sexo para las damitas http://drsexoparanenitas.nireblog.com Thu, 21 Aug 2008 14:02:53 +0100 sexo para las damitas http://drsexoparanenitas.nireblog.com/blogs/drsexoparanenitas/gravatar.gif http://drsexoparanenitas.nireblog.com http://nireblog.com como perdi mi virginidad anal en cuatro ocaciones veridico http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/08/06/como-perdi-mi-virginidad-anal-en-cuatro-ocaciones-veridico http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/08/06/como-perdi-mi-virginidad-anal-en-cuatro-ocaciones-veridico 414.jpgsoy paoflaco casado con un hijo mi esposa y yo fuimos ah una fiesta nos presentaron ak guadalupe una muchacha de21 años era muy platicadora mi esposa se fue con sus amigasella y yo quedamos dehir al cine y lo hicimos en dos ocaciones a la tercera cita fuimos al hote ella se comporto como una putisima me pidio que la fornicara por todos sus hoyos me mamo el pene y yo su vagina despues observe su gran culo presioso y le mame el ano y me la fornique por el ano despues me mamo el pene y me corri en su voca despues me masturbo con su busto y se me endereso el pene y la penetre por su rica y humeda vagina y le mame sus jugos vaginales y mi semen platicando le comente si la proxima ves podia traer un amigo imediatamente me dijo que si nos vimos un sabado y nos fuimos al hotel ella ye estaba super caliente en el cuarto se desnudo imediatamente yo le mame su vgina y mi amigo su ano despues intercambiamos ella con las mamadas se corrio en dos ocacionesdepues yo la penetre por su riquisimo ano y amigo por su mojada vagina ella gritava que queria mas pene la penetramos en varias ocaciones por su vagina ano y voca su vagina y ano quedaron muy grandes despues de unos dias me presento ah su hrmana patrciade 19 años y fuimos ha tomar una copa los tres guadalupe fue al sanitario y patrcia me comento que ya sabia lo que acia con su hermana y que lo queria acer conmigo nos vimos ah los dos dias y nos fuimos directos al hotel en el hotel nos desnudamos y nos empesamos ah vesar al sgarrar su vgina me dijo que hera virgen le mame su vagina y ano y se corrio en dos ocaciones despues la penetre le dolio y sangro muy poco porque estaba muy mojada de sus dos corridasse vacio nuebamente en dos ocaciones y a la tercera corrida yo tambien me corri despues de un rato viendo tan rica vagina se la mame que rico sabor de una vagina virgen despues nos vañamos y salimos rapido me comento que tenia tres hermanos y era cumpleaños de uno de ellos me pidio que teminara con su hermana me negue y ya no me quiso ver ni su hermana tampoco pasaron unos dias y fui ah la tienda ah do s calles de la casa es una area donde estacionan camiones de carga y esta obscuro de repente me tomaron por el cuello y me jalaron enmedio de los camionesy me vajaron los pantalones e imediatamente me penetraron me dolio muchisimo y se me salieron las lagrimasme penetro en varias ocaciones y senti muy caliente en mi ano me saco su pene e imediatamente me penetro otrome causo menos dolor y despues de varias penetrdas senti nuevamente caliente en el ano y saco su peneyo sentia que se me doblavan las piernas pero me tenian bien agarrado alcanse ah voltiar un poco y observe un pene muy grande y me enpinaron y me penetro en varias ocaciones pero ya no me dolio tanto cuando seti calienteel se corrio y yo tambien me dejaron recargado en el camion y me escurria mucho semen sobre las piernas me quite el pantalon y el calzon tenia sangre mel limpie con el calson y lo tire me fui ah la casa me pregunto mi esposa que que me habia pasado le dije que me asaltaron estaba lleno de tierra me meti ah bañar y observe mi ano completamente agrandadoy escurriendo semen ah los tres dias regrese del trabajo mi esposa no se encontraba se fue al centro con su hermana en el patio tengo dos perros pastor alemanperro y perra el perro duque y la perra coqueta el duque se queria montar ah laduquesa me meti ah mi recamara y entro el duque yo me desnude para bañarme y me agache para sacar mis sandalias de baño el duque me olio el ano y me lo empeso ah lamber creo que todavia huele ah semen despues se me monto y me causo risa ah la tercera embestida guie su pene muy grande ah mi ano y me penetro despues de varias metidas se quedo pegado y senti mas caliente que con los tres hermanos que me fornicaron despues el duque me arratro y despues de un rato se despego en el baño me observe el ano quedo mas abierto que con los tres hermanos despues del baño subi ah los perros ah la asotea para que ya no se repita todo esto es veridico comentarios con josesito

