarse ese tipo de fotos adentro de una ruina colonial.

¡Y no dejan, son clandestinas!

¿Clandestinas?, ja, ja, ja… pues estás muy linda en la foto.

Graaaacias… – oí que le contestaba ella – ¡ay!, hoy tuve un día muy pesado…

¿Te dieron muy duro nena? – ¿nena?

Duro es poco… estoy toda adolorida.

Pues hoy vas a quedar peor, je, je, je, je, je…

MMMmjjjjmmmm… ji, ji, ji, ji…

Sus risas desaparecieron y empecé a escuchar cuchicheos otra vez, gemidos y hasta jadeos. A esas alturas era ya muy claro lo que estaba pasando allí, pero mi corazón idiota se negaba a creerlo, ¡Marta era incapaz de dejarse tocar sobre la ropa aun con la luz apagada!

Los 2 entraron, los sonidos eran más que claros, eran besos, besos fuertes aparentemente.

Sentate en la cama, papi, y ponete cómodo… que yo lo voy a hacer ahorita.

No sabía a qué se refería ella, pero dejé de escucharlos más o menos por un minutos, hasta que la puerta del armario se abrió. Le juro que casi me muero del susto, pero lo que vi me hizo desear haber muerto. Marta había abierto, estando completamente desnuda. Se puso muy cerca de mi sin darse cuenta, su denso matorral de vellos púbicos negros quedaron a un palmo de mi cara, un poco más arriba, sus grandes y duros senos, con esos preciosos pezones oscuros que yo siempre ardía de ganas por ver.

Solo dejó el vestido que seguramente llevaba puesto, se dio la vuelta, mostrándome sos nalgotas duras y cerró. Ahora ya no me pude contener, "..¡esta maldita me está engañando!".. Me dije. Me puse de pié y me asomé a una abertura, desde donde podía verlo todo.

Estaba parada frente a un desconocido, moreno, seco, moreno y nervudo, su cabeza mostraba una cabellera negra y rala, tendría más o menos mi edad. Marta se meneaba cadenciosamente, moviendo sus caderas en círculos, acercándole los senos y dándose a desear.

Estás mejor de lo que me habían contado…

Gracias papi…

Te voy a hacer desquitar hasta el último centavo…

¡Por favor, te lo ruego!

¿Cómo estaba eso de que estaba mejor de lo que le habían contado?, ¿quién le contó qué cosa de mi mujer? ¿Y de qué centavos a desquitar estaba hablando ese imbécil? Tuve el impulso de salir y romperle la cabeza de un batazo, pero el tipo era bastante más alto que yo, y yo siempre he sido un maldito pusilánime de mierda.

Las manos del tipo comenzaban a subir desde su estómago plano hacia arriba, tocando y acariciando sus hermosos senos antes de estrujarlos suavemente. Marta cerraba los ojos y sonreía, estaba sintiendo mucho placer y quería más. Y a mi ese placer malsano amenazaba con matarme, ¡qué dolor ver a tu propia esposa gozando en los brazos de otro!

Las manos de este tipo la recorrieron completa. La atrajo hacia si y le acariciaba la espalda y la nalgas, al tiempo que con sus labios succionaba sus pezones oscuros, haciéndola jadear suavemente. Y ella seguía con los ojos cerrados y con cara de placer, no podía creer lo que estaba viendo.

El tipo la sentó sobre sus piernas y la comenzó a besar con fuerza, profundamente, abrazándola y agarrándole las nalgas, ella se restregaba sobre la hinchada entre pierna de el como una gata caliente. La boca y lengua del desconocido iban desde las tetas a su cuello, los hombros y todo lo que tenia a su alcance. Marta levantó un poco la cabeza y le permitió besarle el cuello, "..sin mordiscos mi marcas por favor".. le advirtió.

El la hizo parar, le dio la vuelta y la volvió a sentar en sus piernas, lamiéndole la espalda y jugando con sus senos y pezones. Metió una mano entre las piernas de mi esposa y le empezó a restregar el sexo, seguramente le metía un dedo (o más) y jugaba con su clítoris gordito. Y ella ahora se había puesto a gemir, abriendo la boca y jadeando, ojos cerrados y rictus de inmenso placer.

Poco a poco Marta se fue dando la vuelta, quedando sobre las piernas del tipo de costado, con una pierna hacia el frente y la otra sobre el suelo, muy separada, para así darle más espacio de maniobra. Lo malo es que quedó de frente hacia mi, por lo que la visión que tenía era inmejorable. Por lo que pude observar estaba metiéndole dedos por el culo y la vagina, haciendo círculos con ellos, arrancándole largos gemidos y suspiros. Yo estaba petrificado y, para mi sorpresa, con la verga paradísima.

¡¡¡OOOHHH!!!… ¡¡¡OOOHHH!!!… ¡¡¡OOOHHH!!!… – gemía ella – ¡¡¡PAPASITOOO!!!… ¡¡¡¡MEMATAAAAASSSSSS!!!!… ¡¡¡¡OOOHHH!!!!…

Gozá perra, gozame que te voy a dar duro…

¡¡¡OOOHHH!!! ¡¡¡OOOHHH!!! ¡¡¡OOOHHH!!!… ¡¡¡¡OOOAAAAAGGGGGHHH!!!…Ñ – Marta comenzó a pegar de gritos, yo creí que la estaba lastimando, pero su tremenda expresión de supremo placer me detuvo de salir en su defensa - ¡¡¡MEMUEROOOOOO!!!… ¡¡¡AH!!! ¡¡¡AH!!! ¡¡¡AH!!! ¡¡¡AH!!!… ¡¡¡¡AAAAAAAHHHHHHHHPAAAAAAPIIIIIIIIII!!!!

¡¡Si nena, gozala, gozala como la perra caliente que sos!

Comprendí entonces lo que estaba pasando, Marta se revolvía como una puta asquerosa sobre las piernas de ese desconocido porque estaba teniendo un orgasmo fuertísimo, que casi le sacaba los ojos, que casi la estaba matando. Me sentí morir, me sentí como el peor de los idiotas, ella jamás había tenido un orgasmo en su vida conmigo, una vez me lo recriminó. Y yo nunca sabía si era por mi incompetencia en la cama, porque no era un hombre lo suficientemente bueno para ella, o porque Marta era frígida. Pues bien, esa tremenda explosión de placer que acababa de ver me mostraba que era por la primer razón, me quería morir.

Vení nena, ahora te quiero montar… mira como estoy. – oí que le dijo ese desgraciado.

Me puse de pié nuevamente, limpié un poco mis lágrimas con la manga de mi camisa y volvía a ver. Ella le sonreía, lo besaba viéndole a los ojos, diciéndole cosas que no escuchaba, pero que por la intimidad y ternura del movimientos de sus labios, temí fueran cosas de amor, cosas que a mi nunca me quiso decir.

Marta se puso de pié, viéndolo con lascivia, sudando por el terrible clímax alcanzado. Se plantó frente a el y lo empujó con brusquedad, cayendo el tipo, sorprendido, sobre el colchón de la cama. Inmediatamente mi mujer le desabrochó el cinturón y le bajó el pantalón y calzoncillos juntos, dejándolo desnudo pues ya no llevaba camisa. Mi mujer, viéndole la paloma parada, avanzó despacio hacia ella, mirándolo con ojos entrecerrados, calientes. La alcanzó y comenzó a metérsela en la boca, chupándosela como una diosa. Y yo, que la única vez que tuve el valor de proponerle eso, me volteó la cara de una bofetada y me dejó de hablar por un mes, no podía hacer más que ver esa escena, rabioso, pero impotente, como siempre.

El idiota ese la miraba y le acariciaba el pelo, respirando fuerte y resoplando mientras ella bajaba con sus labios sobre el glande y se ponía a lamerlo y chuparlo en círculos. A veces bajaba con la lengua hasta los testículos, y allí los lamía, antes de subir nuevamente y aferrarse al glande de nuevo. Se le notaba a Marta una gran experiencia de felaciones, tanto así, ¡que hasta le puso el condón con los labios! Había estirado la mano hacia la gaveta de su cómoda, sacando 3 preservativos diferentes:

¿Cuál querés papi? Este es ultrasensitivo, con textura en ambos lados, y estos 2 son estándar…

El ultrasensitivo nena…

Ok…

Marta lo abrió, mordió con los labios la puntita, y muy despacio lo fue deslizando sobre el glande, sin ayudarse por la manos en ningún momento. El tipo se quedó pasmado y muy impresionado.

