Categoría: sexo anal
05/01/2008 GMT 1
04/01/2008 GMT 1
EL PORTERO: SE DESVIRGA A MI HERMANITA
Había pasado un largo tiempo en el que el portero seguía cogiendose a mi madre, pero como esta había empezado a trabajar de tarde, se había reservado la tarde de los miércoles en los que yo tenía gimnasia. En general yo trataba de no estar presente, porque la situación me ponía cada vez más loco y no la podía manejar, estaba por cumplir mis dieciséis años. Por otro lado mi hermana acababa de cumplir los 16 ella iba a la secundaria de tarde, con lo cual los miércoles a la tarde era el día ideal para mi madre. En las últimas relaciones que había presenciado o bien había escuchado, cuando Aníbal le hacía el culo a mi madre siempre empezaba a jugar con que Sol ya estaba grandecita y que mejor que se la comiera alguien bien experimentado como él, mi mamá se fingía horrorizada, pero como Aníbal siempre se lo decía mientras le rompía el culo, que a ella le encantaba, terminaba entrando en el juego, diciéndole que quizás algún día lo dejara pero que tenía que ser cuidadoso y que tenía miedo que le dejara de dar así por el culo a ella, encantado con mi hermanita, este le aseguraba que su culo era uno de los que mas le gustaba del edificio y que podía estar seguro que se lo iba a seguir llenando de leche como siempre. Luego de estas charlas los dos acababan como cerdos. Luego parecían olvidar el tema y se quedaban en la cama besando y abrazándose ya que nadie los molestaba.
Pasaron unos meses, yo recién había cumplido mis dieciséis y empezado a salir con Sandra, un miércoles a la tarde había olvidado un reglamento de voleyball que tenía que llevar al colegio, volvía a buscarlo a mi habitación y escuche la puerta del departamento que se abría y a mi mamá que entraba, me escondí en mi cuarto bajo la cama, mi mamá reviso que no hubiera nadie en el departamento y se fue a buscar a Aníbal que esperaba escondido tras la puerta. Mi calentura pudo más y salí corriendo, mientras mi madre iba hacia la puerta a esconderme en su armario, dejando el espejo listo para presenciar el espectáculo. Hacía un tiempo que no los miraba por lo que enseguida estuve al palo y tuve un orgasmo violento, cuando Aníbal estaba rompiéndole el culo, se escucho la puerta del departamento y a mi hermana gritando, mama!, ya llegue, mi mamá puso una cara de horror, pero Aníbal la clavó más fuerte contra el colchón y tirandole del pelo, le dijo al oído: decile que venga al cuarto, mi madre estaba horrorizada, parecía deliberar que hacer, Aníbal la empezó a bombear bien fuerte y a tirarle más duro aún del pelo, Acá, en la pieza grito mi mamá con voz de puta. La puerta del cuarto se abrió y mi hermana quedo congelada en el umbral de la habitación sus mejillas estaban coloradas al instante, y ni salió ni avanzó, se quedó parada en el lugar, Aníbal se salió de mi mamá y le dijo hola Sol, vení acercate, mi hermana estaba inmóvil, el portero desnudo se acercó hacia ella y tomándola en brazos la llevo hacia la cama, la acostó junto a mi madre y empezó a acariciarle las piernas, mi mamá empezó a acariciarle la cara, mi hermana había cerrado los ojos y entreabierto sus labios, de los que escapaba un suave gemido. Aníbal siguió recorriéndole las piernas y luego le saco su bombachita dejándola con su minifalda gris del uniforme, mi pija que recién había acabado parecía querer explotar de nuevo, vi la concha de mi hermana brillante de jugos mientras que Aníbal se había acomodado y la había empezado a chupar, primero suavemente y luego con mas dureza, mi hermana pareció tener un orgasmo muy profundo y llegó a gritar inclusive, Aníbal se incorporo y se acomodó entre las piernas de mi hermana, mi mamá bajo hasta su costado para supervisar ella misma la penetración, tomo la pija de Aníbal y con mano hábil, la fue dirigiendo ella misma hasta la grutita de mi hermana que soltó un gritito, Aníbal se quedo quieto un rato y luego empezó a bombearla suavemente, mi hermana estaba cada vez más caliente, si bien tenía un noviecito, nunca habían pasado de caricias y franela, Aníbal la siguió cogiendo duro un largo rato se notaba que estaba cerca de acabar, mi mamá le dijo que se saliera que no tenía protección, Aníbal por toda respuesta incrementó la velocidad de su bombeó hasta que se tensó bien duro clavándola a fondo y mordiendo los labios de mi hermanita, que tenía los ojos en blanco y parecía casi desmayada, mi mamá se empezó a tocar y acomodándose detrás de Aníbal empezó a chuparle el culo y los huevos y todo lo que pudiera, Aníbal se salió de encima de mi hermana y se quedó acostado boca arriba en la cama, mi mamá se comió su pija como desesperada hasta que lo tuvo bien al palo otra vez, luego se acomodó y se la clavo ella misma empezando a montarlo bien duro. No te podes quejar hijo de puta, ¿te gusto la nena también?. Mi mama estaba casi babeando, estaba más sacada que nunca, a ella también le pensas romper el culo, hijo de puta, y lo siguió cogiendo hasta que tuvo un violento orgasmo y cayo rendida sobre su pecho. Aníbal se salió de debajo de ella y acomodándose en su culo se la dejo ir hasta el fondo, la empezó a bombear, y le dijo no te quepa duda que la próxima vez, le hago el culito ese hermoso que tiene, pero hoy es todo para vos perra puta, y la bombeó hasta que le llenó el culo de su leche. Luego se salió de ella y se acostó entre las dos hembras que quedaron una a cada lado suyo apoyadas en su pecho.
Odilia la prima de mi Nan
Que tal, ahora les contare cuando llego la prima de mi Nancy, espero que para este momento ya esten enterados de como fue con Nancy.
Bueno resulta que despues de un arduo dia de trabajo, regresaba a casa, mi esposa no estaba, ya que se habia ido a Merida por cinco dias. Cinco dias que las pasaria de fabula con mi Nancy.
LLegue a mi casa, guarde el auto y al entrar escuche unas vocecitas en mi estudio, entrando sigilosamente, pude ver a Nancy hablando acaloradamente con una jovencita morena, con unas nalguitas mas paraditas y grandes que Nancy, sus senos eran mas pequeños, pero tenia unos ojos muy bellos.
--Pues como te digo Odilia, me la he pasado divino aca, el Sr, me quiere mucho y yo, --bajando la voz y acercandose a su interlocutora le siguio diciendo--, siento que ya lo amo, pues me hace unas cosas que me mata de placer, es muy rico el Sr. tiene una cosota que solo quiero tenerla TODA HASTA ADENTRO..
--Pero Nancy y no te duele?, mi mama siempre me ha dicho que los hombres son malos y que lastiman mucho y te dejan panzona y luego se van,
--Odilia el sr. conmigo es muy dulce, la primera vez si me dolio un poco, pero la hizo de manera tal que yo solo queria que siguiera y siguiera, me encanto, se siente riquiisimo.
--Pues que envidia, yo ni siquiera he tenido novio y me gustaria sentir lo mismo, pero igual que tu, pues me da miedo.
--Pues si lo hicieras con el Sr. te encantaria el es muy bueno y lo sabe hacer muy bien y muy, pero muy rico.
En ese momento abri la puerta y entrando les pregunte.
--Que hacen, tienen cara de picaras, de que hablan?
--De nada Sr, estaba platicando con mi prima, ella se llama Odilia y acaba de venir del pueblo, le dije a la Sra, que si se podia quedar y ella me dio permiso.
--Pues que bien entonces bienvenida a casa Odilia, ahora ponganse a trabajar pues tengo mucha hambre y quiero cenar.
--Ahora mismo le preparo la cena Sr. le hare unas tortitas de carne envuelta en huevo y verduras, le va a gustar mucho.
--Muy bien, mientras me voy a bañar y ahora bajo, pero por favor subeme un baso con agua.
Subi a mi habitacion, lentamente me desvesti, necesitaba un buen baño, pues habia caminado mucho y estaba sudoroso y cansado.
--Aqui esta su agua Sr. bien fria como le gusta.
Poniendo el baso en mi buro, la tome de la cintura y le daba un largo beso apretandola de las nalguitas y al oido le dije.
--Hoy es la primera noche de cinco que dormiras conmigo toda la noche.
--De verdad?, que alegria, siempre he soñado en dormir con usted toda la noche.
--Pues muy bien, pero y tu prima?
--No se preocupe ya le platique de las cositas que hacemos, siempre hemos tenido mucha confianza ella y yo, hasta me dijo que queria sentir lo mismo.
--MMM pues no me agrada que lo sepa, puede cometer una indiscrecion.
--Jamas diria nada, yo la conozco y siempre nos contamos nuestras cosas.
--Pues muy bien, --metiendole la mano abajo de su faldita y acariciando con el dedo su panochita le dije al oido dandole un beso--preparate para esta noche que la pasaremos como te gusta, me voy a bañar y ahora bajo.
Cuando entre a la cocina mi cena ya estaba lista y Odilia estaba haciendo unas tortillas a mano, pense por lo que mi Nancy me comento que ella seria mi postre. Y esto hizo que tuviera una medio ereccion, se veia apetitosa la primita.
--Que rico hacia mucho tiempo que no comia tortillas hechas a mano.
--Odi las sabe hacer muy bien y rico.
Cene abundantemente y despues nos fuimos a ver la tv.
despues de un par de horas les dije
--A dormir jovencitas, ya es noche, ayudale a tu prima a hacer la cama que se duerma en el sofacama, traele sabanas y lo que necesite.
Despues de leer una hora angeles y demonios, subio Nancy a decirme que ya todo estaba listo.
--Estas segura que no dira nada tu prima?
--Claro que no, hasta le dije que lo trataria de convencer a usted para que sintiera ella todo lo que me hace sentir a mi.
--Nancy, Nancy y no te importaria?
--Claro que no, mi papa tiene muchas mujeres y es malo y si el puede porque usted no, si es tan bueno.
--Pero y Odilia que dice?.
--Ella esta nerviosa pero me dijo que si le gustaria, con todo lo que le he platicado tiene muchas ganas, nunca lo ha hecho y nisiquiera a tenido novio.
De manera tal que a esta jovencita ni siquiera la habian besado
--Pues esta bien, dejame ver que es lo que necesita tu prima y si en verdad lo quiere hacer.
--Vete a tu recamara y dile a Odilia que me sirva una copa de cogñac, ahora bajo
Estaba yo en boxer y mi camiseta de dormir y asi baje a mi estudio.
--Odilia, me platico Nancy todo lo que han estado comentando ustedes, es verdad lo que me dijo?
Odilia era un año mayor que mi Nancy, se veia tan rica y tan asustada, que se masageaba los dedos y solo bajo los ojos cuando yo hablaba.
--No tengas miedo, ven, sientate junto a mi.
Ella se quedo parada, era mucha la pena que tenia, pues no sabia nada de sexo y apenas y me miraba por primera vez,
--No vas a decir nada?
--Es que me da pena Sr. Nancy no le debio haber dicho nada.
Con sus ojos puestos en el piso sin ver nada, me habia hablado con esa pena caracteristica de las mujeres de pueblo.
Tomandola de la mano la sente junto a mi y puse mi brazo sobre sus hombros. Olia muy rico, a limpio, pues estaba con el cabello mojado, se habia bañado.