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Wed, 06 Aug 2008 21:04:00 +0100
Mi esposa cogida y ni cuenta se dio http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/08/06/mi-esposa-cogida-y-ni-cuenta-se-dio http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/08/06/mi-esposa-cogida-y-ni-cuenta-se-dio tn26.jpgEMPIEZO MI RELATO COMENTANDO LO BELLA QUE ES MI ESPOSA DE TEZ BLANCA, UNAS TETAS HERMOSAS Y UN CULO RESPINGON Y NO SE DIGA SU VULVITA APENAS CON UNA LINEA DE VELLITOS.
DURANTE MUCHO TIEMPO LLEVAMOS UNA RELACION SEXUAL COMUN, HASTA QUE POCO A POCO LE AUMENTAMOS PROTAGONISMO AL GRADO DE QUE LE INSINUE QUE SALIERAMOS A LUGARES PUBLICOS Y QUE NO SE PUDIERA CALZONES NI BRASIER, POCO A POCO LA FUI CONVIRTIENDO EN TODO UNA PUTONA, PERO MI DESEO ERA IR MAS HAYA DE VERLA COGER NO CON UNO SI NO CON VARIOS HOMBRES Y GRABAR TODO.
FUE ASI COMO EMPEZE A IDEAR UN PLAN PARA QUE OTROS HOMBRES LA PUDIERAN DISFRUTAR SIN QUE ELLA SE DIERA CUENTA.
EN UNA OCASION CONTACTE A 5 HOMBRES QUE CUMPLIERON CON UN EXCELENTE PERFIL PARA SER PROTAGONISTAS DE MI FANTASIA.
ORGANIZE UNA FIESTA EN MI CASA INVENTANDO QUE AQUELLOS HOMBRES A LOS QUE PREVIAMENTE CONOCI ERAN COMPAÑEROS DE TRABAJO, POR TAL MOTIVO LOS INVITE.
MI MUJER PARA ESTA OCASION LUCIA UNA TREMENDA MINI FALDA Y UNA BLUSA ESCOTADA QUE DEJABA MARCAR SUS PEZONES.
MIS "AMIGOS" TAN SOLO DE VERLA SE LES EMPEZABA A PARAR SUS VERGAS.
POCO A POCO LA FIESTA SE FUE EXTINGUIENDO, HASTA QUE LOS FAMILIARES CERCANOS Y OTROS AMIGOS SE FUERON RETIRANDO HASTA QUEDARNOS SOLO MI MUJER Y LOS 5 SEUDO "COMPAÑEROS".
POCO A POCO FUI INCITANDO A MI MUJER A QUE A QUE TOMARA HASTA QUE SE SENTO ACOMPAÑANDONOS, POCO A POCO EL ALCOHOL EMPEZABA A SURTIR EFECTO Y MI MUJER SE VEIA BORRACA CASI A PUNTO DE PERDER EL CONOCIMIENTO.
SE DISCULPO CON MIS AMIGOS Y SE FUE A LA HABITACION, A LA MEDIA HORA SUBI SIGILOZAMENTE AL CUARTO Y AHI ESTABA MI MUJER TUMBADA CON APENAS CON UNAS BRAGUITAS Y UN SOSTEN QUE DEJABA APRECIAR LA ESCULTURAL FIGURA.
LA LLAME PARA VER SI REACCIONABA Y NO OBTUVE RESPUESTA FUE ASI COMO LLAME A MIS INVITADOS QUE SUBIERO PARA POSTERIORMENTE EMPEZAR A DESNUDARSE DEJANDO LIBRES TREMENDAS POLLAS, Y LO RECONOZCO MAS GRANDES Y GRUESAS QUE LA MIA.
EL PRIMERO DE ELLOS LE RETIRO EL SOSTEN Y LAS BRAGUITAS DEJANDO A MI MUJE DESNUDA EL OTRO EMPEZO A MAMARLE LA PUCHITA, MIENTRAS QUE EL TERCERO LE METIA COMO PODIA SU VERGOTA EN LA BOCA YO SIN PERDER LUJO DE DETALLE SAQUE LA VIDEO GRABADORA PARA TENER RECUERDO DE ESTOS MOMENTO, EL CUARTO DE ELLOS LE EMPEZO A METER EL DEDO POR EL CULO MIENTRAS QUE EL EL QUINTO SE LA ESTABA JALANDO AL VER SE MEJANTE CUADRO.
POCO A POCO INTERCAMBIARON HUECOS HASTA QUE LA PENETRARON EN REPETIDAS OCASIONES, POR SU PUCHITA QUE ESTABA LLENA DE ESPERA POR TODOS LADOS, SU BOCA CHORREADA DE ESE LIQUIDO.
POSTERIORMENTE EL MAYOR DE ELLOS EMPEZO A PREPARAR EL CULO DE MI MUJER, PARA PENETRARLA POCO A POCO SE EMPEZO A DILATAR ESE AHUJERITO HASTA TENER TODA LA VERGA DE ESE HOMBRE QUE EN SEGUIDA EMPEZO A BOMBERLA HASTA CORRERSE Y DEJAR TURNO AL RESTO DE SUS COMPAÑEROS UNO POR UNO, FUERO CULEANDO A MI ESPOSA HASTA TERMINAR POR CORRERSE YA CASI AMANECIENDO SE RETIRARON DEJANDO A MI ESPOSA TODOA ABIERTA POR TODOS SUS ORIFICIOS LLENA DE SEMEN... AL VER SE CUADRO ME ABALANCE SOBRE MI ESPOSA RECORDANDO LAS ESCENAS DE HORAS ANTES EMPEZE A PENETRARLA EN MIS MOVIMIENTOS SE ESCUCHABA LO HUMEDA NO SE SI ELLA INVOLUNTARIAMENTE O LA GRAN CANTIDAD DE SEMEN DE LOS SUJETOS.
POSTERIORMENTE LA LIMPIE COMO PUDO Y ME DORMI JUNTO A ELLA
CASI AL MEDIO DIA LA VI EN LA COCINA, ME PREGUNTO A QUE HORA SE HABIA IDO MIS AMIGOS LES DIJE QUE EN SEGUIDA.
ME DIJO QUE NO AGUNTABA EL DOLOR DEL CUERPO Y SOBRE TODO DE SU ANO, LE DIJE QUE TAL VEZ SE HABIA CAIDO O ALGO POR EL ESTILO Y LO TOMO CON NATURALIDAD.. SIN SABER QUE HABIA SIDO PRESA DE 5 MACHOS