¡Qué buena sos! Ojalá mi mujer supiera hacer menos de la mitad de lo que vos sabés…

La experiencia mi vida, la experiencia… no por nada tengo esa gran REPUTAción…

Je, je, je, je, si… bueno, sentate arriba mío bebe. – le dijo y ella lo hizo tomando su paloma de el colocándola en su entrada, dejándose caer luego.

Entro de un tirón, ella apoyó los brazos a ambos lados de su cabeza mientras le decía en voz baja cosas que no entendía, muy parecidas a las anteriores. Comenzó a subir y bajar, apretando duro con las caderas para metérsela hasta el fondo. Ella no dejaba besarlo, de verlo a los ojos, de lamerle la cara y de gemir fuertemente… todas esas, cosas que jamás hizo conmigo.

¡¡AAHH!!… ¡¡AHHHHH!!… ¡¡MMMMM!!… ¡¡OHHHHHH!!… ¡¡AHHHHHH!!…

¿Te gusta mamita?, ¿te gusta?… – le decía el suspirando.

¡¡AHHH!!… ¡¡¡SIII!!!… ¡¡AHHHH!!… ¡¡ME ENCANTA PAPI!!… ¡¡AHHH!! – contestaba ella.

Continuaron cogiendo, cada vez aceleraban un poco más el ritmo, y ninguno de los 2 paraba de decirse vulgaridades y obscenidades, ¡nunca pensé que mi mujer conociera siquiera ese tipo de vocabulario tan sucio! No la reconocía, no era la misma Marta que "..hacía el amor".. conmigo una vez a la semana (si me iba muy bien) bajo las sabanas y en oscuridad total.

Date vuelta nena. –dijo ese tipo.

Marta se dio vuelta dándole la espalda y poniéndose en 4, el se incorporó y se puso detrás. La penetró y comenzó a darle de perrito, con ella moviéndose para sentirlo más adentro, sus tetas bamboleándose por todas direcciones y con una cara de puta que no podía ni disimular. Marta gemía y gritando le pedía más.

¡¡¡AAHHH!!!… ¡¡¡MAS!!!… ¡¡¡MAS DUROOOO PAPIIIIII!!!… ¡¡¡MAS DUROOOOOO!!!…

¡¡AHHH¡¡… ¡¡MMMM¡¡… ¡¡¡PUTA MADRE, QUÉ RICO… COMO ME CALENTÁS MUJER!!!… ¡¡SIIIII!! ¡¡SIII NENA, SIIIII!!… ¡¡¡SEGUÍ ASÍ!!!…

¡¡¡AHHHH!!!… ¡¡¡AHHHH!!!… ¡¡¡AHHHH!!!… ¡¡¡AHHHH!!!… ¿TE GUSTA…? ¿TE GUSTA COMO TE COJO?… ¡¡¡MMMM!!!… ¡¡¡AHHHHH!!! – no podía creer que eso lo estuviera diciendo mi amada esposa.

¡¡¡SIIIIIIIII!!!… ¡¡¡¡ME ENCANTA!!!!… ¡¡¡TU CULO!!!… ¡¡¡QUIERO QUE ME DE EL CULO!!!… ¿ME DEJAS NENA, ME DEJÁS?

Ella paro y se sacó la verga enrojecida haciendo hacia delante un poco las caderas, bajándolas un poco. Ese asqueroso hijo de puta apoyo su talega sobre el ano de mi esposa, yo aun estaba sin poder creer que ella hubiese aceptado hacer eso sin la menos objeción, no era ella. Marta se acostó la cara y pecho sobre la cama y se tomo la cola con ambas manos para abrirle las nalgas. El le paso algo saliva y le fue metiendo poco a poco la verga. Aparentemente se la metió entera, pues se movía bastante rápido y ella gritaba cada vez mas. Aun pude escuchar que ella le dijo "..acordate que el culito se paga doble"..… ¡mierda!

¡¡¡¡AHHHHHH!!!!… ¡¡¡¡UHHHHHHH!!!!… ¡¡¡¡AHHHHHHH!!!!… ¡¡¡¡OHHHHHHHH!!!!… – gemía, gritando cada vez más fuerte mientras le daba y le daba.

¡¡¡Ooooohhh!!!… ¡¡¡Qué apretadita estás nena!!! ¡¡¡Uuuuuhhh!!!…

Ella dejó solo una de sus manitas para abrirse las nalgas, la otra la pasó por debajo de su cuerpo y se puso a tocarse el sexo, restregándolo vigorosamente. Me había dicho que nunca se había tocado pues eso era asqueroso y no era de una mujer decente, de una dama. Y por su forma de ser, no me costó creerle… ¡maldita!

Con semejante cogida, marta alcanzó el orgasmo nuevamente, ya llevaba 2.

¡¡¡¡PAAAAPIIIIIIIII!!!!… ¡¡¡¡PAAAAPIIIIIIIII!!!!… ¡¡¡¡PAAAAPIIIIIIIII!!!!…

¡¡¡¡DALE NENA, DALE!!!!… ¡¡¡¡YO TAMBIÉN ACABOOOOOOOOOO!!!!

¡¡¡¡OOOOOOOOOOOUUUUUUUUAAAAAAAGGGGGGGHHHHHHHHH!!!!…

¡¡¡¡AH!!!!… ¡¡¡¡AAAAHHHHH!!!!… ¡¡¡¡AAAAHHHHH!!!!… ¡¡¡¡AAAAHHHHH!!!!…

Los dos pararon sin fuerza, el se derrumbó sobre el cuerpo sudado de mi mujer, que jadeaba tremendamente satisfecha. Se quedaron abrazados como media hora, que se me hizo eterna. Yo lloraba, en voz baja, no quería ser descubierto. Imagínense enterarse que todas las cosas que teníamos por seguras en nuestra vida, eran mentira, una vil y vulgar mentira.

Abrieron los ojos y se vieron mutuamente, con ternura y cariño. Luego, sin cambiar de la posición en que quedaron, se besaron apasionadamente, despacio, sin prisa.

¿Servido papi? – preguntó ella.

Si… muy bien servido…

¡Qué bien!…

¿Todavía vas a ir al club?… te puedo llevar si querés…

No, ya no, me quedo de una vez.

Bueno nena, yo me voy, tengo que ir a mi casa con la aburrida de mi esposa…

Ella lo miró con cara de puta, lo volvió a besar y lo dejó levantarse de encima suyo.

Nena, ¿me la limpiás con la lengüita?

No papi, no hago esas cosas…

Mmmmm… lástima…

Ella se quedó acostada boca abajo, mirando como se vestía el hombre que se la acababa de coger. Una vez listo, el le hizo la pregunta que terminó de derrumbar todo lo que consideraba sagrado: "..¿cuánto es nena?"...

Fue una hora de servicio completo… más la enculada… mmmmmm… 800 lindo…

Sos cara… pero valés hasta el último centavo… – le dejó el dinero sobre la cama – Bueno nena, hasta la próxima…

Te voy a estar esperando con ansias papi… – se besaron apasionadamente y el tipo salió.

Mi mujer contó el dinero, lo guardó en un cofrecito entre su gaveta, y se quedó desnuda, sentada. Yo la veía de frente, con un gesto grande de placer y satisfacción, pensativa, seguro en la verga que se acababa de comer. Pero, poco a poco, el gesto feliz desapareció de su cara, y fue ocupado por uno triste, preocupado, vergonzoso. Instintivamente se tapó sus partes íntimas como temerosa que la fueran a ver, pero, supuestamente, estaba sola ya. Sin poderlo evitar, comenzaron a rodar lágrimas por sus mejillas hasta terminar en un llanto fuerte.