--No te preocupes, si Nancy ya te platico lo que hacemos, no debe de darte pena.
En ese momento mi mano bajo para rozar su seno y ella con pena y miedo se paro rapidamente, como resorte.
--Bueno si no quieres no, pero no te asustes, no va a pasar nada que tu no quieras.
Prendi el estereo con musica suave y le dije, ven vamos a bailar.
--Nancy ya me dijo que usted baila muy bien
--Pues si te gusta bailar ven, aprenderas nuevos pasos.
La tome da la cintura y empezamos a bailar, por supuesto que baje mi mano hasta casi tocar sus nalguitas, pero no la queria asustar, de manera tal que despues de unos minutos de estar bailando, la aprete mas contra mi pecho y flexionando mis pierna un poco, baje, para subir muy suabemente haciendole sentir mi verga, que para ese momento ya le tenia yo bien templada. Al igual que Nancy ella se asusto, pero no dijo nada.
Eso me hizo bajar mas la mano y pude ponerla en sus nalguitas, waw, que nalguitas tan ricas, estaban mas grandes de lo que se veian y muy duritas, eran unas nalguitas de pronostico.
Ella cerro sus ojitos y continuaba bailando, con mi mano tomandola de la barbilla le di un beso en su virginal boca que nadie habia besado,
--No tengas miedo Odi, esto te va a gustar, ya veras, tu solo disfruta el baile.
Ella no dijo nada, pero pude sentir como se pego mas a mi.
Eso me hizo darle un beso mas a fondo, ella me regalaba en ese momento toda su lenguita y la mia afanosamente se apoderaba de ella en un largo y fogoso beso.
Por supuesto que su falta de experiencia se notaba, pero su beso me exito totalmente.
Mis manos bajaron a su blusa y empecé a sobarle sus senos, eran pequeños, pero muy paraditos, no traia sosten, por lo que pude sentir sus pezones erectos y exitados.
--MMM Odi, que rico hueles, este baile lo recordaremos toda la vida, ya veras.
Para ese momento su pena seguia, pero podia sentir que ya no tenia miedo. Poco a poco le levante su blusa y finalmente quedo desnuda del torso, yo hice lo mismo quitandome mi playera. Dandole un beso la aprete con suavidad a mi pecho, podia sentir su calida piel, tersa, joven, inmaculada, virgen. AAAAAa
Mi cuerpo se movia de manera tal que le pegaba la verga ya descaradamente, y ella se retorcia y se pegaba mas a mi tambien. Le tome la mano y la puse en mi verga, Ella al sentir por primera vez una cosa asi en su mano, bajo la vista y me la apretaba,
Me arrodille y le quite su falda, le empecé a besar el abdomen, que delicia, un abdomen duro, plano y nadie lo habia tocado. mis manos recorrian ya todo su cuepo con suavidad, ella ya estaba muy exitada, pero no le queria tocar su panochita, no queria sobresaltarla, sabia que cuando lo hicera ella pegaria un brinco.
Le fui bajando lentamente su calzoncito y me quite mi boxer, ella abrio muchos los ojos, pues jamas habia visto una verga bien templada.
Como estaba de rodillas la besaba por todos lados, parandome empecé a besar su espalda, bueno besaba cada milimetro de su cuerpo, estaba exquisita. finalmente mi mano hurgo entre sus piernas y ella, lejos de brincar solo las abrio, permitiendome que mis dedos acariciaran sus labios vaginales.
Puede sentir come estaba totalmente mojada, despues de 20 minutos de caricias y besos, estaba lista para recibir la verga.
Pero nada, teneia que ser cauteloso y muy dulce, tenia que hacer que como mi Nancy ella tambien quisiera tenerme dentro suyo todo el tiempo
Por eso, me inque otra vez y abriendole un poco sus piernas, estando ella parada, la empecé a besar en su panochita, ella abrio mas sus piernas, necesitaba senetir mas, queria sentir mas, podia sentir como temblaba de deseo entre mis manos. La recoste en el sofa y abriendole las piernas pude ver su rajita totalmente limpia de bellos pubicos, casi todas las mujercitas de pueblo no tiene bellos, no se porque, pero se veia divina, como si fuera una niñita y ya no lo era, estaba por cumplir 18 años.
Me hundí entre sus piernas y empecé a darle un a mamada estupenda a su clitoris, con mi lengua lo succionaba, le daba placer a esta jovencita, ella despues de unos diez minutos sentia cosas raras. Y mi lengua ya estaba entrando y saliendo de su rajita divina
--Sr, poooooorrr favor, no se que ciento, como ganas de hacer pipi, AAAAAHHHH
--No te preocupes Odi, no es pipi, vas a sentir por primera vez lo que es gozar, vas a sentir el exquisito orgasmo, que tendras conmigo de ahora en adelante.
Finalmente Odilia exploto en un abundante orgasmo, me mojo el rostro con tanto que le salia, su orgasmo era intenso y abundante, mucho mas abundante que mi Nancy.
Mi verga ya necesitaba sentir lo suyo de manera tal que me acomode entre sus piernas.
--Odi esto te dolera un poco, pero pronto pasara el dolor, te gustara tanto que no querras que te lo saque.
Ella abrio mucho sus ojos y solo miraba mi verga que estaba apuntando ya hacia su panochita. pero antes de metersela, la empecé a estimular otra vez con mi lengua, despues de cinco mintos de lengua y dedo, ella estaba a punto de venirse, deje de mamarle su rajita y me acomode para metersela, ya no aguantaba queria penetrarla ya.
Con mi mano tome mi verga y la empecé a acariciar con ella toda su rajita, su clitoris.
Ella se retorcia y se daba empujoncitos para sentir la verga adentro.
--Muy bien Odi, preparate que ahi voy.
De un empellon le meti la mitad de la verga, me quede quieto para que ella se acostumbrara a mi verga, ella pego un grito.
--UUUUGGGGGG. AAAGGGGGG,
Se quedo con los ojos muy abiertos y en ese momento se la deje ir toda. Acababa de desflorar a otra mujercita, no podia creer cuanta era mi suerte, (si alguna mujercita que lea esto quiere sentir lo mismo contacteme en el MSN o a mi correo electronico es acutron_1 de hotmail)
Pude sentir lo apretado de sus paredes vaginales, me apretaba tanto que senti que me venia. pero pare mis movimientos.
--Odi Odi, que rica estas, te gusta?
--Si Sr, se siente muy rico, pero no pare, siga por favooooorrr, quiero que me la meta otra vez,
--Espera Odi poco a poco, esto te tiene que fascinar tanto que este sera tu vicio a partir de esta noche.
Me voli a bajar para ayudarla a tener su orgasmo y le metia la lengua en su rajita y le chupaba su clitoris, ella se retorcia y me apretaba la cabeza con sus piernitas, me jalaba la cabeza hacia ella, como queriendome meter dentro de ella.
Cuando senti que estaba a punto de estallar otra vez, deje mi juego bucal y acmodandome entre sus piernas se la meti hasta lo mas hondo. que placer.
En ese momento ella empezó a sentir que se venia.
--AAAAHHHH OOOOOOHHH, que rico, por favor MEEEETALA TODA.
En un mete y saca frenetico y con una panochita tan apretada, me vine dentro de ella, que placer. OOOOOOOHHHH Odi, que riquisima eres, que bueno que viniste. AAAAHHHH, seguia yo con mis mivimientos freneticos entrando y saliendo mi orgasmo fue intenso y muy placentero, no tanto como mi Nancy, pues Odi no tenia contracciones vaginales, pero finalmente una panochita virgen, apretada y sin bellos era sensacional.
Ahi quede recostado sobre ella, aguantando mi peso sobre mis codos, mi verga, estaba aun dentro de su panochita rica, no me queria salir de ahi.
La puerta del estudio la deje abierta intencionalmente, sabia que mi Nancy estaria espiandonos. Y la fantasia de todo hombre era hacerlo con dos mujeres, y estaba seguro que si me cojia a Odilia, lo demas seria muy facil.
--Pasa Nancy, que estas ahi, ven con nosotros.
Ella timidamente entro y con una sonrisa en la boca, mostrando sus dientes parejitos, le preguntaba a Odilia,
--Verdad que fue como te dije?
Odilia no contesto, le daba pena.
--Odilia, cuando un hombre y una mujer hacen lo que tu acabas de hacer, ya no debe de existir pena.
Ella solo le decia, lo que yo le dije cuando le meti la verga a mi Nancy en la primera vez.
Odi solo sonrio y me abrazo tiernamente. repagandome todo su cuerpo.
--Te gusto Odi, --Le preguntaba yo--, de verdad fue como te dijo Nancy?
--Si Sr, fue mas rico de lo que me imagine.
--Muy bien ahora recojan esas sabanas que estan manchadas de sangre y vamos a la recamara de Nancy, desde ahora dormiras con ella y yo con ustedes estos cinco dias, ya veremos que podemos hacer los tres juntos, les parece?, pero dime Odi, cuando tienes tu regla?
--Dentro de dos o tres dias empiezo con mi regla Sr,, porque?
--Muy bien, asi no hay peligro de embarazo, ni de comprar la pastilla del dia despues., tienen que estar las dos igual de apretaditas y sabrosisimas
Ellas solo sonrieron e intercambiaron miradas de aprobacion.
Ya estando en la recamara de Odi y los tres acostados, empecé a acariciar el cabello largo de mi Nancy, estabamos desnudos los tres, le ponia el cabello de Nancy sobre las chichitas de Odi y con mis manos les acariciaba sus clitoris.
Ellas estaban ya exitadas y empecé a mamarle su rajita a mi Nancy y dedear a Odi, despues de 15 minutos de estos juegos, en los que tambien le daba a Odilia sus mamadas al clitoris, tuvieron su orgasmo las dos.
Las jale a la orilla de la cama, las puse una totalamente junto a la otra, sus nalguitas estaban justo sobre el borde de la cama, sus piernas estaban flexionadas, de manera tal que sus talones pegaban a sus nalguitas, me pare y con ese expectaCULO, empecé a meterle la verga a mi Nancy,, se la sacaba y se la metia a Mi desde ahora Odi, asi estuve por un buen rato, hasta que sintiendo que ya no podia mas, le saque la verga a Odi y empecé a mamarle su rajita a mi Nancy, tenia que hacer que se viniera, pues sus contracciones vaginales me hacias delirar, mientras tanto a Odi le daba con los dedos.
Despues de 10 minutos Odi se vino en mi mano y mi Nancy explotaba junto conmigo, le meti hasta lo mas hondo mi verga, hasta que toque fondo y me quede quieto, sus contracciones me chupabana de manera tal la verga que no necesitaba moverme, pero bueno esto ya lo leyeron en mi otro relato, era simplemente exquicito venirme con Nancy
AAAAAAAHHHHHH decia yo OOOOOOOOHHHHHH, decia Nancy, MMMMMMMM, decia Odi y ahi quedamos los tres, tendidos en la cama y las dos abrazadas a mi.
Que rico, que placentero y emocionante fue hacerlo con las dos, fue una fanatasia que se me cumplio.
Despues de una hora, mi Nancy me dijo, porque no se lo hace a Odi como a mi, a ver si ella lo aguanta,
Ella se referia cuando la desflore por su culito.
Esto me prendio y le empecé a mamar su rajita a Odi, que de inmediato me abrio sus piernas, le habia gustado tanto que estaba lista para mi, en todo lo que yo quisiera.