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Wed, 06 Aug 2008 20:57:48 +0100
Desnuda y manoseada en la clase de inglés http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/07/23/desnuda-y-manoseada-en-la-clase-de-ingles http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/07/23/desnuda-y-manoseada-en-la-clase-de-ingles tn25.jpg

Mi nombre es Julieta, pero me dicen July y les voy a contar lo que me pasó en una clase de inglés, en el mes de septiembre del año pasado.

Antes que nada, voy a describirme para que puedan imaginarme. Tengo 16 años, el pelo largo y marrón oscuro, tengo ojos celestes, soy muy voluptuosa, siendo mis medidas 100-60-90, tengo muy buen culo y mediré 1,70 mts. Soy muy muy linda. No es que yo lo diga, todos me lo dicen. Mis familiares, mis compañeros de colegio, mis profesores, etc..

Era un día jueves de septiembre y voy a mi clase de inglés que comenzaba a las 18:00 hs.. Mi profesora de inglés se llama Adriana, tendrá unos 35 años y es muy moderna en sus métodos de enseñanza. En la clase somos 3 en total: yo y dos chicos. El nombre de uno de ellos es Carlos y el del otro Maxi. Son atractivos aunque nunca ninguno de los dos se me insinuó, ni me invitó a salir. Ellos también tienen 16 años. Tal vez sean un poco tímidos para hablar con chicas. Igualmente yo tampoco nunca le tiré mucha onda a ninguno. Ya que yo inglés me lo tomó muy en serio. Iba a estudiar.

Estaba vestida de la siguiente forma: zapatillas y medias blancas, una falda corta tableada y de color azul, una remera rosa escotada que dejaría ver buena parte de mis senos, si no fuera que arriba de ella tenía un liviano sweater lila, y por dentro ropa interior muy sexy, también de color rosa.

Ese día llego a la clase, como todos los jueves. Nos saludamos todos, nos sentamos, abrimos nuestras carpetas y miramos hacia el frente, a nuestra profesora para comenzar la clase.
Ella dice: “Bueno, la clase de hoy es sobre ROPA Y PARTES DEL CUERPO HUMANO. Vamos a hacer una clase muy práctica y didáctica para que sea divertida y esto no se lo olviden más. Ya que las partes del cuerpo son tantas, y hay tanta variedad de ropa, que con los aburridos métodos tradicionales esto es muy difícil de aprender”.
Ella continúa diciendo: “A ver July, por favor pasa al frente”. Yo me paro y voy hasta el pizarrón. La profesora mirándome primero y luego mirando a mis dos compañeros dice: “Hoy vamos a hacer un juego. De preguntas y respuestas”. Uy Que Bueno!!! Pensé yo, me encantan los programas de televisión sobre preguntas y respuestas. Además soy muy buena contestando, en general cuando veo un programa en la tela, sé muchas de las respuestas.
Carlos, que era un chico muy inteligente; ansioso, pregunta: “¿En qué consiste el juego?”. Y la profesora comienza a explicar: “July va a pasar al frente. Yo voy a señalar una ropa de las que tiene puestas y ustedes van a decir el nombre en inglés. Si aciertan ella se la tiene que sacar”. Me encantan las competencias y además me considero más inteligente que Carlos y Maxi con lo cuál me salió naturalmente preguntar: “¿Y si ellos no aciertan que pasa?”. Quería saber cuál era la prenda para ellos por no acertar. La profesora me dijo: “Si ellos no aciertan, no pasa nada, se van a perder de aprender esta clase y les voy a dar más tarea para el hogar”.
Y así comienza el juego. La profesora señala primero un pañuelo que tenía puesto en el cuello y mis compañeros dicen al unísono: “Kerchief” con lo cuál aciertan y yo me saco el pañuelo y lo dejo en el escritorio.

Luego la profesora señala una cinta para el pelo que me recogía el cabello. Maxi no la sabía, pero Carlos dice: “Girdle”. Yo tomo mi cinta para el pelo y también la dejo sobre el escritorio de la profesora. La verdad que el pelo suelto me hacía mucho más sexy. Me hacía una chica con una actitud más sexy.

En tercer lugar la profesora, mira hacia abajo y señala mis zapatillas. Nuevamente Carlos responde primero y dice: “Shoes”. Me saco las zapatillas y quedo descalza. Por suerte era primavera y el piso de baldosa, sin alfombrar del Instituto no estaba frío como habitualmente lo estaba en otoño e invierno.