¡Por dios!, mis hijos, mi marido… ¿por qué?… ¿por qué?… ¿por qué me volví una puta?

Marta lloró desconsolada, luego entró al baño y se duchó, salió, apagó la luz y se durmió, después de haber llorado otro poco… como estaba haciendo yo…

Después de eso no sabía qué hacer, si pelearme con ella o simplemente abandonarla. Creo que no hice nada, en parte por lo pusilánime que siempre he sido. Creo que el temor de lastimar a mis hijos tuvo que ver en eso.

Sin embargo pronto me di cuenta que mi vida estaba mejorando ostensiblemente, cada vez ella era una mejor esposa y madre, mucho más cariñosa y tierna, y tanto yo como mis niños estábamos mejor. Aquel ogro estaba desapareciendo a pasos agigantados, ella se veía más feliz y satisfecha. Claro, eso me mataba en un principio, pero la mataba más a ella, pues los remordimientos la hacía sentir el peor ser del planeta.

Pues bien, desde que empezó su doble vida, una vida llena de sexo sucio, amantes anónimos y encuentros clandestinos e improvisados, todo en ella cambió. Y es que siendo ella tan santurrona y puritana no podía ser de otra manera. Sus remordimientos cambiaron mi vida sexual, antaño aburrida y recibida en migajas, ahora abundante y rebosante de todo tipo de atenciones y arrumacos y sin ponerme límites. Y fuera de la intimidad, ahora siempre tiene buen carácter, siempre de buen humor y lista para complacerme a mi y a los niños en todo lo que necesitemos. Y todo por los remordimientos que le da haberse convertido en una ramera.

Entonces, si todo iba tan bien, ¿para qué cambiarlo? Porque, sinceramente, díganme, divorciarme, ¿a quién iba a beneficiar? Definitivamente a mi no, ni siquiera desde el punto de vista financiero, a mis niños menos. Por tal razón decidí arriesgarme y dejarlo correr todo, dejar que el río fluyera libre, ya vería yo qué hacer luego si se complicaba. Por lo pronto, me propuse gozar a mi nueva y mejorada mujer. Yo me esfuerzo en hacerle creer que no se nada, que sigo tan enamorado e ingenuo como siempre, que confío ciegamente en ella. La trato lo mejor que puedo, incluso mejor que antes de enterarme, y lo que consigo es que su pena crezca, pues sabe perfectamente que yo no me merezco su traición, pues vivo y trabajo solo por ella y por mis hijos.

Es un jueguito muy interesante que me encanta jugar. Y lo mejor de todo es que ella jamás tendrá la fuerza de terminarlo, no tiene las fuerzas de dejar ese vicio carnal que ha adquirido. Por otro lado le teme demasiado al qué dirá la sociedad, ¿cómo va a ser posible que doña Marta, una mujer tan respetada y de principios tan sólidos se preste a esos juegos sucios? ¡Se moriría de la vergüenza, se moriría! Además también le da mucho miedo dejarme, pues, para bien o para mal, me ama, siempre me ha amado, era solo que nunca me lo pudo expresar bien. El dolor de mi abandono sería demasiado para ella, tampoco sabe manejar la soledad. Y nuestros hijos, ¿hacerles daño?, ¡ni hablar, eso nunca!

Y yo, lo único que tengo que hacer, es tratarla como una reina, hacerla sentir como la mujer más amada del planeta, cosa que no me cuesta en lo absoluto… y gozar y gozar de sus remordimientos…

Les agradezco por su atención, espero que no me culpen por lo que estoy haciendo, nada de esto abría pasado si ella no se hubiese vuelto una ramera cara. O mejor, si tan solo nos hubiera tratado bien desde el principio, que nada le costaba.

Mi mujer zohe con el jardinero

drsexoparanenitas @ 20:23

 

Esto es un hecho real, habitualmente 2 veces al mes venia a casa un muchacho
morocho con buen cuerpo a arreglar el jardin, mi esposa lo habia contratado
por recomendacion de una vecina, un dia llegue temprano del trabajo y el es
taba cortando el pasto, cuando termino mi esposa fue al jardin a pagarle, yo
que estaba a punto de entrar al baño, volvi a la pieza a buscar una toalla
fue cuando vi a trabes de la ventana como hablaban y sonreian, de una manera
sospechosa,como si tuvieran confianza, no le dije nada y me quede pensando, a
las 2 semanas una tarde suena el telefono y era el jardinero avisando que el
dia siguiente pasaria como era habitual.
Me prepare al otro dia y llegue temprano, cuando el llego busque un pretesto
y le dije a mi esposa que tenia que salir para llevar mi auto al lavadero,
pero antes deje la filmadora en la pieza escondida, filmando por si acaso, me
despedi y le dije a mi mujer que tardaria una hora, me fui y a la hora regrese
el muchacho estaba en su tarea y Laura bañandose, le avise que habia llegado
y me fui corriendo sin que me viera a la pieza a buscar la camara, la retro
cedi y pude ver lo que imaginaba, ni bien me habia ido, ella entraba a la
pieza, se quitaba la ropa, y enseguida entraba el, ella le sacaba la remera
le desabrochaba el pantalon y bajando el cierre, sacaba su gran pija con sus
manos, y comenzaba a besarle la pija como loca, enseguida el la tomo y la re
costo en la cama y comenzaron a besarse apasionadamente, hasta que el intro
dujo su pija bien dura ,lo hacian de una manera desenfrenada, luego ella
se subio arriba de el, y cabalgaba hasta llegar a el orgasmo, despues de eso
tomo su pija y la masturbo hasta que el le derramo todo el semen en sus
pechos, cuando terminaron rieron y bromearon que si yo llegaria harian un gran
problema, todo habia quedado filmado, y la verdad no lo podia creer, pero era
verdad.-
Esa noche ella noto que me pasaba algo, le dije que habia dejado de amarla
y que los motivos me los guardaba, desde aquella vez me di cuenta que la trai
cion es algo muy feo y triste, ahora estoy separado y no creo en la fidelidad

20/01/2008 GMT 1

MI MUJER GOZANDO CON OTRO

drsexoparanenitas @ 00:31
Somos de Mendoza, Argentina y, después de 12 años de casados, cumplí una fantasía: ver a mi mujer gozando, pero con otro hombre.

Cambiaré los nombres por razones obvias, pero las cosas se dieron así.

Desde hace un tiempo fantaseaba con mi esposa la situación, hasta que un día me dijo que la fantasía de otro hombre en la cama la excitaba mucho. Y me dejó organizar todo.

Con un aviso en la web, conseguí un muchacho joven, que tuviera mucho vigor, y le propuse acostarse con mi mujer pero con la condición de que ella pusiera los límites.

Alquilamos un departamento en la ciudad y la llevé allí este sábado por la noche.

Nos acostamos en la cama sin ropa y empezamos con caricias y besos. El nerviosismo nos invadía. La hora en que había citado al muchacho llegó y, con un mensaje de texto le avisé que subiera al departamento. Apagué todas las luces y cuando sonó el timbre lo hice entrar a oscuras.

Le pedí que se sacara la ropa y que me siguiera hasta la habitación en donde estaba mi esposa. Ella estaba a oscuras y tapada: no vería quien era. Él se metió en la cama y dejamos a mujer en el medio.

El nerviosismo era inmenso, pero la excitación mayor. Le tomé la mano al desconocido y la puse sobre una teta de mi mujer.

Pude sentir que ella ya estaba transpirando por la excitación. Ella tomó la mano y empezó a frotarla contra su pezón. Luego lo soltó y dejó que el muchacho acariciara sus cada vez más duros pezones.

Después de unos instantes, Irene lo tomó de la cabeza y dejó que le pasara su lengua por unos instantes. Su respiración iba en aumento y yo metí sus manos entre sus piernas encontrándola empapada.

De a poco, fue el muchacho bajando su cabeza hasta llegar a su vagina y profundos suspiros de placer salían de mi mujer. Mientras pasaba su lengua, seguía acariciando sus pechos. Ver a mi mujer gozando así me hacía transpirar como nunca.