--Pues muy bien mi Odi, ahi te voy, voy a ver si tu aguantas lo que Nancy esta diciendo.
Le empecé a pasar la lengua por su culito, la exite tanto que tuvo otro orgasmo en mi cara y como era abundante, con mi lengua recogia su miel y se la ponia en el culito
Le puse una almohada en su vientre para que quedara su culito parado y Nancy se acomodo en primera fila queria ver como le meteria la verga a su prima por el ojito del culo.
Era una mujercita traviesa que no se queria perder el espectaculo. Ademas que estar observandome me exitaba muchisimo, jamas pense que esto me pudiera pasar
Odi solo abrio mucho los ojos y se me quedo mirando, sin decir nada,.
--No te preocupes, --le decia Nancy--, esto tambien te va a gustar, duele, pero tambien es rico,
Le decia eso para que Odilia no se asutara,, pero si Odi hubiera sabido que Nancy no lo aguanto, a lo mejor hubiera salido corriendo, pero bueno, ya estando bien lubricada, le empecé a pasar la verga por su culito, acariciandolo, tome un poco de crema que Nancy tenia en la mano, pues ya sabia, y se lo embarre en su ojito del culo, me puse en la verga y poco a poco, se la fui metiendo, Odi solo se retorcia y como le estaba dando con mis dedos en su panochita, se estaba viniendo otra vez,
Eso me hizo tomar confianza y se la deje ir toda, hasta el fondo, ella solo curvo la espalda y.
---UUUUURRRGGGGGGG dueeeeleeee,
Se quedo quieta, habia sido empalada por el culito, pero no se quejo mas, despues de un momento de no movernos, ella empezó a mover el culito, a ella si le habia gustado esa penetracion, sintiendo lo ajustado de ese culito hermoso y virgen, la tome de las caderas y empecé a entrar y salir, Nancy no perdia detalle de los gestos de su prima y de como mi verga entraba y salia de ese agujero. ya no aguanate mas y me vine en el interior de su culito, le llenaba las entrañas de mi leche.
Ella se quedo quietecita y me tendi encima de ella, mi verga siguio ahi hasta que quedo totalmente flacida, su culito dilatado, escurria mi leche y un poquito de sangre.
--Que bruta Odilia, tu si que tienes un culo aguantador, yo no me pude tragar eso, me dolio mucho, a ti no?,
Nancy le hablaba a Odilia con los ojos muy abiertos y sorprendida por lo que acababa de ver., Estaba que no se lo creia, jamas habia visto una cosa asi, y no podia dar credito de que a Odilia le cupiera toda la verga y sin quejarse.
Asi fue que con el cansancio y mi edad, pues ya no podia tener otro orgasmo, nos quedamos dormidos, eso pense yo, pero... Mi Nancy queria cojer otra vez, pues vernos la exito, me mamaba la verga, despues de cinco minutos, me puso la verga otra vez bien templada, meti mi cara en su panochita, hasta que la hice tener un orgasmo, despues me puse entre sus piernas y le meti toda la verga, ella abrio todo lo que pudo sus piernas para recibirme
Odilia ahora era la expectadora, y con su cabeza justo al lado de la cadera de Nancy. veia como mi verga entraba y salia, hasta que senti las contracciones de Nancy y me vine en un abundanate y exquicito orgasmo.
OOOOOHHHHHH, MMMMMMMM que sabrosa eres mi Nancy, jamas me dejes, que rica panochita tienes AAAARRRGGGGG
Despues de descansar un poco
--Bueno niñas ya basta o me van a matar.
--Naaaa, el que nos va a matar a las dos es usted, por rico y grandote.
Las dos sonreían, se pegaron a mi cuerpo, las dos pusieron su cabeza en mi torso y asi nos quedamos dormidos.
Bueno asi pasamos cinco dias, de puro sexo, yo alimentandome muy bien con mariscos y un medicamento que me receto el Dr, para aguantar a esas dos jovencitas, que todo el dia querian estar cogiendo.
Finalmente mi esposa regreso, Odi se fue a trabajar con mi hermana pero todos los fines de semana, viene de inmediato a la casa.
--A mi me toca los fines de semana decia Odilia.
Claro que cuando tenia ganas de mi Odi, en casa de mi hermana le daba lo suyo, es asi como aun sigo viviendo, con esas dos mujercitas que tanto les gusta mi verga y que se han convertido en unas viciosas de ella.
Iniciandola de ANAL
Recuerdo la primera vez, llevaba varios meses sin verla y me comentó lo de su iniciación al sexo anal, yo acepte y a cambio ella me hizo una estupenda mamada.
Al día siguiente, una amiga le prestó las llaves de un piso que usa durante el curso en Oviedo. Fuimos allí.
Ella llevaba una especie de bolsa de playa y una vez en el piso me enseñó lo que llevaba. Comenzó a sacar un montón de artículos comprados en un sex-shop. Traía varias cremas para dilatar, lubricar e incluso para hidratar el ano tras la faena. Un montón de clases de preservativos y también trajo dos juguetes tipo consolador: Uno rosa muy fino y otro de color carne con estrías que acababa con un enorme grosor.
Estaba un poco nerviosa por si le dolía y yo intenté tranquilizarla tumbándola de espaldas sobre la cama y desnudándola para darle un masaje con aceite, mi especialidad. Barnizada de aceite y desnuda, mi amiga Laura resultaba mucho más atractiva, tanto que sin poder resistirme me senté sobre ella y comencé a follarmela suavemente como si no quisiese que ella lo supiera. Obviamente ella lo notó, pero sonriendo me lo consintió. No llegué a terminar porque debía guardar fuerzas para después.
-Estoy lista, afirmó.
Fue entonces cuando me unté un par de dedos con vaselina y se los introduje en su precioso coño, el cual estaba lo suficientemente preparado y cachondo gracias a la follada previa. Pasé a ponerle un poco de lubricante en el ano a mi amiga. Tuve una idea, en lugar de usar aquel consolador rosa, decidí tener las dos manos libres y le ensarté la verga entre sus labios mientras mi pulgar forzaba su prieto agujero.
Notaba con el paso de los minutos como ella iba dilatando. Pero antes de que ella llegase al orgasmo yo me salí para no correrme y sustituí la penetración por la masturbación.
Conseguí meter dos dedos en el ano por lo que cogí aquel enorme falo de plástico y muy despacio le introduje un par de centímetros. Por suerte para Laura, aquel objeto era liso hasta la mitad y no notó la presión hasta que con ayuda de las cremas le introduje el consolador hasta la zona de estrías, lentamente lo introducía y lo sacaba hasta que vi que mi pene iba sobrado en aquel socavón que acababa de abrir.
Para facilitar la penetración me proporcionó un condón morado con estrías que venía lubricado. La puse en el suelo a cuatro patas y apoyando mis manos sobre su cintura empecé despacio hasta ir aumentando el ritmo gradualmente. Le pregunté que tal iba todo.
-Perfectamente, después de todo no ha sido tan malo como me lo imaginaba.
La verdad estaba enculandola bastante fuerte para ser su primera vez pero como sabía de sus tendencias sadomasoquistas no me sorprendió. La estaba penetrando por completo en su primer coito anal. Mi pene entraba y salía con gran facilidad, sonaba como una botella al ser descorchada. Aguantamos unos cinco minutos de aquella forma antes de que los dos nos corriésemos. La presión de aquel agujero hizo que yo aguantase menos tiempo de lo normal en erección y eyaculase inflando aquel condón.
Para ser la primera vez no había estado nada mal y ambos habíamos gozado mucho.
Con el paso de los días, la violencia en nuestras sesiones anales aumentaba y cada vez la enculaba con menos lubricación. Tras varias semanas su ojete se estaba acostumbrando y cada vez se dilataba mejor.
Al cabo de poco más de un mes decidimos probar posturas nuevas, más violentas quizás que la habitual de ponerla como una perra a cuatro patas.
Un buen día, cuando trataba de abrirle el culo lo suficiente ella me cogió como pudo la polla y se la llevo hasta la boca, me dijo que quería follar de forma natural.
Me la lamió de arriba a bajo y repasó hasta el ultimo centímetro de superficie de mi polla. Gracias a mamadas como esa mi polla adquiría unas proporciones mayores de lo normal que de cualquier otra forma no conseguiría. Yo ya estaba listo, sin embargo a ella aún le quedaba un poco por dilatar. Pero como yo sabía que le gustaba que la castigase, escupí sobre su ano y de un golpe le clavé todo la cabeza de mi miembro por completo. Ella grito y se retorció de dolor, posiblemente había sufrido algún desgarro. Repetí la acción una docena de veces y después saque el cuerpo cavernoso del culo de aquella preciosidad.
La lleve a tirones hasta el salón y me senté en uno de los sofás. La cogí de uno de sus brazos y del cuello para conseguir sentarla sobre mí. Le chupé todo el cuello, los pezones y ante su sorpresa la levanté y la volví a sentar de nuevo bruscamente, esta vez sobre mi polla. Volvió a gritar de dolor y yo soltando una carcajada le dije:
-Te gusta, A¿eh?
Ella también me sonrió pero por poco tiempo ya que mientras le pellizcaba los pezones no paraba de reventarle el culo a mi amiga.
Sus gritos se transformaron en gemidos antes de que los vecinos avisasen a la policía ;) Y un par de minutos más tarde yo me corría dentro segundos después de que ella encharcara mi regazo con sus jugos.
Después de aquella ocasión, pasaron más de tres semanas hasta que si quiera pudimos hechar un simple polvo.
Espero que si alguna chica quiera gozar por primera vez de los placeres del sexo anal no dude en pedirme ayuda o consejo ;)
14/12/2007 GMT 1
Un culo para tres
Todos estábamos un poco borrachos aquella noche en la fiesta de Rafa. La fiesta era un poco aburrida, y me sentía más animado por el alcohol que por otra cosa. Rafa es de una familia bien situada y ha sido siempre un poco pijo y creído, aunque un buen tío en el fondo. Era quien había organizado la fiesta, como siempre, en su chalet. Rafa, Manolo y yo somos tres buenos amigos desde hace mucho tiempo y aquella noche veríamos hasta dónde llegaba nuestra amistad.
Todos estábamos un poco borrachos aquella noche en la fiesta de Rafa. La fiesta era un poco aburrida, y me sentía más animado por el alcohol que por otra cosa. Rafa es de una familia bien situada y ha sido siempre un poco pijo y creído, aunque un buen tío en el fondo. Era quien había organizado la fiesta, como siempre, en su chalet. Rafa, Manolo y yo somos tres buenos amigos desde hace mucho tiempo y aquella noche veríamos hasta dónde llegaba nuestra amistad.
El caso es hablaba con Manolo cuando vi a Rafa sentado al lado de Leticia, y hablando con ella animadamente. De Leticia diré que ya la había visto en alguna ocasión. La primera vez cuando Rafa nos la había presentado a mi novia y a mí, y ya me había deslumbrado entonces. Se puede decir que era un monumento de chica: pelo castaño oscuro y liso, cuerpo bien formado, sensualidad por toda su cara, unos veinti pocos años, y vaya culito tenía... No me sorprende que Rafa estuviera loquito por ella y tratara de ligársela como fuera. Sin embargo, mi novia le había puesto después unos cuantos peros.
-Ese Rafa está babeándose por ella pero no es para tanto. ¿No crees que está un poco rellenita? – me comentó.