Una vez que me saco las zapatillas, la profesora señala mis medias blancas y le da la oportunidad a Maxi de responder esta vez. Maxi dice: “Socks”, con lo cuál acierta. Yo me doblo un poco, casi en una posición de 90 grados y me saco muy despacio las medias. Hasta ahora la verdad que el juego era muy entretenido y didáctico. La profesora tenía razón. Seguramente ya estaba por terminar. La profesora toca con su mano la manga derecha de mi sweater y una vez más Carlos responde primero: “Sweater!!” Yo me lo saco siguiendo las reglas del juego y pienso que el juego había ya terminado y que empezaríamos ahora la clase tradicional con los libros, la carpeta y las tareas. Pensaba que el juego iba a terminar, porque ya sólo me quedaban la remera y la pollera. En eso escucho la voz de la profesora que dice, sorprendiéndome sobremanera: “Ahora viene la pregunta Comodín. Ustedes eligen chicos: Remera o Pollera”. “Primero remera, luego pollera” responden ellos. Yo no entendía, pensé que les iba a preguntar como se decían en inglés y listo. La profesora toca con su dedo pulgar e índice mi remera. Maxi inmediatamente responde: “T-Shirt”. Sin que yo me de cuenta la profesora queda a mis espaldas y me va sacando muy suavemente la remera rosa que tenía puesta. Sin darme cuenta, o en una especie de estado de inconsciencia, yo levanto mis brazos y dejo que ella me saque la remerita, quedando en corpiño rosa y falda azul nada más. Mis pezones estaban muy erectos y mis grandes senos parecía cómo que quisieran liberarse del corpiño. En cierta forma, aunque sin saberlo, comenzaba a excitarme.

Luego, la profesora que estaba parada al igual que yo pero apoyada sobre su escritorio, vuelve a tomar entre sus dos dedos mi pollera, como había hecho antes con la remera. En el intento me levanta la pollera un poco y los chicos alcanzan a ver el inicio de mi bombachita rosa. Maxi, responde: “Miniskirt”. Yo me quedo inmóvil. Realmente no se había pasado por la cabeza que la profesora pretendiera que me sacara la pollera. Pasan dos minutos en los que nos quedamos todos en silencio, hasta que Adriana lo rompe diciendo: “Dale July, sacate la pollera, te estamos esperando”. Ella se da cuenta de mi vacilación y nuevamente en el instante en que yo dudo, ella se me acerca por atrás, me desabrocha la pollera, baja el cierre y luego me la saca, arrojándola a un costado y dejándome en bombacha y corpiño; en tanga y sostén.
Que momento. Si bien iba todos los veranos a la playa y desde los 13 que usaba biquini y los hombres me miraban, esta situación era algo diferente. Ahí estaba yo. En la clase de inglés en bombachita rosa y corpiño rosa, ambos muy sexys con delicadas terminaciones de encaje y puntillas. Mientras dos chicos me miraban lascivamente todo el tiempo. La profesora Adriana se mantenía indiferente, como si la situación fuera lo más normal del mundo.
La clase continúa. La profesora señala con su dedo índice el corpiño, tocándome una teta. Carlos responde: “Soutien”. La profesora me mira y me dice: “Dale no nos hagas perder tiempo como con la pollera” y yo me saco el corpiño e intento taparme los senos con las manos. Cosa imposible, ya que mis tetas son tan grandes, que se me escapaban de las manos. Lograba taparme los pezones, pero la mayor parte del resto permanecía afuera.

Estaba solo con mi tanguita rosa puesta. La profesora tira del elástica de mi bombacha y Maxi dice: “Thong”. Acierta, pero yo me quedo parada en bombachita y tapándome las tetas con las dos manos. No me podía sacar la bombacha ya que tenía las dos manos ocupadas. La profesora dice: “A ver Maxi la podés ayudar”. Y Maxi se acerca al pizarrón se agacha y me baja bruscamente la bombacha con sus dos manos. Yo atino a taparme la concha con la mano derecha, mientras con la izquierda me tapo ahora las dos tetas (o mejor dicho, lo intento sin conseguirlo) e instintivamente apoyo el culo contra la pared, para que no me lo pudieran ver. Me quedo así un rato, mientras los chicos me miraban con mucha líbido y la profesora se tomaba su café.
Cuando la Prof. Adriana termina su cafecito dice: ”Bueno, ahora chicos, vamos a empezar con la parte dos de la clase: Partes del Cuerpo Humano”.