Le recordé a Irene que el muchacho también merecía gozar con todo lo que estaba haciendo, y ella tomó su miembro que ya estaba muy duro con su mano y empezó a hacerle caricias y una buena paja.

Él muchacho transpiraba como loco y seguía muy sumiso a las órdenes de mi esposa.

Ella estaba por llegar a un gran orgasmo cuando lo acomodó arriba de ella y, tomando su pija, se la comenzó a refregar por su clítoris.

Me di cuenta que el muchacho empujaba para meterla, pero la mano de mi mujer agarrando esa caliente pija no lo dejaba entrar.

Los gemidos de los dos aumentaron y sentí a Irene cómo llegaba a un gran orgasmo, junto al muchacho que derramaba su blanca leche sobre sus oscuros pelos.

Los dejé que se relajaran un poco y, en medio de la oscuridad le di las gracias al muchacho y lo acompañé hasta la sala para que se vistiera y se fuera.

Volví a la habitación y mi esposa había quedado exhausta todavía con sus piernas abiertas y sus pelos todos empapados por la leche del muchacho.

No tuve que esperar mucho para poder subirme encima de ella y metérsela hasta el fondo. En ese momento, otro orgasmo de ella estalló y comprendí que lo había disfrutado.

10/01/2008 GMT 1

Imaginando como se cojieron a mi novia

drsexoparanenitas @ 19:25

hola hoy les voy a contar como me imagino la primera relacion de mi novia segun los relatos de ella y mi imaginacion ella tenia 17 años se encontraba falta de afecto y de aceptacion tenia un amigo en la prepa el cual le presento a un grupo de amigos de por su casa de ella uno de ellos de nombre ulises era el mas guapo el tipico galan que no se le escapa ninguna bueno asi se sentia el una tarde el tal ulise le hablo por telefono y le empeso a preguntar si era virgen y si se atreberia a tener sexo ella le digo que si era virgen y conforme al sexo no tenia miedo acabo la conversacion pero al otro dia elamigo de mi novia la invito a jugar nintendo en casa de ulises y es aqui donde comiensa mi imaginacion entraron al departamento y se instalaron los tres en la recamara de el comensaron a jugar y e entonces despues de un rato su amigo de mi novia salio a hablar por telefono a la estancia colgo y dijo, tengo sueño me puedo dormir en la sala y ulises le contesto que si ellos sigieron jugando y el s hizo el dormido comensaron a platicar ulises y ella de la conversacion del dia anterior y el tomo la i! niciativa dandole un beso la comenso a desnudar y se paro a cerrar la puerta con seguro le acaricio los pechos luego su vagina y comenso a calentarla se desvistio y la penetro por un lapso cortohasta satisfacer sus nesesidades sin pensar si ella lo habia disfrutado la amenazo diciendole que no lo debia saber nadie y desde alli empesaron a ser amigos cariñosos la segunda ocacion ella se presto voluntariamente no se si lo disfruto y no quiero saber por que me duele la tercera ocacion el estaba borracho le hablo por telefono y le dijo que se encontraba solo que era su cumpleaños y queria verla ella se nego y el la amenaso diciendole que si no hiba se olvidara de el , despues de haberse entregado a el por primera vez ella estava enamorada y lo fue a ver el le dijo que queria penetrarla pero ella se nego sin embargo la obligo chantageandola de que sino se acostaba con el le diria a todo el mundo lo que habia pasado entre ellos, ella accedio el la penetro sin pensar que la estava la! stimando fisica y mentalmente y alli fue donde entro yo a ala historia empezamos con nuestro noviasgo y un dia nos lo encontramos y el le pregunto que quien era yo le respondio que su novio y la comenso a amenasar por tel si no me dejaba me hiba a contar todo a mi un dia se armo de valor ella y me conto lo que habia pasado mas o menos no me importo ya que el amor perdona todo lo enfrente diciendole que si no la dejaba de molestar le partiria la madre y tuvo miedo le dije que sabia todo y desde ese diala dejo de molestar lo dificil comenzo cuando nos propusimos comensar con nuestras relaciones sexuales ha sido muy dificil por que no hemos podido ya que ella se encuentra muy lastimada moralmente . si cuento esto es por que me mata dia a dia imaginar como fue aquella primera vez pero al mismo tiempo me exita

05/01/2008 GMT 1

ABRO LAS PIERNAS A MI MUJER PARA SER PENETRADA POR OTRO

drsexoparanenitas @ 18:00
Habíamos ido a divertirnos y nos dejamos llevar por el espectáculo, a nuestro alrededor había parejas desnudas que no paraban de tocarse, y esto puso a mi mujer más nerviosa y caliente Después de meses esperando salir un sábado por la noche mi mujer y yo, logramos dejar rienda suelta a nuestros instintos sexuales, lo conseguimos.