Era para tanto y más. Mi novia es alta y delgada; es guapa. Pero no tenía razón. No estaba gorda sino que tenía un cuerpo generoso y voluptuoso como nos gusta a muchos hombres, muy preferible por supuesto a ningún cuerpo flaco que no tiene donde agarrar. Aquella chica en cambio tenía unos pechos grandes y un culo divino. En fin, las mujeres son envidiosas y parecen creer que no hay otra belleza que la delgadez. Desde luego, yo hubiera cambiado a mi novia por la tal Leticia sin dudarlo pero claro: la novia es la novia y le di la razón. Leticia sólo era una fantasía...
Pero vuelvo a la fiesta. El caso es que nos acercamos para saludarles, y vi que si todos andábamos con alguna copa de más, ella estaba más borracha que ninguno, gracias a la astucia de Rafa que quería camelársela así. El alcohol la hacía sentir muy animada, y hablaba y se reía mucho como una tonta. Los tres nos íbamos excitando también pero no sólo por el alcohol sino porque la chica nos ponía. Sabía que lo correcto era dejarla sola con Rafa para que pudiera ligársela, pero ni Manolo ni yo nos resistíamos a seguir babeándonos con ella.
-¿Qué? ¿Os gusto? Si es que me estáis comiendo con la mirada...
Nos dijo esto y se río. Por supuesto que nos la comíamos con la mirada. Se estaba poniendo provocativa y lo conseguía, vaya que sí lo conseguía.
-¿Qué? ¿No os atrevéis? Los tíos sólo sabéis pensar, hay que actuar.
Y volvía a reírse con una risa tonta pero muy sugerente. Aquella provocación era intolerable. Claro que había que actuar. Manolo propuso salir al jardín a tomar un poco el aire. La propuesta fue bien aceptada y salimos. Manolo me susurró al oído: "Esta noche nos vamos a divertir". ¡Vaya que si nos divertimos!, pero sigo contando.
El jardín de la casa de Rafa es grande y tiene piscina y una caseta para guardar las herramientas y los trastos. Decidimos ir a la caseta. No hay que olvidarse que había bastante barullo dentro de la casa y si queríamos conseguir algo tendría que ser discretamente. A ella no le pareció mal ir a la caseta porque también deseaba divertirse. Bromeó diciéndonos que era un sitio muy curioso para tomar el fresco... La caseta era grande pero había poco espacio con tantos trastos en ella. Además sólo había una mesa. No parecía un sitio muy cómodo pero habiendo tantas ganas no era problema. Sólo Rafa estaba un poco mosqueado porque nos gustaba también su chica. Luego me confesó que entonces se había irritado pensando que él debía haber sido el único en estar allí. Pero no hubo problema al final... allí había mujer suficiente para tres.
Leticia se sentó sobre la mesa y nos quedamos mirándola sin decidirnos. Ella nos sonreía con una mirada un poco boba pero muy provocativa, y soltando risitas. Manolo fue el más espabilado y le quitó la camiseta. Dios, nos excitamos todavía más viendo su sujetador. Rafa se lo había regalado y ella había venido a la fiesta con él. Se puso a toquetearla con nosotros, primero con timidez y luego más decidido, hasta introducir sus manos por su ropa interior. A ella no le molestaba para nada, se estaba excitando mucho. Tenía a tres hombres pendientes de ella. La ropa interior también sobraba y la desnudamos para seguir tocándola. Ninguno había practicado el sexo en grupo y nos cortaba follarla allí todos juntos y más siendo amigos. De momento nos conformábamos con sobarla con nuestras manos. Tocábamos su sexo y luego lo besábamos y lamíamos. Uno se encargaba de comérselo mientras los otros dos nos comíamos una teta cada uno. A ella le encantaba. Después de un rato paramos y nos dijo:
-¿Qué? ¿Os gusto?
Se echaba a reír. Claro que nos gustaba.
-Seguro que habéis fantaseado mucho conmigo...
Ella sentía su dominio y le gustaba. Rafa fue ahora el más decidido:
-Dios, las pajas que me he hecho yo pensando en ti.
Leticia se río aún más y dijo:
-¿Y qué es lo que más os gusta hacer conmigo en vuestras pajas?
Yo desde luego estaba muy seguro de que era lo que más me gustaba hacer. Tenía un culo precioso, grande y redondeado, y era lo único que nos quedaba por ver pues estaba tumbada boca arriba. Yo respondí por Rafa:
-Tienes un culo divino, Leti. Me gustaría hacértelo a lo perro pues eres una perrita.
Me había salido del alma... Ella se escandalizó un poco pero le hacía gracia. Rafa y Manolo debían pensar como yo pues la voltearon y todos pudimos ver aquel culo precioso, proporcionado y generoso. Manolo le echó mano a una de sus nalgas y yo a la otra, y la verdad es que su culo por hermoso y abundante que fuera, no bastaban para tantas manos como había allí sobando. Intentábamos abarcar todo su culo con nuestras manos y lo pellizcábamos.
Manolo no podía más con el deseo.
-Joder, ya estoy harto de tocar. Ese culo hay que deshacerlo a base de follar.
Abrió sus piernas hasta que podíamos distinguir el vello de su enorme coño. Rafa y yo sujetamos sus pies para que dejársela bien abierta a Manolo. Éste se desabrochó el cinturón e introdujo su pene completamente tieso en aquel coño. Empezó así a follársela y pronto vinieron los jadeos. Era increíble. Jamás había pensado que fuera a participar en una orgía. Lo más excitante era ver a dos personas completamente poseídas. Él estaba fuera de sí y le decía de todo: zorra, puta, cerda... Vamos, las cosas que nos gustaría decir a una hembra en ese momento, reconozcámoslo, y que a toda hembra debería halagar. A ella le gustaba pues respondía, entre jadeos, llamándole cabrón e hijo de puta con mucho cariño... Estaba gozando de lo lindo. Vi su cara, tenía los ojos cerrados y la boca bien abierta, estaba descompuesta de placer. Nos encantaba oírles decir todo aquello. Eso sí eran palabras de amor... En fin, entre la excitación y las prisas se corrió bastante pronto dentro de ella. Ella gimió sin cortarse cuando lo hizo. Se retiró entonces y Rafa le reemplazó enseguida.
-Vamos, quítate, que ahora quiero follármela yo
Rafa también se la folló y me llegó el turno. Me desabroché los pantalones y fui a hacer la faena pero el caso es que estaba pensando (todo lo que se puede pensar en una situación así) que me apetecía algo más. Saqué mi verga completamente tiesa. Tanteé entonces todo su culo con la punta del capullo, no en busca de su rubio coño sino de otro agujero más arriba... Ella se dio cuenta de que quería sodomizarla y no le gustó.
-¿Pero qué coño vas a hacer, cabrón? A mí nadie me encula, ¿te enteras?
Eso estaba por ver. Intentó escapar pero a mis acompañantes les había encantado mi idea y la agarraron. Yo le hice una presa en la espalda con una mano para inmovilizarla y la obligue a inclinarse sobre la mesa mientras no paraba de insultarme. Estaba tan excitado que así entonces una azada de las que había en la caseta y le dije que si no dejaba de gritar le partiría la cabeza con ella. Se calló y me dejó que la amordazara con las bragas; agarré su cabeza y la obligue a que se inclinara al máximo. Acomodé su culo para que estuviera en perfecta situación, y entonces sencillamente volví a buscar su agujero e introduje el capullo. Jamás había tenido sexo anal y ella tampoco. No me atreví a meter toda la verga, sólo la punta, pero bastó para que gozara como nunca. Y era yo ahora el que le decía de todo.
-Tú no eres una perrita para que te lo hagan a lo perro. Lo que eres es una cerda y hay que hacértelo por el culo. ¡Puta cabrona! ¡Este culo te lo voy a destrozar!.
Ella no gozaba tanto ahora. Le debía doler a morir y ahora gemía de dolor y no de placer. A medida que perdía el miedo se la metía más adentro hasta que acabé metiéndosela todo lo que pude. Desde luego debió sufrir horrores con eso, pero en ese momento no me importaba nada, sólo empujar aquel culo adelante y atrás. Estaba poseído cuando agarré su cabeza y la levanté para poder besarla y decirle al oído que era un puta. Noté que estaba llorando y eso me irritó un poco. Si yo estaba gozando de lo lindo, ¿por qué no reconocía que no le habían hecho nada tan fenomenal nunca? Cogí y golpeé su cabeza contra la mesa. Sólo un poco claro, pero lo cierto es que me excitaba aquel poder. Volví a coger su cabeza y a chocarla contra la mesa, y seguí haciéndolo como un juego. Cada vez que golpeaba su cabeza se la metía con fuerza.
Ella lloraba aún más y me incitaba así a golpearla con más ganas. Luego empecé a tirarle del pelo un poco y a morder sus hombros y su espalda. Fue Rafa el que me aconsejó prudencia, porque si no podría haber ocurrido una barbaridad. Además, si la golpeaba demasiado podía desmayarse y yo quería oírla gemir... Y yo no dejaba de meterle la polla dentro del culo, mientras, desgarrándoselo. Pero mi resistencia llegaba al límite y tuve que correrme dentro de aquel culo como nunca. Cuando saque mi verga temblorosa, estaba húmeda y no sólo por mi semen sino también por la sangre. Me sorprendió mucho y me encantó.
Mi turno se había acabado y Manolo me empujo de mala manera, diciéndome que me retirara sin contemplaciones, porque quería hacer lo mismo. Lo hizo: la folló como había hecho yo antes y lo mismo hizo Rafa. Y luego todos volvimos a follárnosla. Aun otra vez más repetimos, a pesar de que ya estábamos agotados y nos costaba esfuerzo, porque la excitación era enorme y se volvía a poner tiesa enseguida; y mientras uno se la metía por el culo y la hacía sufrir, los otros veíamos sus ojos llorosos y la dábamos bofetadas y le mordíamos el cuello y los pechos. Fue genial pero acabó. La habíamos hecho sufrir de lo lindo. Tenía los ojos deshechos de llorar y nos miró con odio. Se vistió como pudo con las piernas temblando por la rabia, el dolor y la borrachera. Le quité las bragas con las que la había amordazado pero no se las devolví. Me las quedé yo, claro. Había sido todo un campeón y quería mi trofeo. Me pidió que se las devolviese con enfado pero no lo hice.
-Esto es un recuerdo que me llevo para saber lo putita que eres. Pero si quieres podemos repetirlo otra vez y te las devuelvo...
Me miró furiosa.
Al día siguiente, más despejado y sin la excitación pensé en todo lo ocurrido y temí que quisiera denunciarnos. Cuando hablé con Rafa y Manolo los tres teníamos un poco de miedo. Por suerte no lo hizo. Me imagino que aquello era demasiado humillante para airearlo. Además ella había empezado invitándonos a cepillárnosla, pues era una puta en el fondo. En cuánto a los remordimientos, todos habíamos gozado como nunca y bien había merecido la pena. Si volviera a tener la oportunidad lo haría de nuevo sin dudarlo.
Necesidad Ardiente
Hola, soy una chica de 27 años, mido 1.60 cm, trigueña, de cabellera larga y lacia, y de cuerpo digamos que normal, aunque sí debo decir que tengo un trasero bastante bien formado que heredé de mi madre; divorciada y con una hija de 10 años. En fin, este relato que voy a contarles es verídico, sucedió en el año de 1998, es decir, hace 6 años, cuando yo era una estudiante universitaria de 21 años.