Mientras tanto yo estaba desnuda y muerta de vergüenza ante mi profesora y mis dos compañeros. Nunca había estado desnuda ante alguien que no sea una amiga o mi madre (cuando era más chica), es más era virgen.
Lo primero que pregunto, aunque no por frío, ya que estábamos en primavera fue, al tiempo que voy agarrando mi ropa fue: “¿Me puedo vestir?. A lo que la profesora responde rotundamente y haciendo un gesto negativo con la cabeza: “NO!!!. El juego todavía no termino y a los tres les falta bastante por aprender. Sino no van a pasar la prueba final del año, ya que estos temas los tomo”. 
Mientras tanto, mis compañeros me miraban lascivamente, estaban realmente muy excitados. Era probablemente para ellos, la primera vez que veían a una mujer real desnuda. Ellos tenían mi misma edad, 16 años, y de seguro también eran vírgenes.
Prof. Adriana: “Bueno el juego, ahora es parecido. Yo voy a nombrar partes del cuerpo de Julieta y ustedes tienen que decir el nombre en inglés. Pero cómo ahora, July ya no tiene ropa para sacarse, vamos a hacer lo siguiente: si aciertan pasan al frente y tocan la parte del cuerpo que adivinaron”. Los chicos no lo podían creer. No podían creer lo que estaban escuchando y la cosa buenísima que estaban por vivir. Yo tampoco lo podía creer. Aunque mi situación sin duda era muy diferente a la de ellos.
Así va transcurriendo la segunda parte del juego en la que la profesora comienza nombrando partes de mi cuerpo como oreja, nariz, manos, pies, brazos, piernas, etc.. Carlos y Maxi van respondiendo cada uno lo que sabe. Pero siempre Carlos lleva la delantera como el que más respuestas correctas tuvo.

En un momento mi profesora me señala las tetas y mis compañeros muy excitados y exaltados gritan: “Tits” Ambos aciertan, pero Maxi lo había gritado un poco antes. Con lo cuál la profesora dice: “Maxi, es tu turno”. Maxi pasa al frente con un poco de vergüenza al principio y me agarra una teta con cada mano, las aprieta muy muy fuerte, casi haciéndome doler (se notaba que no tenía mucha experiencia en el tema). Las masajea, las amasa, pareciera como si no quisiera dejar de tocármelas nunca. Recién deja de hacerlo cuando la profesora dice: “Bueno, listo Maxi, ahora vamos con otra”. Se me acerca me levanta los dos brazos, me hace girar y apoyar las manos en lo alto del pizarrón. Me pone su mano en el vientre y me empuja hacia atrás haciéndome sacar cola. Con una regla larga que ella usa me pega en la cola despacio y pregunta: “¿Cómo se llama esta parte del cuerpo?”. Carlos grita: “Ass. That is a really good ass”. “Correcto” dice la profesora y Carlos sin perder un minuto, pasa al frente a recibir su premio. Yo me quedo inmóvil en la posición que estoy, pero Carlos me da vuelta, para que me lo mire de frente se me acerca, quedando cara con cara y me toca el culo con sus dos manos. Lo manosea un rato largo, incluso pasa su dedo mayor por la raya en dos o tres oportunidades. Finalmente antes de irse me hace girar, se agacha y me da un beso en la nalga derecha. Y luego se para y me da una fuerte palmada.
Yo ya veía venir lo que se venía y no me gustaba para nada la idea. Todo tiene un límite. Yo no soy una cualquiera, una putita, una remera. Esto ya había llegado demasiado lejos, yo no iba a permitir que me tocaran la vagina.

Estaban con esos pensamientos por mi cabeza, cuando de repente, se abre la puerta del aula y entra ni más ni menos que el Director del Instituto. El Sr. Ricardo López Cuarstein. Un hombre de unos 55 años de edad. Alto, como de 1,90 mts., fornido, calvo y canoso. Entró con su cara seria y siempre formal. Saludó a todos con un “Hola” general y luego se sonríe me mira de arriba abajo y me dice: “Hola Julieta”. Yo le respondo: “Hola”. Al principio pareció sorprendido y luego le preguntó a Adriana: “Ah, están haciendo la clase de ropa y partes del cuerpo, No?”. A lo que Adriana responde afirmativamente. “Bueno sigan así, me parece muy bien” dijo él sin dejar de mirarme ni un minuto y posando su mirada en mi conchita. Antes de irse del aula dice. “Adriana antes de que se vayan, vení con July a mi despacho”. Adriana responde “OK” y la clase continúa.
La profesora con esa regla que tenía en la mano de 40 cm. me da un golpecito rápido y suave en la vagina y señala a Maxi. Maxi instantáneamente responde: “Pussy” y se apresura a pasar al frente. Es ahí donde yo digo basta. Me pongo firme y digo: “Nadie me va a tocar la vagina”. Adriana con cara de sorprendida dice: “Me imagine que esto podía pasar. No todos los alumnos tienen la misma predisposición para estudiar y colaborar. Mira Maxi y Carlos lo bien que están trabajando y lo mucho que están aprendiendo en esta clase”. Adriana hace una pausa y luego continúa: “Carlos vení ayudame. Agarrala”. Acto seguido, Carlos me agarra desde atrás de los brazos, inmovilizándome. Luego la profesora se agacha y me separa las piernas y por último viene Maxi y pasa su mano derecha un largo rato por mi vaginita.
Una vez terminado esto, pensaba que todo esto había terminado y estaba recogiendo mi ropa para vestirme, cuando Adriana dice: “No, espera que la clase todavía no terminó. Ahora vamos a hacer la segunda parte, todavía nos quedan 30 minutos de clase así que tenemos que apurarnos. Ahora vamos a ver ropa y partes del cuerpo del hombre. Pero como la ropa es bastante similar te pregunto a vos Julieta ¿Cómo se dice pantalón en inglés y cómo se dice calzoncillos?”. Yo que sabía la respuesta contesto: “Trousers and underpants”. La profesora dice: “Correcto. Carlos, Maxi vengan acá al frente y sáquense los pantalones y los calzoncillos”. Con la velocidad del rayo ellos llegan hasta el frente, al lado de dónde estaba yo, se bajan pantalones y calzoncillos de manera conjunta quedando sus enormes pijas al aire. La verdad que estaban los dos muy bien dotados. A simple vista puedo decir que una mediría unos 25 cm. y la otra unos 22 cm. 
La profesora muy entusiasmada dice: “Muy bien chicos. Muy bien. Muy buen trabajo han hecho hoy, pero todavía falta. A ver Julieta ¿Cómo se dice pene en inglés?. Yo sabía la respuesta, pero dudo un instante antes de responder porque no me parecía correcto ni de señorita tocarle el pene a esos chicos. Finalmente respondo: “Penis”. “Muy bien” dice Adriana, “Veo que habían estudiado mucho para esta clase. Bueno July, cuando ellos acertaron, tocaron la parte del cuerpo que acertaron, pero ellos son dos. Así que vení acá”. Voy al lado de la profesora y esta me dice: “Arrodillate”. Me arrodillo y ella dice: “Vengan chicos, acérquense”. Los chicos se acercan y estaban ya sumamente erectos, sus vergas eran enormes y estaban a la altura de mi cara. Adriana: “Bueno, como Carlos fue el que más respuestas correctas tuvo, te vas a meter en la boca el pene de Carlos y lo vas a empezar a chupar. Maxi, que también estuvo muy bien se merece un segundo premio, así que vas a agarrar la verga de él con una de tus delicadas manos y le vas a hacer una buena paja”.