Es sábado por la tarde, la semana que cumplí 40 años, después de dejar a las niñas, con los abuelos, logramos marcharnos a Barcelona, antes de llegar al Hotel Arts, donde tenemos una reserva de una habitación, nos paramos en un centro comercial, qué hay en la ronda litoral, a comprar un conjunto de ropa interior de lo más sexy(un conjunto de medias, liguero, tanga y sostén de color negro), llegamos a la habitación del hotel, me ducho yo primero, y espero que mi mujer termine , cuando sale tengo que mirarla dos veces, para comprobar lo preciosa y provocativa que está, le doy un beso y salimos de la habitación. Teníamos una reserva en un conocido restaurante de la Barceloneta. Al llegar al restaurante nos tienen una mesa reservada, pasamos delante de todas las mesas y mi mujer es el blanco de todas las miradas, lleva una blusa blanca, desabrochada abierta hasta tal punto, que no entiendo como pude reprimir no meter mi mano entre el escote, con una falda negra corta y las medias negras, del conjunto que compramos. Nos traen la carta pido un vino blanco de aguja, que se que le gusta a mi mujer, y empezamos a tomar unas copas antes de pedir el menú, cuando íbamos por el segundo plato, le pedí al camarero que llevase la segunda botella, el vino empezaba a hacer efecto, y ella se desabrocha otro botón de la blusa, cuando venía el camarero, no le apartaba la vista de su escote, se lo digo y ella me contesta que ya se había dado cuenta, le pregunto si esta caliente y no me devuelve contestación, pero con su media risa conozco la respuesta, le pongo la mano en la pierna y me dice: ¿pero que haces? nos pueden ver, es pronto y tenemos toda la noche por delante. Le vuelvo a preguntar si está caliente y me contesta después de una corta pausa, que si, le digo que me deje tocarla y me dice que nos pueden ver, pedimos la cuenta, y salimos casi corriendo, nos vamos a un bar musical que esta abarrotado, atravesamos el bar y llegamos a la barra no sin antes restregarnos con todos los asistentes, cuándo llegamos al fondo de la barra en la parte más oscura pedimos una copa cada uno, y le digo como está y me dice que bien y yo le digo que si sigue tan caliente como en el restaurante, y me dice que después de haber atravesado todo el local y notar como alguna que otra mano le tocaban, el culo y le tocaban de una manera muy sutil su talla 95 de pecho, me contesta como quieres que esté. Intenté tocar la entrepierna y me apartó la mano otra vez y me dijo que me esperase, protesté y le reproché, que casi todos los tíos que hay en el bar la habían sobado y yo todavía no, y le dije que yo si estaba que no podía más, y es más, en el lugar donde estábamos no nos podía ver nadie, y después de insistir pude llegar a su entrepierna y tocarla, noté que tenía el tanga que estaba chorreando, le hice un par de masajes, y empezaba a gustarle, pero paré de golpe y ella protestó, le dije que se quitara el tanga, no dijo nada y se fue al servicio cuando salió se sentó en la silla alta de la barra abrió un poco las piernas, la toque y comprobé que se había sacado el tanga me acerqué a ella y empecé a frotarle con mi entrepierna, había un chico que se puso detrás de ella y que se había dado cuenta de todo. Le desabroché otro botón de la blusa y no llevaba sostén, por lo que se le salía un pecho, estaba tan caliente que no se daba cuenta, que el chico que estaba detrás de ella veía y oía sus gemidos, y que empezó a tocarle el culo, en un principio creía que era yo, cuando se dio cuenta me lo dijo al oído y le dije que si le gustaba que le dejase, y no devolvió contestación, el chico cada vez la tocaba con más descaro, era la primera vez que dos manos que no eran las mías (desde hacia muchos años) la tocaban y estaba en el momento más caliente, cuando me separé un poco y fue cuando el chico introdujo dos dedos en su interior produciéndole un orgasmo explosivo, cuando terminó pagamos y nos marchamos, sin oportunidad de que aquel joven nos dirigiese la palabra, salimos del bar y nos fuimos al club de intercambio que nos habíamos propuesto de buen principio. Llegamos y la relaciones públicas nos mostró el local y nos invitó a una copa, nos acomodamos en la segunda fila delante de un escenario, en el que habían una mujer que era desnudada por dos hombres, y después fue follada por los dos al mismo tiempo, mí mujer no paraba de mirar y de vez en cuando se tocaba su entrepierna, la toqué sin que opusiera ningún tipo de objeción, sin apartar la mirada del escenario, estaba chorreando y de vez en cuando se tocaba un pecho desnudo con una mano y la otra me tocaba a mí, había parejas en nuestro alrededor que estaban completamente desnudos y no paraban de tocarse, cuando terminó el espectáculo pedimos otra copa, y los chicos y la chica que habían hecho el espectáculo, pasaban junto a las mesas. Mi mujer estaba más que nerviosa, pero muy caliente, uno de ellos se sentó junto a nuestra mesa, totalmente desnudo y nos preguntó si era la primera vez que veníamos, y mi mujer contestó que si, cuando le puso la mano en la rodilla ella se la apartó, pero sin demasiada resistencia, le preguntó si le había gustado el espectáculo y le dijo que si quería subir la siguiente, contestó de una manera no muy convencida mirándome a mi como pidiéndome autorización, que no. Le dije que habíamos venido a divertirnos, mientras me miraba, el chico había vuelto a poner la mano en su rodilla y esta vez no se la apartó. Mientras en el escenario el otro boy junto a la mujer del espectáculo anterior tenían a otra mujer totalmente desnuda siendo penetrada por el hombre y la mujer chupándole los pechos, nosotros ya apenas miramos el espectáculo sin dejar de tocar a mi mujer, yo los pechos y él la mano bajo su falda, ella no paraba de jadear y estaba con las piernas bien abiertas sin bragas y la blusa totalmente desabrochada, cuando estaba apunto de llegar al orgasmo nos levantamos los tres y subimos al escenario, me desnudé y terminamos de desnudarla, estábamos los tres en pelotas, yo estaba detrás de ella y le habría las piernas mientras el empezó a penetrarla con su enorme verga, ella no paraba de tener orgasmos uno detrás de otro, varios hombres y mujeres subieron al escenario y no paraban de tocarse delante nuestro y alguno hasta llegó a tocarle los pechos. Cuando el chico terminó salió de su entrepierna me puse yo, antes de penetrarla varios hombres que estaban pajeándose delante nuestro la tocaron por todas partes e incluso alguno le metió algún dedo en la entrepierna, yo a las pocas embestidas acabé, llevaba toda la noche con ganas de descargar, al poco rato y después de vestirnos, salimos de allí y nos fuimos directamente a la habitación del hotel, donde volvimos hacer el amor recordando cada minuto de la noche, a la mañana siguiente nos despertamos hicimos el amor y nos marchamos a casa.

04/01/2008 GMT 1

Cuereneando a mi novio 1

drsexoparanenitas @ 18:41

91.jpgLlevamos como dos meses de novios el y yo, y pues lo mandaron de viaje a una sucursal en el norte del país por 3 meses. Ya me había acostumbrado a que me diera placer todos los sábados y domingos y ya no paraba en casa. Mi familia encantada por él, les caía muy bien. Para ello regreso a mi vida Eric el doctor... con sorpresa recibí su llamada pidiendo saber si podíamos salir, así que salimos un sábado. Estaba en una disyuntiva bien o mal sentía algo por mi novio y por otra tener a mi disposición al menos por un rato un rico pené grande como el de Eric no era para desperdiciarse. Me vestí lo más sexy posible y eso si bien depiladita de la vagina y sin tanga. Mi padre pregunto con quien iba a salir y le dije que con Gloria, el dijo bueno pero llega temprano, le dije si papá no te preocupes. Me cito cerca de casa, realmente estaba algo nerviosa no sabia que tanto había cambiado en este tiempo se fue un poco antes de que yo entrara a trabajar y casi no me escribía en mi mail a causa del internado.

Me encontraba adentrada en mis pensamientos de lo que hicimos en el estacionamiento y en el cine, y las noches de placer en su casa... en eso estaba yo volando mi imaginación cuando sonó el claxon, es como si me bajaran de mis nubecitas y aterrizara en un instante, y ahí lo encontré saliendo del auto abriéndome la puerta. Su cuerpo había ganado unos kilitos seguía igual o un poco más moreno que antes, un beso en la mejilla que me dejo algo cortada pues pensé que vendría con toda la artillería.

Fuimos a comer pizza, y ahí me contó como le había ido en su internado y en Monterrey, ahí me dijo que pues se encontró a una chica de su colegio y que era su ponedora en turno, me dio mucha rabia y envidia... pero no dije nada, y luego me pregunto por mi, le dije que trabajaba y que tenia un novio, un chico muy dulce y tierno y que cogía rico. Igual el mostró cierto enojo pero no lo quiso hacer muy evidente. Y le termine preguntando el porque no me presento a la susodicha, me dijo esta en casa con mis padres... hoy la presento como mi novia oficial, pase un trago de refresco y yo lo que quería es llorar de coraje ser tan fresco que ni se acordaba de mi en ese tiempo al principio si me mandaba e-mail y luego nada. Total tenia ponedor no más era cuestión que regresara y ya. Estaba saboreando una rebanada de pizza y me dijo... me das mi despedida de soltero? Yo le dije que sinvergúenza eres... esta en tu casa y te quieres coger a la ex. El solo sonrío y me dijo apoco no te has olvidado de mi nuestras travesuras en mi casa, en el estacionamiento y en el cine, no me digas que no? La verdad es que no solo oír su voz me transporto a esos bellos momentos con él... le dije que aceptaría a pasar un rato con él, pero me pagaría $$$ el me dijo cuanto y yo le dije 5mil. El dijo para que quieres tanto dinero por un ratito... le dije o yo tengo mis gastos si quieres, me pagas, se quedo en silencio y me dijo bueno voy al cajero pero con ese costo el cuarto lo pagas tu. Le dije haber cáete con el dinero papá.

Terminamos de comer la pizza y salimos. Se dirigió aun cajero y retiro el dinero de una cuenta y con otra completo los 5mil que pedí. Me los dio y le dije bien que esperas escoge el lugar. Me llevo a un hotel cerca de su casa, y en el trayecto me levante la mini y le mostré que mi vagina estaba rasuradita, el solo dijo nena no me excites de esta manera... reacción seguida de un abultamiento notorio en su pantalón, sigilosamente le abrí el cierre y como pude metí mano para sacarlo, hace tiempo que no tenia uno como el de él bien parado, largo y venoso fuera de lo grueso, y como no había mucho transito por el camino me agache a chuparlo y este solo gemía en el carro y puso música con volumen alto para que no se escucharan sus gemidos, mientras con una mano metió deditos en mi vagina. Paso a verde el semáforo y yo seguía chupandolo, se nos acerco un camión de aguas electropura y el copiloto se dio cuenta que estaba chupando a mi acompañante y este le grito que vieja tienes, a mi me valió por completo ya que Eric es algo exhibicionista yo también. Desvió el camino hacia el hotel y fue ahí donde como pudo se lo metió. Y yo me bajaba la mini. Bajamos del auto como si nada y pague la habitación escogí con jacuzzi. El chico de la recepción no estaba nada mal, lastima que tenia en mente desquitar ganas con Eric.