Hola, soy una chica de 27 años, mido 1.60 cm, trigueña, de cabellera larga y lacia, y de cuerpo digamos que normal, aunque sí debo decir que tengo un trasero bastante bien formado que heredé de mi madre; divorciada y con una hija de 10 años.
En fin, este relato que voy a contarles es verídico, sucedió en el año de 1998, es decir, hace 6 años, cuando yo era una estudiante universitaria de 21 años.
Todo comenzó cuando, por la necesidad de mantener a mi hija, ya que desgraciadamente el padre de ésta fue un desobligado, tuve que buscar trabajo de lo que fuera, siempre que tuviera tiempo para mis estudios, pero no encontraba nada, hasta que un día una vecina me comentó que una amiga suya estaba buscando quien le ayudara con los quehaceres de la casa, lo que no me pareció mala idea y fui a verla; después de una corta entrevista y poner las condiciones de trabajo, fui contratada de inmediato, y cómo no si la casa era un desorden total, pero era de esperarse, ya que tanto la señora, como el marido, trabajaban; en fin, iba a esa casa 2 veces por semana, miércoles y sábados; cabe decir que dentro de esas condiciones también puse las mías en claro, necesitaría permiso de salir por las tardes a mi casa para ir a ver a mi hija y saber si ya había comido, ya que una vecina era quien se encargaba de recogerla de la escuela el miércoles, llevarla a casa y cuidarla mientras yo regresaba hasta anochecer, y los sábados se quedaba la niña con ella hasta que terminaba mis quehaceres, permiso que me fue concedido siempre que regresara a terminar mi trabajo, y aunque terminaba exhausta siempre me di tiempo para continuar mis estudios y hacer mis tareas.
El señor de la casa, en aquél entonces un hombre de aproximadamente treinta y cinco años, desde el momento en que llegué a la entrevista, me miró de una forma tan cachonda que me logró excitar y casi casi me moje la pantaletita, fue cuando supuse que le atraía, jaja, era muy excitante saberme deseada por un hombre después de que mi marido no me tocaba ni un pelo, e insólitamente se me vino una idea a la cabeza. El plan estaba trazado, por las mañanas iría como si nada, pues el señor se marchaba a trabajar, pero por las tardes, cuando él regresara y su esposa saliera a trabajar, me daría tiempo de hacerlo sufrir un poco, a ver si se animaba a tomarme entre sus brazos y hacerme suya, como lo había imaginado desde un principio, así que, aprovechando mis salidas para ir a ver a mi hija, me daba un baño y me cambiaba de ropa, vistiéndome a partir de esa hora con unos shorts diminutos, de esos que dejan poco a la imaginación, y una que otra licra ajustada a mi cuerpo para realzar mis nalgas, que como ya dije, es lo mejor de mi cuerpo.
No miento si les digo que al principio me pasó por la mente la idea de dejar todo eso y hacer aquello por lo que me contrataron, aseo, ya que cabía la posibilidad de ser descubierta por la dueña y que me corriera por andar de exhibicionista delante del marido cuando más necesitada estaba de trabajo y dinero, y por lo mismo pensaba en mejor apurarme a hacer mis labores para retirarme temprano y no hacer caso a los comentarios del señor acerca de lo bonita que me veía esa tarde y cosas por el estilo.
Un año completo pasó y la confianza que los señores depositaron en mí creció, provocando que me dieran más tareas a realizar, por supuesto que la paga era igualmente mayor, así que era genial, y entre esas nueva labores estaba el asear la planta alta de la casa. Al principio las cosas eran normales, pero conforme las semanas pasaban y en mi cotidiana labor de subir a asear las habitaciones, algunas veces llegué a notar que la puerta del dormitorio de mi patrón estaba entreabierta, estando él allí dentro, así que siempre que podía miraba de reojo y casi siempre lo descubría cambiándose de ropa, aunque eso de desnudarse con la puerta abierta yo suponía que lo hacía por descuido, pero era tan grande mi deseo de sexo, que di rienda suelta a mi imaginación, ¿cómo sería ser poseída por ese hombre tan apuesto en ese, su lecho conyugal?, y no saben, cada que regresaba a casa por la noche eran unas masturbadas fenomenales que me quitaban el aliento por minutos, al pensar e imaginar que seguramente el señor se pajeaba al verme recorriendo la casa moviendo mi culo, y eso, eso me ponía a mil.
Siguió pasando el tiempo, y seguía esperando a que el señor se decidiera a hacerme suya, cada que percibía su presencia en la casa, me hacía la que no lo veía y paraba más el culo, a ver si con eso era suficiente, pero como no veía que se fuera a animar tomé la decisión de dejar de vestirme como la zorra que me había estado sintiendo y vestir normal, como cuando iba a la universidad, con jeans ajustados, pero eso sí, sin dejar de hacer posturas sensuales al hacer mis labores, como desde más de un año lo hacía, quien sabe, igual y corría con suerte.
Fue entonces que en el mes de agosto, no recuerdo exactamente el día, después de haber regresado de mi casa y haber terminado mis labores y lista para retirarme, subí al dormitorio del señor y toqué a la puerta, que en esa ocasión estaba cerrada, avisándole, sin abrirla, que ya había concluido mi trabajo y que ya me iba, cuando de pronto se abrió la puerta y salió el señor, vestido solamente con un short ajustado, wow!, que vista, al parecer no traía nada debajo, por lo que se le notaba una verga bastante grande y bien acomodada de lado, y al verlo así, de frente a mi y no por una rendija de la puerta como lo había hecho anteriormente, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y sentí como que se me doblaban las piernas, obviamente no apartaba la vista de su fierro para nada, hasta que él habló para decirme que me acompañaba hasta la puerta, y en ese lugar, casi para irme, me preguntó si necesitaba que se comprara algo que pudiera necesitar para la limpieza de la próxima vez, y como sí había esa necesidad, regresamos y nos sentamos a la mesa a hacer la lista. No podía concentrarme pues sólo pensaba en sexo, sexo y más sexo, de repente el señor hizo una mueca de dolor, por lo que rompió mi pensamiento, preguntándole qué es lo que le pasaba y pidiéndome que le hiciera un masaje, pues había sentido un dolor en el cuello, así que nos dirigimos a su habitación.
El se recostó en la cama boca abajo, con los brazos estirados a los costados, y yo comencé a pasar mis manos por su espalda y cuello. Por la postura en la que me encontraba me era difícil darle un mejor masaje, así que me senté en la cama, al lado de ese hombre, ah!!, que belleza de cuerpo, tocarlo, y al sentir esa cercanía que nunca se había presentado, regresaron los malos pensamientos, disfrutaba tocarlo e imaginaba ser poseída con lujuria, en ese momento él, con las manos en la posición en la que se encontraban, empezó a acariciarme los muslos por sobre el pantalón ajustadísimo, produciéndome una excitación, yo cerraba los ojos y disfrutaba que me tocara por fin; no escuché muy bien lo que me dijo en ese momento, ya que sentía que por lo caliente que estaba había perdido algunos de mis sentidos, así que únicamente le sonreí.
En seguida él se volteó y me besó apasionadamente, presionando sus labios con los míos, y fue cuando hice click!!, le metí la lengua en su boca profundamente; como él no tenía calzoncillos, sólo el short, la verga que había estado dormida comenzó a despertar, consiguiendo una erección de fantasía y por supuesto que se le notaba bastante, así que bajé mis manos y las metí dentro de la pequeña prenda que vestía, apretándole la verga con fuerza y sacándosela. Creo que él había deseado tanto ese momento como yo lo había añorado por mucho tiempo. Se sentó en el borde de la cama, se quitó el short y yo me arrodillé frente a él, tomando su fierro con ambas manos, e introduciendo ese pedazo de carne suavemente en mi boca cálida y húmeda, y comencé a chuparla con la fuerza que se había acumulado en todo aquel tiempo, pero bajé la intensidad de mi mamada para que no se fuera a venir, no aún, a ese hombre lo exprimiría más, me lo debía; entonces me pidió que lo dejara chuparme mi conchita, pero me negué; tonta de mi, por qué lo hice, no lo sé; pero me mató cuando con una expresión de despreocupación me dijo que no importaba, pensé: "este es un hombre de verdad que comprende a las mujeres". Eso me hizo sentirme más caliente aún y comprendí que debía premiarlo, así que me puse de pie y comencé a sacarme la ropa, comenzando por despojarme de la blusa, dejando así al descubierto mis pequeñas tetas pero con unos pezones obscuros y grandes, los que él chupó y mordisqueo como nunca nadie lo había hecho, ¡que sensación!, yo por supuesto gemía de placer, y queriendo ya sentir a mi hombre prestado dentro de mis entrañas, me dispuse a quitarme el pantalón, cuando tan atento me ayudó a desabotonarlo, y era tanto mi deseo que sentí que pasaba una eternidad para que esa prenda, que tanto me había ayudado para mi conquista, pasara por mis caderas y nalgas enormes y caer finalmente al piso, quedándome así sólo con una diminuta bombachita "colaless" en color negro, que dejaba ver mi frondoso Monte de Venus.
Sus ojos me recorrieron de pies a cabeza y me dijo que era una mujer única, pero qué más daba como fuera, lo que quería era ya que me la metiera, así que él, muy hábilmente me desprendió de mi bombachita apresuradamente con una mano, quedando completamente desnuda, mientras me metía los dedos de la otra mano en mi cueva húmeda y deseosa, qué placer Dios mío!!, mientras que también seguía chupando mis pezones bien excitados, y para disfrutarlo mejor me abrí de piernas para facilitar sus movimientos, unos cuantos segundos bastaron para que me llegara mi primer orgasmo de la tarde; y como toda buena zorra, se debe querer más cuando lo obtenido ha sido completamente placentero, así que le pedí que se recostara en la cama, boca arriba y con los pies colgando de la cama, y una vez así, casi de un salto me monté sobre él y con un rápido movimiento me metí su verga hasta adentro, lanzando un largo gemido, pero como sentía que él no debía acabar aún, le ordené, como la zorra que soy, que no se le ocurriera terminar, pues le faltaba mucho por darme, y no lo hizo, y yo, como una bestia en celo, comencé a hacer movimientos circulares rápidos, intercalados con pequeños saltos sobre su fierro que me tenía bien ensartado en mi vulva, que sensación!!, que rico es tener una verga enorme clavada en mi conchita haciéndome sentir las cosas que en mi vida había sentido. Después de un rato así, él me bajó y me pidió que me pusiera en cuatro, uy!, que pensará hacer este hombre, pensé, y por el estado de cachondez en el que me encontraba accedí a hacerlo, acomodándome cerca del borde de la cama y apoyando los codos sobre la misma, hundiendo de esta forma mi cabeza entre los brazos, supuse que lo disfrutaría como nunca, y para acrecentar mi goce, levanté más mi culo, arqueando la espalda, ofreciéndole un espectáculo inimaginable, ¡que zorra me debí haber visto, pero ni hablar, quería ser penetrada por un buen tolete y ese hombre me lo estaba proporcionando!. Entonces, con su verga dura e hinchada por la fricción de que había sido objeto en la otra posición, apoyada en la entrada de mi vagina, sobre mis labios vaginales chorreados con mis propios fluidos, sentí como la cabeza de ese miembro tan imponente se perdía con la ayuda de esos jugos, como se abría paso por entre mi cavidad y volví a sentir un orgasmo; cogimos como animales, él la metía casi hasta los huevos mientras yo cerraba mis ojos y pasaba mi lengua por los labios, disfrutando a cada momento de esa arremetida que me estaba dando.