Carlos no me da tiempo a reaccionar y me pone la pija en la cara. No sólo eso, me agarra la cabeza y me la acerca hacia su pene. Abro la boca y empieza a chupársela. Más que una mamada, podría decirse que me estaba cogiendo la boca y no yo chupándosela a él. Mientras tanto con mi mano izquierda le estaba haciendo a Maxi una paja que jamás se va a olvidar en su vida. Seguramente que fue la mejor de su vida. Chupo y masturbo a uno y otro respectivamente durante unos quince minutos. Y fue bastante, pero a la edad que tenían, y siendo para ellos la primera vez, se vinieron con todo. Una catarata de leche en mi cara, en mi boca, en mis tetas y lo que más nos molesta a las mujeres, en el pelo. La leche no paraba de salirles de sus pijas. Y yo no paraba de tragarla mientras los miraba desde abajo arrodillada.
Terminado esto, yo pensé que la clase había terminado y que me podría ir a mi casa, pero no fue así. La profesora me acerca una toalla para que me saque la leche que tenía por todo mi rostro y mis pechos. Una vez hecho esto dice preguntándoles a Carlos y a Maxi: “¿Chicos, ustedes quieren más? Por que la verdad que esta clase han trabajado muy bien y se merecen un premio”. Carlos pregunta: “¿Y cuál sería el premio?”. La profesora responde: “El premio es July. Pegarle una buena cogida a July”. Todo esto sin preguntarme nada, ni tener consideración sobre mi consentimiento o no. Adriana me trataba como si realmente fuera una cosa, un objeto, un premio que ella podía repartir a su antojo para dos alumnos de su clase que habían tenido un buen desempeño.
La profesora nos dio un vaso de agua a cada uno que todos tomamos y repetimos una vez. Ya que era primavera y teníamos sed. Por ser jóvenes, en menos de diez minutos, ya estaban listos para la acción sexual otra vez.
“July a ver vení acá y ponete en cuatro. Como una perrita. Vos Maxi vení de adelante, que July te va a dar una buena mamada como le dio a Carlos. Y vos Carlos, a vos te toca lo mejor. Vos le vas a dar por la colita. La conchita no, porque se la dejamos al Sr. Director” dijo Adriana. Inmediatamente los chicos se acercaron. Yo me estaba poniendo en cuatro, pero ellos estaban tan tan desesperados que pareció como si me obligaran. Maxi se me puso delante con su enorme verga. Yo empecé a masturbarlo y chuparle la cabeza de su miembro. Pero él enseguida me tomó de las dos manos y me hizo que le agarrara el culo. Me agarró fuertemente de la cabeza con su mano derecha y me hizo chuparle su pija cada vez más fuerte. Mientras tanto Carlos se mojaba la mano con saliva y me introducía dos dedos en el ano para ir dilatando la zona. Una vez que mi ano se dilato un poquito, Carlos embistió con toda su fuerza masculina. Bombeó y bombeó. En un principio sentí mucho mucho dolor, pero luego el dolor se transformó en placer. Era un verdadero toro.
Finalmente, Maxi me acabó en la cara, una vez más y Carlos me acabo dentro del culo. Por eso, luego cuando me paré, me chorreaban por el cuerpo los fluidos sementales de Carlos y Maxi.
Una vez más creí que la clase había terminado. Realmente no había entendido eso de “(…) se la reservamos al Sr. Director”. La profesora Adriana dice: “Muy bien chicos, Carlos y Maxi se pueden ir”. Los chicos se visten, agarran sus mochilas y una vez que terminan de armarlas la profesora levanta del piso mi bombacha y mi corpiño y dice: “Para vos Carlos que fuiste el que mejor desempeño tuvo, llevate este recuerdo”. Y le arroja mi tanguita que Carlos agarra en el aire. El la toma con sus dos manos, la estira y dice: “Es bien chiquita” y me mira al mismo tiempo como si fuera la más puta del mundo. Luego la profesora arroja mi corpiño a Maxi y le dice: “Maxi, esto es para vos. Para que te lo lleves de recuerdo”. Maxi toma el corpiño, lo mira y lo guarda en su mochila. Me quedo yo a solas con Adriana en el aula desnuda y encima no tenía ropa interior para ponerme. Adriana toma una campera de jean larga que ella siempre usa y que estaba colgada en el respaldo de su asiento y me dice: “Tomá ponete esto”. “Así sin nada” le pregunto yo. “Sí” me responde y luego de que yo me pongo su campera de jean ella me arropa, cerrándomela y me dice: “Bueno ahora vamos a ir a ver al Director, que te quiere ver”. Es así como descalza y sólo con la campera de Adriana como vestimenta, mientras ella estaba vestida por completo atravesamos el largo patio descubierto que al fondo daba al despacho del Sr. Director. Llegamos y Adriana golpea. Desde adentro se escucha: “Adelante, pasen por favor”. Las dos entramos. Director: “Veo que ha sido una clase muy interesante la de hoy. Adriana me gustaría charlar con la alumna a solas por favor”. Adriana: “OK. Igualmente yo ya me iba. Hasta mañana”. Adriana comienza su camino para irse y me pide la campera. Yo dudo un instante y el Director dice: “July, dale a Adriana su campera, total acá estamos en confianza”. Yo me saco la campera y vuelvo a quedar nuevamente desnudita por completo. Esta vez frente al Sr. Director. Adriana dice: “Chau July, nos vemos el jueves”.
Adriana sale de la habitación y el Director dice con voz suave y calma: “Acercate por favor”. Voy y me paro al lado de él que estaba sentado en su sillón. Me recorre con la vista, me toma de la cintura y luego rápidamente baja sus manos hacia mi culo que acaricia y sujeta con firmeza y me acerca hacia él. Rápidamente se baja y se saca los pantalones y calzoncillos y luego con la mano derecha vuelve a tocarme y sujetarme del culo. Como si no quisiera que me escapase y con la otra, con la mano izquierda me toca delicadamente las tetas. Hace que me siente encima de él, mirándolo y a la par que me sigue tocando las tetas y el culo con sus dos enormes manos comienza a besarme en la boca. Cosa que Carlos y Maxi no habían hecho. Me hace subir y bajar, es decir cabalgarlo. Al ser un hombre mayor, costo mucho más para él acabar. Me cogió de esta forma (yo arriba y el abajo) unos treinta minutos y cuando terminó me acabó adentro una vez más. Por suerte no estaba dentro de mi período fértil y tanto el Director, como Carlos y Maxi eran gente muy sana.
Me salgo de encima y el Director me dice: “Bueno July, te podés ir, has estudiado mucho por hoy, te felicito”. Me doy vuelta para irme y me da una palmada en la nalga. Cuando estoy saliendo por la puerta el Director me dice: “Nos vemos el jueves próximo, en la próxima clase” …