Llegamos al cuarto cerré con pasador y lo arrincone a una esquina dándole un beso y me tenia de puntitas mientras me subía la mini y me sobaba las nalgas, yo desabotonaba su camisa, estaba desabrochándole el pantalón cuando sonó su cel... nervioso me retiro un poco ya cuando dijo “Mi vida estoy con un amigo que no veía hace mucho tiempo”, me le acerque y termine bajándole los pantalones y comencé a chuparlo sabia que terminaría por medio regarla “ me voyyyyy a tardarrrrrrr un rato mássssss, agggg” “ no pasa nada, solo tengo un descalofríooo ouuuuu” y le colgó. Me tenia semi hincada chupandoselo con ganas y este me dijo malvada sabes que no puedo disimular si hablo por teléfono... me sonreí y le pregunte si su noviecita le complacía como yo. Me dijo que se dejaba de la manera tradicional pero que por la colita no... le dije bueno es que tremenda cosa entrar no cualquiera se avienta, y lo tome con la mano y lo masturbe por un ratito, y tomado del pené me lo lleve a la cama, donde me comió a besos y lengúetazos quitándome la ropa con urgencia, tome su pené y lo dirigí hacia mi vagina el me paro y me la dio a desear un rato yo quería que me cogiera y este me castigo un rato solo rozándome con su puntita mi clítoris... hasta que sin aviso me lo metió a fondo... en misionero se dio la tarea de cogerme con ganas acabando dentro de mi, como tomo pastilla ningún riesgo de un bebé.

Seguí con mi tarea de dejarlo sin ninguna gota de semen y lo volví a excitar con mi boca para eso volvió a sonar el cel le dije que no le contestará, y desistió después de un rato. Le dije que insistente... así pues me subí a el y empecé a darle sentones con algunos movimientos de atrás hacia delante y circulares que le volvían loco... volvió a sonar su cel y este me dijo no digas nada ok... “Si que paso?” “Nada solo no oí el celular” “Ya te enojaste” y yo no aguante más.... ohhhh si mmmmmmmm papi dame verga ohhhhhhhh si coges bien rico mmmmm parteme en dos el culo y el otro con cara de no mames wey... “No te queria decir pero estoy viendo una porno con un amigo” ohhhh dame lechita papi, dame verga, ohh dame por el culo, mmmmm ah ah ah , “ ya te dije que no son cochinadas bueno, déjame disfrutar la película y ya voy para la casa, no me cortes la inspiración” . Acto seguido apago el celular y me dijo ahora si cabroncita me la vas a pagar y te voy a dar verga en tu culo. Así que me separe de el y me puse en cuatro para que me cogiera no sin recibir mordidas en mis nalgas y una nalgada que dejo bien colorada mi piel. Me tomo de la cintura y me empezo a penetrar con un salvajismo nunca antes sentido por él... tanto nos excitamos que llegamos al orgasmo y a pesar de haber eyaculado de nuevo la tenia aun bien parada, le hice una rusa con mis pechos y me dijo con que quieres verga en el culo verdad y yo con cara de niña mala le dije si... fue por una crema y me la unto en la cola, me hizo apoyarme en la cama, preparo el terreno y me lo ensarto sin ir cuidadosamente por mi conducto anal partiéndome la cola en dos... agggggg me dolió carbón salte, salte... ahora te aguantas solo espero un rato y me volvió a coger con ganas casi lograba venirse de nuevo y paro un poco y me dijo acompáñame sin salirte y como pude camine de puntitas y el se sentó en un sillón y me dijo date de sentones en mi verga con tu culo dentro me acomode y acto seguido empecé a darle de sentones en el sillón arrancándole sus gemidos escandalosos, hasta que sentí como de nuevo llegaba a su orgasmo, me ayudo a bajarme y su pené quedo flácido, pero aun estaba medio despierto... wow me hizo sudar y mucho, igual él estaba sudado... me dijo vamos al jacuzzi le dije va... habíamos dejado llenando la tina y estaba tibiecita el agua ... wow que sensación tan padre... como niño se acerco a mi y dijo si solo ella fuera como tú... si solo me diera lo que busco... yo tome su miembro y lo empecé a masturbar lo hice sentarse sobre el jacuzzi para podérselo chupar mientras me pasaba sus manos en mi espalda en señal que le estaba gustando... no tarde mucho y puse en forma su cosota y el me pidió que me apoyara ya sabia, tenia que recibirlo así me cogió por un rato parada y luego me pidió chapotear el agua con el cogiendome acabamos dentro del agua... salimos y nos vestimos yo tome un taxi y el se fue a su casa, mas ordeñado que nada pero con una cara de satisfacción total que no podía con ella.

01/12/2007 GMT 1

Una señora casada

drsexoparanenitas @ 21:30

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Termine de ducharme, me secaba frente al espejo, viendo mi cuerpo delgado , blanco con dos esplendidas tetas de aureolas sonrosadas, una cintura breve, unas caderas poderosas una hermosa mata de pelo negro en el sexo. Mi marido estaria de viaje un mes y mi amante ( El unico que haba tenido, habia pasado con el apenas unas tardes y me habia hecho sentir maravillas) me habia prometido una noche inolvidable. Me llamo por telefono y me dijo que un mensajero llevaria la ropa que queria que me pusiese, que despues del baño no deberia ponerme otra cosa hasta recibirla, que solo debia obedecer.Con el paquete habria una direccion a la que deberia acudir en un taxi. LLamaron a la puerta, sali completamente desnuda para deleite del mensajero a recibir el paquete, este se recreo en mi sexo y en mis tetas, al firmar el recibi me volvi y me incline generosamente permitiendo que viera mis nalgas y el agujero de mi culo en plenitud. Afortunadamente ningun vecino me vio. el paquete contenia unas medias negras, un liguero a juego, unas braguitas negras transparentes y ajustadas abiertas por el sexo y por el ano, permitiendo una26.jpg penetracion sin ser retiradas. Me estaba excitando mucho aunque me asuste un poco, nunca habia sido enculada. No habia sujetador, un vestido negro,ceñido y corto bajaba de los senos que dejaba desnudos, la falda era de vuelo y abierta por delante. una capita tapaba la desnudez publica de las tetas. atada con una cintita negra. Unos zapatos negros de tacon afilado y altisimo completaba mi lujuriosa vestimenta. Cogi un taxi y acidi vestida de esta guisa a la direccion en que se me citaba esperando encontrar a mi amante. Al llamar a la puerta de un viejo palacete me abrio un mayordomo de unos 55 años. Quien es ? soy Laura. A si la señora que viene a ser domada. Pase. Me quito la capita ,recreandose en la desnudez de mis senos. Arrodillese me dijo. Dude pero insistio, trajo entonces un pañuelo negro y me vendo los ojos. Me cogio los pezones, magreandolos y pellizcandolos.Luego dijo la señora tiene buenas tetas y estoy seguro de que sera complaciente. Su mano se dirigio a mi sexo por debajo del vestido y hasta encontrar la abertura de mis bragas, comprobo para mi verguenza que esta mojada de excitacion. quede arrodillada en medio de una entrada junto a una balustrada, con un alfiler me cogio el vestido levantado por detras de forma que quedaron mis nalgas expuestas bajo la transparencia de las braguitas y el agujero de mi culo totalmente al aire. los señores vendran en seguida. Al rato se oyeron voces de hombres que entraban 4 o tal vez 5. Uno de ellos me dijo que te han dicho que hagas. Respondi obedecer. Muestra tu obediencia y senti una verga erecta y enorme rozando mis labios pintados de rojo pasion. tuve que chupar con sumision y obediencia mientras el dirigia con sus manos mi cabeza acompañando los movimientos que mas placer le daban. Eran cuatro, al menos cuatro fueron las pollas que me vi obligada a chupar.Luego me hicieron poner de pie, me tocaron por todas partes, por las tetas desnudas, por el culo, por las piernas, por el sexo, por la boca chorreante de semen. el vestido me fue retirado de forma brusca. Alli mismo de pie uno me follo contra la pared sin quitarme la braguita, em prensencia de los otros y entre sus animos y murmullos. Me senti taladrada, por un miembro descomunal y con una brutalidad terrible. Es el momento de rasurarla me dijeron, me hicieron ehcar de espaldas sobre una mesita con las puernas separadas, me echaron crema de afeitar y me rasuraron el coño, extirpando con una pinza los ultimos pelos con gran dolor por mi parte, que me retorcia mientras me sujetaban las manos (ya desatadas) y las piernas. Luego uno dijo solemnemente. Siguiendo la ceremonia de la doma de la hembra a latigo y verga, ha llegado el momento de que esta sea azotada en todas sus partes hasta que suplique a viva voz que desea ser enculada por todos y connvertida en perra y esclava de por vida para satisfacer los deseos de sus nuevos y unicos amos. No dije, pero no me sirvio de nada. Fui atada en la balaustrada ofreciendo mis nalgas al latigo, la exigua braguita me fue arrancada con violencia y un sinfin de correazos se encargaron de marcar mi culo con rayas purpuras. Luego me dieron la vuelta ,mis tetas y mi sexo rasurado sufrieron el mismo castigo hasta que accedi a suplicar y ofrecerme como perra y esclava. Luego puesta a cuatro patas me abrieron las nalgas y me encularon de forma terrible mientras debia chupar la polla de otro de mis amos.. Lo mas de aquello es que entre el dolor habia tenido varios orgamos que habian sido recibidos con burlas y desprecios por mis domadores. Se fueron turnando asi hasta que se hartaron de follar aquel agujero que se les ofrecia. Al fin decidieron que habia tenido bastante. El mayordomo me condujo a una habitacion. Alli estaba mi amante en la cama con dos mujeres enmascaradas. Pasa dijo, se que no olvidaras esta noche, daras placer a mis amigas si no quieres que te castiguen. una de ellas me puso unas pinzas en las tetas que se endurecieron, fui obligada a hacer todo lo que podais imaginar. Mi amante al final me felicito por mi docilidad, prometiendome nuevas pruebas en el futuro.