No sé cuanto tiempo pasaría en esa postura, en verdad lo estaba disfrutando, nunca me habían poseído de a perrito y era grandioso, pues se estimulaba toda mi raja produciéndome dos orgasmos seguidos, pero como ya había decidido hacer caso a mi instinto animal, me dije, ahora es cuando, y estiré mi mano por entre mis piernas para tomar su verga y sacármela de la vagina, y tan lubricada y tiesa como se encontraba, la coloqué más arriba, apoyando el glande sobre mi ano, ese que supuse que mi cogedor había deseado tanto desvirgar, y al entender el mensaje, mi penetrador hizo un trabajo excelente, sin compasión alguna presionó suave pero firmemente, tragándomela todita sin ningún problema, aunque sí sentí un pequeño dolor que duró segundos, pero de inmediato sentí más placer del que nunca me había imaginado sentir y pensé que para eso había nacido, para ser penetrada por el culo, y comenzó el mete y saca, arreciando más y más sus movimientos, mientras yo le acompaña con el ritmo en mis caderas.
Después de unos minutos de estar siendo sodomizada, le grité que ahora era cuando se corriera, y sin dudarlo, me llenó de esperma el recto, ¡que sensación tan fantástica!, sentía como mi culo apretaba más como si quisiera exprimir por completo esa verga que por al menos una hora me llenó de malos pensamientos, lujuria, placer sin límite y lechita. Ambos terminamos exhaustos, tras haber obtenido yo al menos 5 orgasmos en una sola tarde y el uno, pero el mejor de todos.
Actualmente, aunque ya terminé la universidad y soy profesionista, sigo trabajando para ellos, durante las mañanas haciendo de mucama, y por las tardes de la zorra más puta de todas, a fin de cuentas a nadie se le niega una buena cogida. Pero he considerado cambiar de trabajo, he pensado en convertirme en acompañante ofreciendo servicio completo a altos ejecutivos para ganar más dinero haciendo lo que realmente me gusta, ser poseída por el culo, pero lo más importante, procurarle también una carrera universitaria a mi hija, que es lo que más amo en el mundo.
Morbo Anal

Por fin he enculado a la esposa de mi primo, Rosa... Ayer lo hice... empezó como todo, con seducción, más de un mes lo intenté, pero no aflojaba, hasta que ayer la encontré recostada en la cama de mi tía, desnuda. Mi ayuda fue un poco de margarina sobre el comedor...
Por fin he enculado a la esposa de mi primo, Rosa... Ayer lo hice... empezó como todo, con seducción, más de un mes lo intenté, pero no aflojaba, hasta que ayer la encontré recostada en la cama de mi tía, desnuda.
Mi ayuda fue un poco de margarina sobre el comedor...
Su culo es precioso, dos nalgas morenas, divididas por una raja espectacular, con un ojete de lujo!
Al principio, se quejaba y quería sacársela del ano, porque decía que le dolía mucho... pero después comencé a juguetear con su ojete...
Al minuto, la chica se estaba enrojeciendo de lujuria, moviendo las nalgotas de un lado a otro, mientras se acariciaba su clítoris... Me ensalivé un dedo y bordeé todo su palpitante ojete...
Ella se encantó, se crispó y pude ver como se ponía roja ,más roja, mientras decía: "esto si es morbo..."
Poco a poco, me iba volviendo loco con su ano que latía y latía sin parar, nublándome la vista.
Su mano seguía perdida en su entrepierna, que yo no podía ver. Solo podía ver su palpitante ano, enculado por mi pija. Empezó a hacer movimientos circulares que me pusieron a mil...
El ano de la chica ya era indecentemente palpitante... parecía un corazón, brincaba sobre mi calenturienta pija...
Se empezó a masturbar más rápido, más y más, hasta que la pobre chica ,enloquecedoramente morbosa ,se derritió en un orgasmo anal tremendo, que hizo que se llevara las manos a la cabeza. Pude ver en el espejo a un lado de la cama su cara, enrojecida de morbo, la chica enloquecida tenía las venas saltadas y fruncía la cara con expresiones que solo una pija en el culo puede arrancar a una muchacha...
Poco después, la chica, recordando el primer orgasmo anal y sus venas saltadas, se volvió a sumir en un segundo orgasmo anal, entonces el ojete le latió y palpitó a mil...
Eso me arrancó la poca cordura que me quedaba, comencé a perder la noción del tiempo, se me nubló la vista, y le llené el culo de leche a la enloquecida y morbosa muchacha...
Me quedé enajenado viendo como sus nalgas morenas pero rojas de los orgasmos se tragaban mi pija aún dura y empapada de leche.
Nos vestimos y fingimos que nada había pasado... Ella tuvo molestias para caminar durante semana y media, pero dijo que se había caído de sentón y que se repondría fácilmente...
¿Su marido? Ni en cuenta... Nunca supo de los latidos anales con los que su chica me había vuelto loco.
A la hora del almuerzo
Me pasó hace un par de años atrás. Había cobrado mi sueldo el viernes anterior y a la mañana del sábado siguiente, a eso de las once, había ido a comprarme un par de sandalias de terciopelo negro y un taco aguja altísimo (bien de puta) como a mi me gusta. Al volver caminando, decidí darme otro gusto más. Me fui hasta un local de lencería de la calle Cucha Cucha y Rivadavia, donde encontré en vidriera un hermoso portaligas negro que venía acompañado por las medias y la tanga, muy sexy.
Me pasó hace un par de años atrás. Había cobrado mi sueldo el viernes anterior y a la mañana del sábado siguiente, a eso de las once, había ido a comprarme un par de sandalias de terciopelo negro y un taco aguja altísimo (bien de puta) como a mi me gusta. Al volver caminando, decidí darme otro gusto más. Me fui hasta un local de lencería de la calle Cucha Cucha y Rivadavia, donde encontré en vidriera un hermoso portaligas negro que venía acompañado por las medias y la tanga, muy sexy.
Noté una extraña sensación como de que alguien me miraba, particularmente las tetas.
Entré al negocio y al dirigirme al único vendedor en la sala, le pedí que me mostrara las prendas mencionadas anteriormente. Se quedó mirándome muy fijo antes de acceder a mi pedido. Mientras yo examinaba la ropa y le hacía preguntas referentes a la compra y demás, él no me sacaba los ojos de encima, respondiéndome vagamente. Volví a sentirme igual que en la vereda. Cuando repentinamente levanto la vista para hacerle otra pregunta, pude ver su cara y lo que escondían sus intenciones, y al verse descubierto se ruborizó un poco y cambió la vista hacia la calle.
Aproveché para mirarlo un poco yo también. Un poco más alto que yo, tenía pelo castaño corto, parecía de unos veintiocho años y tenía un cuerpo bastante trabajado. Sus ojos marrones seguían mirando en la dirección equivocada. Le pregunté su nombre; se llamaba Leandro. Ocultando una sonrisa decidí sacar el máximo provecho de la situación. Le dije que me diera un corpiño de mis medidas que además sea adecuado para ese conjunto y que me lo llevaba todo, pero que antes quería pasar al probador, con la excusa de no estar segura de los talles. Me hizo un gesto aprobatorio y disculpándose por la hora (ya cerca de la una de la tarde) cerró la tienda. Me imaginé que algo así podía suceder.
Una vez dentro del probador me desvestí completamente para ponerme toda mi ropa nueva, que mediante varias miradas en el espejo de cuerpo entero comprobé que me quedaba a la perfección. Y para darle el toque final, saqué mis sandalias de la caja y me las puse, llamando al muchacho un segundo antes de terminar.
Cuando llegó junto a la cortina, yo terminé de abrirla del todo mientras terminaba de arreglarme el corpiño debajo de mis enormes pechos, y él no pudo contener el aliento al verme vestida así.
Yo: -¿Y Leo, cómo me queda?
El: -Eehh... yo... Bien, estás muy bien.
Yo: -Me doy una vueltita y me decís cómo está de atrás ¿sí?
El: -Bueno... ¡Ay Dios santo, que buen culo!
Yo: -¿Queee? ¿Qué dijiste?
El: -Que sos un infierno.
Yo: -¿Te gusto?
El: -Me vas a hacer explotar...
Yo: -A ver...
Esto fue lo último que le dije mientras le agarraba una mano y le hacía acariciarme la cola, a la que después él termino dándole un apretón. Miró hacia la puerta para asegurarse de que estaba cerrada y enseguida me metió de vuelta al probador. Se agachó detrás de mí y empezó a recorrer mi cuerpo con sus labios desde los pies hasta el cuello al tiempo que sus manos me acariciaban las piernas, la cola y por último se detuvieron ambas en mis grandes tetas, agarrándolas con toda la palma y apretándolas un poco. Mientras él me besaba el cuello sin sacar sus manos de mis gomas, yo rodeaba su cabeza con una mano, y con la otra agarraba su miembro y lo estimulaba lentamente a través del pantalón.
Unos segundos después, ya bastante calientes los dos, me tomó de la mano y me condujo por una puerta situada a los fondos del local, y bajando una escalera nos encontramos en un depósito semivacío. Allá, entre el polvo y algunas cajas vacías dispuso una colchoneta medio rota sobre la cual nos paramos y la cosa no se hizo esperar. Me saqué el corpiño dejando caer mis gordas pechugas, las que dejaban ver unos grandes y rosados pezones que mostraban toda mi excitación, para luego arrodillarme y empezar a bajarle el cierre. Descubrí con asombro el enorme bulto de su miembro, tan abundante que hacía peso en su slip venciendo el elástico, hasta que lo saqué. Una larga, gruesa y bien formada berga se erguía delante de mi cara acompañada por dos gordos y colorados huevos que, entre todos, me prometieron una enculada de novela. La sola vista de toda esa carne a mi disposición me hizo arder de deseo, ya que todo su órgano en conjunto era una tentación.
No pude aguantarme más y tras agarrarlo con una mano me lo metí todo en la boca hasta la garganta, saboreándolo con la lengua y acariciándolo con los labios desde la cabeza hasta base. Lo chupaba como si fuera la última vez, lamiéndolo en todos lados y volviendo a comerlo para seguir chupando y chupando sin parar. Oía constantes gemidos y exclamaciones por una de las mejores mamadas que haya dado a alguien en mi vida. Seguí tragándolo y chupándolo hasta que se me cayó la baba y su gran pijota se endureció como una piedra. Paré, ansiosa por sentir como ese enorme falo me abriría el culo en un momento. Empecé a desabrocharme las ligas para sacarme la bombacha, luego me abroché de vuelta las ligas en las medias y según sus deseos me puse de costado sobre la colchoneta, levantando una pierna. El se acostó detrás de mí y lubricó un poco mi agujero, que al contacto con sus dedos comenzó a abrirse de a poco hasta mostrar su negro fondo.
Sujetó mi pierna levantada con una mano y enseguida sentí como mi esfínter era forzado por el paso de una enorme cabeza a la vez que mi colita no paraba de tragarse lentamente el resto de esa larga morcilla que parecía no dejar de entrar nunca, hasta que al fin sus huevos tocaron mi ano, sintiéndola toda entera dentro de mí. La estrechez de mi ano cedió entre gemidos de dolor. Estaba tan dura y me la metió tan adentro que presionaba el fondo, dándome la impresión de que no le quedaría lugar para bombearme, y así fue.