Salgo del despacho del Director, vuelvo desnuda al aula de clases recojo mi ropa, me visto y vuelvo a mi casa sin bombachita y sin corpiño. Y pienso: espero que mi madre no se de cuenta de que me falta el conjunto de ropa interior rosa que ella me regaló para mis quince años.
Y así terminó la mejor clase de inglés que tuve en mi vida. En la que más aprendí y una que nunca, pero nunca voy a olvidar.

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Wed, 23 Jul 2008 20:37:52 +0100
Mi Nancy http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/07/23/mi-nancy http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/07/23/mi-nancy Que tal, estoy seguro que una experiencia así no se olvida y se las voy a
relatar, pues fue algo que marco mi vida. Si alguien quiere contactarme para
pasar una sesión igual estoy a sus ordenes, también para esperar sus
comentarios, mi correo es acutron_1 de hotmail.com.

Bueno resulta que un día, llego a mi casa una muchachita para pedir trabajo,
nos la enviaba mi prima desde Chiapas, ya que mi esposa le había comentado
que necesitaba a alguien para que la ayudara en los quehaceres de la casa.

Esta jovencita se llama Nancy, tenia 15 años, menudita de 1.58, con un
cuerpecito muy bien formado, de tez blanca, una tetas maravillosas, de
tamaño excelente, no tenia mucha nalga, pero eso si una cintura muy pequeña
y caminaba con mucho garbo, siempre caminaba erguida y tenia su cabello muy
largo, hasta la cintura.