28/11/2007 GMT 1

Los pillé en una fiesta de trabajo

drsexoparanenitas @ 20:50

Los pille en una fiesta de trabajo, en el establo de la residencia.

 

Éramos un matrimonio feliz. Habían pasado ya seis años desde aquella fiesta en que ella uso aquel vestido blanco, que la convirtió en la mujer más atractiva del universo. Esa atracción, con el tiempo, lejos de disiparse, se incremento exponencialmente. Por eso jamás alcance a comprender a aquellos que argumentaban haber caído en la rutina, rutina que arruina todo y que extingue la pareja, dejando solamente un matrimonio convencional, tierno pero aburrido y sin erotismo.

Ella argumento que nuestro secreto estaba en la fidelidad. Habíamos conseguido, gracias al amor mutuo, cerrar nuestra visión, gozar nuestro propio mundo, y solo para observarnos mutuamente. Y era cierto. Me parecía entonces que aquel mundo en el cual las parejas se engañaban era solo un invento, alimentado reiteradamente por una cultura que solo se detiene y observa lo sorprendente y asombroso, lo escandaloso, y nunca el sano calor de una familia bien constituida.

Sin embargo, mi amada esposa me informaba que aquel mundo si existía. Que ella lo percibía en su trabajo día a día. Que había un muchacho llamado Felipe, encargado de repartir la correspondencia, que era el "juguete" de las mujeres desairadas en su cama matrimonial. Que muchas gozaban de aventuras con el, y que quien probaba, reincidía.

La persistencia de estos desaires matrimoniales, se trasladaba en una entrega crónica hacia aquel muchacho, que ya había obtenido favores de aquella situación: su falta de horarios y de entrega al trabajo, se remediaba con aquellos servicios bien reservados. Esta falta de profesionalismo en la empresa desagradaba a mi esposa, quien se encontraba impotente ante una situación consolidada, y ante la cual parecía existir acuerdo total.

¡Es por eso que las demás mujeres no vuelven deseosas de sus maridos!, me decía mi mujer, quien cada tarde en su regreso al hogar, se encontraba radiante para avivar una vez mas, nuestra privilegiada relación.

Aquella reiterada expresión del instinto y del amor que vivíamos día a día, tuvo que toparse con una feliz interrupción: el embarazo, iba a nacer Naty. La felicidad nos colmaba, de manera que las privaciones físicas habían devenido en absurdos deseos carnales. Así lo entendió ella, a los dos meses de embarazo: "amor, realmente no tengo ganas… y además, temo por la salud del bebe". Había perdido todo apetito sexual y ello era entendible.

Sin embargo, no se había olvidado de su hombre. Me satisfacía con su mano, mientras yo le tocaba la panza muy tiernamente: era nuestra nueva forma sexual. Tal vez no era óptima, pero era nuestra, y para mi era suficiente.

O al menos eso creía, ya que en aquella fiesta de fin de año, mis pensamientos no eran los de un mortal satisfecho en sus instintos. Observaba con monumental curiosidad a las compañeras de trabajo de mi mujer, aquellas que yo sabia eran infieles con el "casanova" de la empresa, y eso me erotizaba. Saber que esas mujeres eran "agarradas" en sus partes intimas en los pasillos, en los ascensores, en el sótano, o en el mismo despacho donde trabajaban para luego volver al trabajo, y a su esposo, y a su familia, así, "como si nada hubiera pasado", me volvía chiflado. Aunque a mi mujer le disgustara todo eso.

Las seguí observando, libremente, ya que mi mujer estaba ultimando algunos balances antes que termine el año: un ritual con el cual ya estaba familiarizado. Desde que la conocí asistía a los festejos de la empresa con los informes y memos de ultimo momento, que no pueden esperar ni a que pase la fiesta. Por ello, aprovechaba para socializar con los compañeros de trabajo de mi mujer en estos momentos de soledad. Con el tiempo los considere también mis amigos.

En ello estaba en aquella celebración cuando note que mi amada mujer había olvidado los papeles de trabajo que había traído consigo a esta reunión que, según sus propios dichos, resultaban elementales para concebir la estrategia comercial para el año venidero: seguramente los estaría necesitando, y decidí ayudar, no solo a ella, sino a quienes ya consideraba mis amigos: los miembros de la empresa.

Tome en mis manos aquellos documentos y me dirigí a la sala de reuniones de aquella casa. Golpee suavemente la puerta y nadie contesto. Golpee mas firmemente y la puerta se abrió. No había nadie allí.

Intrigado, pregunte al ayudante de cocina donde estaba mi señora. Me señalo que había visto una mujer embarazada dirigirse a la parte trasera de la residencia, donde esta el establo, con aquellos hermosos caballos propiedad del dueño de la empresa.

Me encamine al encuentro de mi esposa, pensando que podría admirar "de pasada", aquellos fascinantes ejemplares equinos, que esperaba algún día poder cabalgar. No fue agradable percibir que si al alguien estaban "cabalgando", era a mi esposa.

Esta estaba agachada y entregada, apoyándose en una mesa. Su vestido estaba levantado, mostrando enteramente su cola que, aun estando embarazada, era hermosa. Su parte más íntima era agredida por el constante mete-saca de Felipe, que parecía explotar de un momento a otro. Este se estimulaba al acariciar la pancita de mi mujer, mientras decía que no había nada mas dotado de hermosura que una embarazada…. por otro.

En seguida llevo una de sus manos hacia la boca de mi hembra para que ella lo mame como su fuera un pene, otro mas, aparte del que ya la estaba penetrando, forzándola a gemir.

En ese instante ella exploto, de una manera espectacular. No es que conmigo no disfrutase, nuestros momentos eróticos eran realmente significativos: pero esto era inconmensurable. No era sea mezcla de excitación y ternura, sexo y amor, sino que percibí un grito instintivo, primario, desgarrador.

El siguió por un largo rato, mientras ella pacientemente esperaba. Ella dijo no tener apuro alguno y que disfrutaba sintiéndolo gozar, serle útil. Al finalizar, se abalanzo sobre mi mujer con gran potencia, a pesar de la fragilidad de una mujer embarazada. Grito y gimió con locura, mientras utilizaba a mi hembra para su placer.