Tenía el corazón aceleradísimo y me faltaba el aliento por la ansiedad, esperando que empiece, y en ese momento arrancó. Al principio fue despacio y luego se fue haciendo más y más rápido y constante, pero nunca dejaba de meterla toda hasta el límite. Poco a poco mis dolores desaparecían dando paso a un placer que iba en aumento a cada entrada y salida de ese gran chorizo. Yo seguía gimiendo y disfrutando a medida que Leandro me iba cogiendo más y más, incansablemente, abriéndome el culo con su gran cipote y soltando mi pierna para apretarme las tetas. Estuvimos así hasta que él decidió cambiar de posición. Se recostó boca arriba, de modo que yo me senté sobre su gran pijota de frente a él hasta que la cubrí por completo. Empecé a moverme despacio disfrutando las sensaciones que me llegaban desde lo profundo del culo, que ya excitada al máximo no sentía más que un enorme placer. Estaba ardiendo de calentura y mis movimientos se volvieron más rápidos y fuertes haciendo que su pito se clave en mi culo de la misma manera. Sus gritos sonaban en todo el depósito y sin parar de disfrutar de mi cuerpo asió sus manos a mi cintura para marcar todavía más las tremendas entradas que su berga hacía en mi dilatado culo. Yo, que ya no podía más de lo caliente, agarré sus manos y las llevé sobre mis grandes tetas, que no paraban de subir y bajar al ritmo de mis caderas, y después de que las tocó a su gusto y gana me incliné un poco hacia adelante para que me las chupe. Con la suavidad del cuidado pero la vehemencia de la calentura mamó de mis enormes pechos hasta que los pezones me quedaron duros y colorados de tanto succionar. Mientras continuaba con mis frenéticos movimientos sentía cómo su boca los apretaba y estiraba, calentándome aún más, deseando que me los arrancara. Supongo que habríamos pasado ya un buen rato de esa manera, cuando pensé en adoptar otra posición. Esperé a que dejara mis tetas para parar yo también, poniéndome en cuatro patas para disfrutar a pleno de su tremenda poronga hasta lo último. Leo también pensó que de sea forma podía terminar de cogerme bien y acabar a placer, el broche de oro de tan espléndida enculada.
Apenas tuve el culo abierto de nuevo Leandro me volvió a entrar por tercera vez, con más energía y gozando como nunca, mientras delante de él yo disfrutaba y gemía por un inmenso placer. Sus gritos y los constantes empujones de su berga dentro de mi culo terminaron de enloquecerme, a tal punto que le pedía por más y más fuerte. Agarrando con las dos manos mis enormes pechugas me dio el gusto y nos mantuvimos así durante un largo cuarto de hora, en el cual mis sensaciones fueron mayores y mis gritos más altos, tapando los de él. Pronto empecé a sentir el resultado de tan tremenda cogida y unos minutos después mi colita reventó en un intenso orgasmo anal que se fue extendiendo por todo mi cuerpo, haciéndome gozar a pleno cada centímetro de mi culo ocupado por esa gigantesca pija.
Fueron cerca de dos minutos de no parar de gemir y gritar, disfrutándolo como una puerca hasta que al final, agotada, caí rendida sobre la colchoneta con una gran sonrisa de gusto.
Mientras tanto, Leo me agarró de la cintura bombeándome de una manera tan brutal que pensé que me iba a desfondar. Trataba de incorporarme como podía cuando escuché un grito que me dejó con la boca abierta y los ojos abiertos de par en par. Había aumentado ligeramente su ritmo por unos segundos para después darme una estocada final hasta lo más profundo de mi culo, que presionó marcadamente el fondo. En ese instante un abundante y espeso chorro de leche muy caliente me inundó hasta las tripas, seguido de tres empujones más que escupieron algunas gotitas, haciendo ruiditos en mi interior mientras él no paraba de bombearme.
Mi corazón se aceleró y me había quedado sin aliento; no podía creer que habiéndome acabado así todavía tuviera ganas de seguir. Me sacó la pija de adentro y me pidió que se la chupe un poco. Temblando, la agarré con la mano y la chupé unos minutos hasta que se puso todavía más roja y dura que antes. Inmediatamente me penetró por cuarta vez, deslizando hacia adentro y hacia afuera su terrible cipote una y otra vez. Me la estuvo dando por el culo sin parar durante unos largos minutos hasta que al final, repentinamente, la volvió a sacar ubicándose delante de mí mientras se masturbaba. Instintivamente me puse de rodillas. Una gorda y muy colorada cabeza me apuntaba directamente, a punto de estallarme en la cara. Entre gritos y gemidos se masturbó hasta que grandes gotas de leche cayeron en mi cara y sobre mis pechos. Con los ojos cerrados y la boca abierta busqué a tientas esa enorme masa de carne dura y Leo la metió del todo hasta mi garganta, dejando que me tragara el resto. Con toda la cara y el culo llenos de semen seguía chupándosela sin dejar de mirar cómo se sonreía.
Me dio la mano para ayudarme a pararme, y mientras él se vestía yo volvía a desabrocharme las ligas para ponerme la bombacha, la que manché con todo lo que caía de mi abierto y enrojecido culo. Una vez abrochadas de nuevo, me limpié la cara y las tetas, me puse el corpiño y lo seguí hasta el negocio para buscar mi ropa. Nuestra pequeña aventura consumió una hora más que la prevista por su trabajo para el almuerzo, así que creí lo más conveniente irme cuanto antes. Leandro, con una gran sonrisa de placer convino conmigo en que bien valió la pena, acordando vernos el sábado siguiente, a la misma hora. Arreglado lo más importante me obsequió toda la ropa interior que llevaba puesta. Me acompañó hasta la puerta y dándole un beso en la boca de despedida me alejé en dirección a un taxi.
Disfrutando por primera vez

Disfrutando por primera vez Soy Federico y hace cuatro años que estoy de novio con una chica que se llama Florencia. Los dos tenemos 22 años y vivimos en Mendoza, Argentina. Yo soy bastante normal, ni gordo ni flaco, ni alto ni bajo y ella es de estatura normal con una cola hermosa y unos pechos normales tirando a chiquitos. No es de las chicas que todos miran pero a mi me encanta y desde el día en que empecé a salir con ella no le puedo sacar los ojos de encima. Desde que llevábamos un mes de noviazgo hemos hecho el amor seguido, yo diría que unas dos o tres veces por semana promedio y aunque nunca nada fuera de lo normal en los primeros años este ultimo año hemos hecho cosas que nunca nos habíamos atrevido a hacer. Para contarles un poco más, le he acabado en la boca y ahora eso lo hacemos con normalidad y lo hemos hecho en algunos lugares extraños.
Disfrutando por primera vez
Soy Federico y hace cuatro años que estoy de novio con una chica que se llama Florencia. Los dos tenemos 22 años y vivimos en Mendoza, Argentina.
Yo soy bastante normal, ni gordo ni flaco, ni alto ni bajo y ella es de estatura normal con una cola hermosa y unos pechos normales tirando a chiquitos. No es de las chicas que todos miran pero a mi me encanta y desde el día en que empecé a salir con ella no le puedo sacar los ojos de encima.
Desde que llevábamos un mes de noviazgo hemos hecho el amor seguido, yo diría que unas dos o tres veces por semana promedio y aunque nunca nada fuera de lo normal en los primeros años este ultimo año hemos hecho cosas que nunca nos habíamos atrevido a hacer. Para contarles un poco más, le he acabado en la boca y ahora eso lo hacemos con normalidad y lo hemos hecho en algunos lugares extraños.
Como ultima cosa hemos empezado a usar nuestros culos. Es decir, ella quizás cuando me hace sexo oral me mete un dedo en el ano lo que hace que me ponga a full y además, aunque no sea homosexual, se siente muy bien, como una sensación distinta. En cuanto a su ano, ahora es normal y le encanta, la vuelve loca que le meta un dedo en cada agujero o que con mi lengua juegue allí.
Si bien he jugado mucho con su ano, hemos intentado el sexo anal varias veces pero nunca hemos llegado a buen puerto. Dos veces logramos la penetración pero ninguna de las dos veces pudimos disfrutar porque a ella le dolía mucho entonces la tenia que sacar para no lastimarla.
La semana pasada estábamos en casa cada uno estudiando lo suyo cuando mi vieja se fue y nos dejo solos. Ella estaba sentada en una silla y yo desde atrás le comencé a hacer masajes y caricias, después metí las manos por debajo de su remera y le comencé a acariciar la panza. Me comento que le dolía un poco porque estaba indispuesta así que baje un poquito y le acaricie donde le dolía (un poco mas arriba de donde están pensando). La verdad es que al acariciarla me molestaba su pantalón por lo que desabroche los botones del pantalón para hacer más fácil mi tarea. Apenas hice eso me comento que era una lastima que estuviera indispuesta porque así no íbamos a poder hacer nada y una vez que estábamos solo era una verdadera lastima.
Una vez que termine con las caricias en donde le dolía, volví a su pancita y comencé a subir hasta llegar hasta sus pechos. Le levante el corpiño y la remera y le comencé a masajear sus pechos. Ahí ella estaba completamente caliente por lo que se dio vuelta, me miro, se paro y me sentó y ella se puso sobre mi. En pocos segundos su remera y su corpiño se encontraban en el suelo y yo lamiéndoles sus hermosos y duros pezones. Mientras tanto ella, como podía, por sobre mi pantalón me agarraba la pija que ya estaba completamente despierta. Cuando me di cuenta que ella estaba a full le metí las manos en la parte trasera del pantalón y le acariciaba su cola, acto seguido y como podía, le comencé a sacar el pantalón hasta que ella se paro y se saco el pantalón.
Estaba parada, desnuda, solo con su bombacha y eso me volvió loco, me puso a mil. Me saque el pantalón y yo también quede en calzones.
Se sentó nuevamente sobre mi y me empezó a frotar con su pubis mi pija, que ya asomaba por sobre el calzoncillo mientras yo le agarraba los cachetes de la cola y los separaba bien, que es algo que a ella le encanta.
Ahí ninguno podía aguantar más las ganas de coger así que se paro nuevamente, se saco su bombacha y me saca a mí el calzoncillo. Nos fuimos hasta mi cama besándonos hasta que llegamos a ella donde ella se arrodillo y me empezó a hacer una mamada.
Tengo que asumir que la chupa con una impresionante calidad. Lo hace tan pero tan bien que es algo increíble. Yo estaba muy caliente y no quería acabar con su mamada por lo que me retire un cachito y me acosté junto a ella. Nos tocábamos todo, mientras nos besábamos apasionadamente, ella me agarraba mi pija y la pajeaba mientras yo le acariciaba su concha muy despacito ya que todavía quedaban restos de menstruación (muy pocos) y no queríamos ensuciar.
Paro de besarme y fue directo otra vez hacia mi pija. Me la empezó a besar, y luego se la introdujo en la boca. Me la mamaba como ella sabe y yo me estaba volviendo loco. Se cambiaba de posición de manera que yo con mis manos llegue a tocarle su concha y su culo. Mientras me la chupaba me dijo las palabras mágicas que no las recuerdo exactamente pero fueron algo así como:
"hoy que no podemos por adelante, te voy a dar la colita para que me lo hagas, aunque me duela pero esta pija se lo merece"
Con eso me puso como loco, más loco de lo que ya estaba. Me senté en la cama y mientras ella me la seguía chupando ahora si yo podía llegar a su agujero trasero y meterle un dedo.