Al ver el hilo de semen pude comprobar que no uso preservativo. Con un sifón el le limpio lo que se pudo limpiar, luego de semejante desparramo de leche de hombre. Ella le pidió que esta vez le consienta retener para si su bombacha, que iba a ser necesaria para detener y absorber el semen que todavía estaba depositado dentro del cuerpo de mi mujer. El accedió, y luego de literalmente "bañarse" en perfume, mi mujer fue a mi encuentro.

El resto de aquel festejo transcurrió con ella indagándome por que me sentía mal. "Algunas copas de más", sostuve yo, ocultando el verdadero motivo, que solo converso, hasta el día de hoy, con mi almohada.

 

Observar lo que observe fue muy doloroso. El pensar en Felipe me destruye. El muchacho de los mandados debe regocijarse en someter sexualmente a una gerente de la empresa, una mujer de una clase más alta, que además esta embarazada. Una mujer que hoy le niega, con pretextos, el sexo a su marido, pero no a él.

También pensé en mis "amigos" de la empresa donde trabaja mi señora. Aquellos lazos de amistad fueron sustituidos por un ilimitado sentimiento de vergüenza e inferioridad, al imaginar la opinión que ellos tendrían de mí: debo ser la broma de cada reunión. ¿que percibirán al mirarme?. ¿Un cornudo?: seguro. ¿Un pobre tipo?: también.

 

La próxima vez que hice el amor a mi mujer "a nuestra manera", llore. Ella no entendía por que una paja y acariciar su panza me hacían llorar, pero mas que nada le pareció tierno, así que no se desarticulo en interrogaciones. Ello me sirvió para desahogarme, aunque no niego que alguna vez la evocación de lo sucedido me excitó.

Hoy no puedo abandonarla, a pesar de que se que cada vez que vuelve de su trabajo con ganas de "revivir nuestro amor", es por la excitación y ardor que le produjo consumar el hecho con otro, sabiéndome cornudo. Es que ahora entendí que su infidelidad "aceito" mi matrimonio impidiendo la rutina y el hastío.

 

Seguramente algún día le diré que lo se, que se que me engaño. Hoy no estoy listo, pero algún día lo estaré… y lloraremos juntos y seguiremos adelante.

 

 

Como novio fue cornudo consentido, y como marido sigue igual jiji.

drsexoparanenitas @ 20:38

Hola! Soy Maria, y ya tengo un relato aquí en el cual describo mis infidelidades, y como mi actual marido me perdona, o se hace el tonto y sigue adelante nuestra relacion. Se titula "Engaño a mi novio siempre… pobrecito!"

Vayan a leerlo, hay foto tambien, asi entenderan lo que sigue.

Bueno paso el tiempo, y me case! Por supuesto, unos meses antes de ir al altar, tuve otra aventura, esta vez con un frances, tres años menor que yo, muy lindo, que viene al pais una vez al año.

Lo conoci ocho meses antes de casarme, en una reunion. Dos dias después salimos y me llevo de inmediato a un hotel, asi de puta soy, y claro, mi novio Patricio, como todas las noches, llamaba a mi celular pero yo no lo atendi. Este frances empezo por emborracharme, y después comenzo besandome los pies y las piernas, y fue directo a mi concha! Tremendo. Me excite muchisimo y acabe varias veces. El estupido de Patricio, mi actual marido, no le gusta chuparme la concha, podeis creer? A veces lo obligo, pero no lo hace muy bien. Bueno este frances era un dios en mi vagina, pero no lo deje que me cogerme, no esa noche.

Patricio sospecho de inmediato algo, ya sabe como soy. Le dije que habia salido con una amiga y dos amigos, que no me moleste. Como sera de dominado que faltando poco para casarnos podia decirle que Sali con otro y nada pasaba.

Yo aun no vivia con Patricio, pero para salir con el frances iba a la casa de mi novio para que me preste su auto; y alli me preparaba. Me bañaba, me maquillaba, me vestia, me probaba diferentes conjuntos de ropa interior, todo ante la mirada de mi noviecito, a quien yo le decia que me iba a una reunion con amigas, jejje. Una vez incluso me bañe y acoste a su lado en ropa interior, y quiso tocarme y besarme y se lo prohibi, ya estaba limpita para mi amante frances. O sea la casa de mi novio era mi centro de operaciones! Jajja.

Dia por medio me veia con el francés, y las cogidas eran espectaculares. Me chupaba la concha siempre, y por eso siempre me depilaba, para el, para que pudiera besarme y lamer todo como a el le gustaba. Cuando iba a devolverle el auto a mi novio, el cada vez se excitaba mas porque veia que me depilaba, veia que estaba contenta, que salia mucho, que volvia a cualquier hora.. y bueno tambien me lo cogia, y lo obligaba a que me chupe la concha. Pobrecito! Tenia que chupar y besar mi cuerpo, que horas antes habia sido poseido por mi amor frances!

Aquí tengo que hacer un alto, solamente Patricio no pudo o no quiso darse cuenta lo que pasaba.. era obvio que me estaban cogiendo muy bien y que salia con otro. Al final consegui una peluca rubia para salir a todos lados con mi amante sin que nadie me reconozca… por accidente Patricio descubrio esa peluca.. pero no dijo nada! LE dije que era para que le me vea como quedaba rubia… jaja después ni me la puse delante de el, y cuando estaba por salir, tuve que volver al cuarto por la peluca, me la estaba olvidando… jajja volvi y dije "me olvide la peluca", se imaginan? Mi novio acostado, excitado, y yo toda vestida, preparada, volviendo por mi peluca!

Bueno asi paso hasta que mi frances se fue… unos meses después me case con Patricio… Cuando amanecimos juntos después de la fiesta de casamiento, le conte algo mas de mis aventuras… jeje ya estaba casada pobrecito la cara que puso cuando le dije que una vez me dormi con mi "amigo" en un hotel…. Y que volvi como a las once a mi casa… En fin parece que el creia que solamente veia a alguien en forma inocente, pues bien creo que el es el inocente.

En la luna de miel tambien le conte mas cosas, y se puso loco, muy excitado.

Pero lo que queiro contar tambien es que ahora de casada me porto un poco mejor, aunque ya mi amigo frances me visito dos veces… La ultima vez fue hace dos meses, esa tarde me fui a depilar primero, me compre después un conjunto de ropa interior y unas medias blancas con portaligas…. Ahora busque a mi amante en mi auto, pues ya mi maridito me compro auto (ya no hace falta salir en su auto con mis amigos) y lo lleve al hotel… El tipo me comio las tetas en forma increíble, y en un castellano medio extraño me decia que era una puta, que ya estaba casada pero igual lo veia, y que era hermosa etc. Me tiro sobre la cama y bajo mi tanguita, y me lamio la concha y mi cola y casi me muero de placer, y me tocaba las tetas ay que placer. Después me cogio un largo rato, tiene una buena pija, como la de Patricio, pero la sabe usar mejor jiji, y me acabo sobre mis tetas, que baño hermoso de leche!

A las diez de la noche llegue a mi casa, mi marido estaba durmiendo, cuando entre se desperto, me cambie la bombachita sucia por un culotte delante de el, le pregunte si le gustaba mi conjunto nuevo, y ya con esa vocecita excitada me dijo que si, el ya sabia que yo habia hecho algo. Después le dije que me habia depilado esa tarde.. y ahí si se puso loco, se acordo de "aquellos viejos tiempos" en que yo me depilaba dia por medio para mi amante… Comenzo a preguntarme de donde venia, que habia hecho, etc y se comenzo a pajear… Yo estaba cansada y me di vuelta y le mostre el culo y no le conteste nada… Casi dormida lo escuche gemir y acabo con mucho placer, creo que en el piso al lado de la cama, pobrecito mi angelito.

Bueno, ahora hace dos meses que me porto bien, a veces lo torturo un poco a mi marido contandole de a cuentagotas alguna "aventurita" mia, y bueno, veremos quien sigue….

Chau!

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