El dedo primero entro apretado, pero de a poco fue cediendo. Lo movía en círculos para dilatar el agujero. Intente introducir un segundo dedo pero todavía no era posible. Yo estaba compenetradísimo en su ano mientras ella se encontraba compenetradísimo jugando con mi pija. Me la chupaba de una manera hermosa haciendo de mi glande un chupetín. Pasado un ratito pude introducir el segundo dedo en su ano y moverlos con cierta facilidad. De vez en cuando sacaba los dos dedos e introducía uno nuevamente que ya entraba con cierta facilidad mientras me imaginaba como se vería ese culo abierto y lo que mas me calentaba era que muy pronto en ese agujero estaría por fin mi pija.
Le pedí por favor a Flor que me la deje de chupar porque iba a acabar ahí y no quería. Ella se detuvo me miro con una cara hermosa. Nos dimos un par de besos y luego fui yo quien le comencé a besar y lamer su ano para dejárselo listo para la penetración. En un ratito los dos dedos ya entraban con facilidad y ella ya estaba desesperada pidiéndome que se la meta.
Acerque mi pija a su culo, le metí los dos dedos y los moví bien en circulo para dilatar por ultima vez el agujero y luego procedí a la penetración. La punta entro con cierta facilidad y venia entrando bien hasta que ella me pidió que me detenga. Florencia me dijo que por primera vez no le estaba doliendo y que le estaba gustando mucho. El resto costo un poquito más pero en muy poco tiempo ya tenia toda la pija en su interior.
Se sentía realmente bien, totalmente distinto a lo que es por adelante, dado que esto era mucho mas estrecho y con menos lubricación. Nos empezamos a mover lentamente para no lastimar y los dos estábamos gozando, era muy lindo, no solo estar ahí adentro sino como se veía desde mi posición.
Estuvimos así, con movimientos lentos durante uno o dos minutos aproximadamente y luego comenzamos a acelerar la marcha lo que hizo que me corriera casi de inmediato. Esa acabada fue una de las mejores de mi vida porque fue distinta a las demás, con más fuerza, simplemente distinta.
Me pidió que siguiera un ratito mas y así lo hice pero no pudo acabar, y luego de un tiempo mas la saque y vi su agujero bien abierto y con su culo quedaba perfecto, era para fotografiarlo.
Luego me fui a lavar al baño, aunque estaba limpia pero para evitar cualquier posible infección, y volví al lado de ella en la cama. Seguimos otro rato mas pero no volvimos a intentar por atrás ese día por las dudas de lastimar el agujero.
Otro día les contare más si quieren.
Como me cogí a la secre

Hola me llamo Daniel, y les voy a contar como le rompí el culo a una de las secretarias de mi padre. Trabajo en la planta como ayudante, por las vacaciones, acarreaba cosas, armaba otras, en fin, trabajo entretenido, pero tedioso, al salir del trabajo, me dirigí a las oficinas, y fue cuando la vi, era alta, pelo rojizo, tetas normales, en si, no era una preciosidad, pero tenia una cara de cojéeme, que no podía con ella, tenia un gran trasero, un poco caido, pero les aseguro que hermoso, la verdad, estaba muy buena.
Hola me llamo Daniel, y les voy a contar como le rompí el culo a una de las secretarias de mi padre.
Trabajo en la planta como ayudante, por las vacaciones, acarreaba cosas, armaba otras, en fin, trabajo entretenido, pero tedioso, al salir del trabajo, me dirigí a las oficinas, y fue cuando la vi, era alta, pelo rojizo, tetas normales, en si, no era una preciosidad, pero tenia una cara de cojéeme, que no podía con ella, tenia un gran trasero, un poco caido, pero les aseguro que hermoso, la verdad, estaba muy buena.
Entre y ella me miro, de seguro no sabia quien era, y me pregunto que deseaba, le dije,
-solo vine a ver a mi papá,
-a ok entonces tu eres su hijo
Entre en la oficina central, y justo detrás de mi, ella.
-tu papa se acaba de ir a comer, pero puedes esperarlo aquí,
-no, gracias, esperare dentro
A los 5 min de esperarlo, ella entro con un caminar muy sexy, y una mirada extremadamente caliente, me dijo
-no desea nada?
-no gracias, tal ves si, perdone, mi nombre es Daniel, y estaré trabajando hasta que terminen las vacaciones.
-oh, mucho gusto, te puedo decir Daniel, verdad
-si claro, y usted es?
-me llamo Natalia, y si gusta puede decirme, Nat
-ok, mucho gusto Nat,
Salió de la oficina meneando el culo, y viéndome por su hombro, eso me calentó, y dije, esta vieja quiere pene, al parecer mi padre tardo mas de lo que creí y me aburrí y salí de la oficina, ya eran las 8 y no crei que hubiera gente todavía en la oficina, la recepción de la oficina estaba decorada con espejos y a traves de ellos pude verla a ella, de frente, tenia el dedo índice, en su boca, con un gesto sensual, viendo el ordenador, me acerque sigilosamente, y me puse detrás de ella, al parecer estaba tan concentrada en lo que estaba viendo que no se percato de mi presencia, y al ver lo que estaba viendo, vi que estaba viendo porno, pero eso no era todo, era de ella,, al parecer caseras, y dije a mi mismo, con esto ya me la tiro, con vos decidida le dije
-Srita. Natalia, que hace tan tarde aquí.
-Nada, en serio, ya me iba, solo estoy checando......los estado....
en ese momento vi que trataba de cerrar las ventanas, y dije
-QUE DEMONIOS, LO SIENTO SEÑORITA, TENDRE QUE REPORTAR ESTO, LAS COMPUTADORAS SON PARA TRABAJAR.
-lo siento señor, la verdad, ya me iba, por favor no lo haga, le explicare todo.
En ese momento me agarro la mano, y me la puso en uno de sus senos
-tendrás esto, si no dices a nadie
-no puedo señorita,
-Por favor, seré suya
En ese momento, se empezó a desnudar, yo solo la miraba, diciendo que era el hombre mas afortunado de la tierra, se quito el saco, y empezó a desabotonar, no me había percatado que tenia unos senos tan grandes, hasta que la vi desnuda, eran firmes y redondos, aunque no los mas bonitos que he visto. En ese momento me di la vuelta, aunque en realidad lo hice por poder someterla, y me dijo.
-Que?, no le gusto?, si vi como me miraba, y eso me prendió, perdóneme, por favor, haré lo que sea
-lo que sea?
-Si.....
Me dijo con una vos triste.
-si, lo que sea.
Entonces la bese, y nuestras lenguas se mezclaron, y se subió en el escritorio, la empecé a tocar y ella me quito la camisa, empezó a acariciarme, le dije.
-chupamelo
En ese momento se hinco, y me bajo el pantalón, empezó a masturbarme, y logro que se me parara, lo lamió, y daba pequeños besos a la cabeza, la empezó a chupar, y la obligue a que se lo metiera todo, aunque no le cabía en la boca, hacia bien su trabajo, después de un rato, sentí como me venia, y le dije
-Trágatelo puta!!
-No por favor eso no....!
-Que te lo tragues!!!
En ese momento me vine y la obligue a que se lo tragara, apretando su cabeza y jalándole el pelo, le entro hasta la garganta y ella empezó a toser, se estaba ahogando con mi leche.
-por favor, Daniel
-dime señor prostituta, ahora te va lo bueno.
-la puse boca abajo al escritorio y le baje su falda, ella entonces empezo a gemir, diciendo,
-hmmmm metemelo, quiero sentirte....hhmmmm
le di una nalgada y le dije
-dime señor desgraciada.
-si señor, lo que quiera señor
le baje la braga y estaba empapada, aun con tanta lubricación, me fue difícil meterselo, estaba muy apretada, ya dentro la empecé a bombear y ella solo gemía, veía su cara de placer por el espejo y me excitaba mas, entonces ella cerro las piernas dejando aun mas apretado su vagina, raspaba mucho mi pené, y ella gemía como nunca, ella alcanzo a correrse dos veces hasta que me vine dentro de ella.
Termine cansado, y me fui a la oficina, ella se quedo como extasiada en el piso de la recepción, como a los 15 minutos ella regreso, vestida pero un poco desaliñada, y me dijo.
-me tengo que ir, si ya no desea mas.....
-no, a donde vas, quédate aun no hemos terminado, desnúdate
-pero señor...
-señor nada, hazlo o todos sabrán lo puta que eres
-esta bien,
Me empezó a bailar y se quito todas las prendas posibles, al terminar, le dije ven
Ella se acerco, caminando desnuda, moviendo el culo, la empecé a dedear hasta que denuevo estaba muy mojada, le dije que se empinara, y me baje el pantalón y se lo metí, denuevo, ella solo gimió cuando se lo metí y suspiraba, en una de esas se me ocurrió meterle el dedo en el ano y apretar sus nalgas , ella se sorprendio y me dijo,
-No se lo ruego no lo haga
Solo le dije cállate, y seguí bombeándola, cuando sentí que me venia, la gire e hice que me lo chupara de nuevo, cuando me empecé a correr en toda su cara, ella solo cerro sus ojos y las gotas de semen que le cayeron en los pecho las amazo con sus manos en una fotografía totalmente erótica, minutos después ella se levanto y fue a su escritorio, saco un dildo azul y me lo dio, se puso en cuatro y me dijo....
-introdúcelo con cuidado.....
se lo metí, ya no necesitaba lubricante y soltó un grito, después empecé a acariciar su ano, se expandió muy rápido, y se me ocurrió una idea loca, con mi pene erecto, lo puse en la entrada de su ano, ella, paro y me dijo
-No por ahí no por favor, por favor.
No me importo y lo metí, ella solo pudo aguantarse ya que lo tenia dentro, empecé a darle con fuerza, ella apoyo su mano contra la pared, y decía gimiendo de placer,
-por favor, ya no, no entra, por favor.
Yo seguía dándole hasta que me vine dentro de ella y vi como salia un hilo de semen y sangre de su culo, se quedo ahí tirada, revolcándose de placer con los ojos cerrados, yo descanse un poco, y después de un rato, de verla desnuda, me incorpore y la tome de nuevo, se lo volvi a meter por el ano, y ella no hizo ningún ruido ya, solo se me quedo viendo, justo cuando la estaba bombeando, agarro el consolador y se lo metió, se vino y nos vestimos y nos fuimos, pero antes le dije que la vería al día siguiente.
Al dia siguiente espere a que todos se fueran, traía unas cuentas anales, una correa de perro y un latigo, todos los compre antes de ir a trabajar, ella venia con una playera blanca sin hombros, bastante sexy, a la hora de la comida fui por ella y me la lleve a un motel, ahí ella me empezó a besar, le solté un revez y ella callo llorando,
-esperate puta!!!te dije que me besaras, ponte esto, le avente las cosas y ella fue al baño, salió vestida muy sexy desnuda, y le dije
-Ponte esto:
saque las cuentas anales y se las empezó a meter una por una, gemía de placer, solo cerraba sus ojos y gemía, la tire a la cama y la penetre por la vagina, ella estaba inundada en placer, le encantaba , antes de venirme, le saque las cuentas una por una, y ella tenia un orgasmo cada ves que le sacaba una, me vine afuera de ella, y el semen callo en su espalda y sus nalgas, quedo rendida en la cama, y yo también, al rato me pare y hice que me la chupara, para que recuperara su dureza, cuando estaba duro, me la tire denuevo por el culo, ella ya no quería por ahí, pero se lo metí a mi gusto. Nos vestimos y nos fuimos, y ese fue el principio de una dominación feliz.

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