Pero bueno no los cansare con mas pormenores, pues esta niña esta trabajando
con nosotros hasta ahora, pero resulta que después de un poco mas de dos
años, en los que ella ya estaba acostumbrada a ir con nosotros a todos
lados, se veía feliz, había ido a su pueblo varias veces, pero regresaba muy
pronto, pues no le gustaba estar allá.
Un día como a la media noche, ella se metió a bañar y sin prender la luz
estaba en la cocina, mi esposa que estaba tomando medicamentos, bajo por un
poco de agua y de repente vio pasar una sombre, ella pego un grito y baje de
inmediato, prendí la luz y lo que mire fue a mi esposa con las manos en la
boca y a Nancy envuelta en una toalla en la cintura, su cabello totalmente
mojado y una camiseta cortita que dejaba ver su ombligo y no tenia sostén,
por lo que pude ver sus pezones que parecían querer salir de ese pedazo de
tela.

–Que paso? — pregunte yo

Las dos estaban asustadas, pues a Nancy le dio mucha pena la reacción de mi
esposa

–Esta Nancy que me ha pegado un gran susto

–Perdoneme Sra. es que como ya es tarde no quise prender la luz, pero por
favor perdóneme nunca lo volveré a hacer.

–Bueno bueno, a dormir, ya paso el susto y tu Nancy ya te daré un castigo
por andar a obscuras y despierta tan tarde

Subimos a la recamara apapache a mi esposa y después de tomar su medicamento
a la media hora estaba totalmente dormida.

Nancy toco la puerta preguntando si necesitábamos algo, solo le dije que me
sirviera una copa de cogñac y que ahorita bajaba.

Estaba yo en trusa y con mi camiseta de dormir. para esas alturas Nancy era
mi sueño, mi fantasía sexual, pues estaba divina, me fascinaba su cabello y
sus tetitas exquisitas, pero todo era mas que eso un sueño, además era tan
jovencita que no me animaba mas que a soñar.

Bueno, pues baje como a la 12 de la noche a tomarme mi copa y sin ningún
pensamiento para con esa jovencita.

–A ver Nancy que castigo te voy a poner, has asustado a la Sra, mucho y no
te va a perdonar.

–Por favor Sr. dígale que me perdone, jamas lo volveré a hacer.

Estaba preocupada y con la mano en la boca me miraba con mucha pena, sus
ojitos me miraban asustados.

–Bueno bueno, pues ya veremos que le digo a la Sra, para que te perdone,
pero mientras tanto te voy a castigar.

–Me va a pegar?

–Claro que no Nancy, como crees, cuando me has visto pegarle a alguien.

–Es que mi papa cuando se enojaba me pegaba.

–Pero yo no soy tu papa y mucho menos un golpeador.

Para ese momento Nanacy seguía con su playera, la toalla en su cintura y
secándose el cabello, la vista que tenia era magnifica, su ombligo en tan
estrecha cintura me hizo hacer viscos, y esos pezonsitos que me hacían
sentirme lujurioso y caliente por eso se me ocurrió que……

–>Muy bien Nancy ya se cual va a se tu castigo y será ahora mismo.

Lamiendome los bigotes pense en solo sentir un poco su cuerpo pegado al mío
y mas nada, pero las cosas se salen de control y sucede lo que tiene que
ser. Por eso…..

–Tu castigo será bailar conmigo 5 canciones.

Poniendo manos a la obra la tome de la mano y la lleve hasta mi estudio,
prendí el estereo con música suave y cerrando la puerta con llave, la tome
de la cintura y empezamos a bailar.

–Pero Sr, yo no se bailar muy bien

–No te preocupes yo te voy a enseñar.

La apreté un poco contra mi cuerpo, pude sentir sus senos en mi pecho, y la
apreté un poco mas. Para el inicio de la segunda canción mi verga ya estaba
reaccionando, pues el roce de nuestros cuerpos, yo mismo hacia que fuera
cachondo. mi razón ya no era la que actuaba, era solo el puro instinto
animal de macho dominador. Por eso me bajaba un poco y me subía pegándome
mas a ella, mi verga ya estaba bien templada, por eso cuando subía y roce su
pubis, pudo sentir totalmente mi dureza.

Ella abrió mucho sus ojitos y me dijo

–Pero Sr, que es eso?

–Nada mi Nancy, nada

–Pero es que esta muy duro, que es?

Ella sabia perfectamente lo que era, pero abriendo sus ojos como platos
miraba hacia abajo, viendo perfectamente como mi verga abultaba bajo mi
trusa.

–Tienes que cumplir tu castigo, de manera tal que a callar y sigue
bailando. Además no me digas que tu novio nunca te ha tocado.

–Claro que no, una vez me metió la mano abajo de la blusa pero lo corrí,
pues no me pidió permiso.

Ella a cada rato se ajustaba la toalla que tenia en la cintura. Por lo que
de un tirón se la quite y quedo solo con su playera y unos calzoncitos muy
coquetos.

Ella se repego mas a mi para que no la viera, pero al oído le dije,

–No te preocupes, esto solo es para que cumplas con tu castigo mas cómoda.

La apretaba mas hacia mi, mis movimientos cada vez eran mas elocuentes, mis
manos acariciaban su espalda y sus nalguitas duras y ricas. al oído le decía
que me gustaba mucho, desde que llego a la casa, que la quería y que nunca
la dejaría ir.
Ella con sus grandes ojos solo se repego mas a mi y cerraba sus ojitos,, eso
me dio ánimos para darle un beso suave en los labios. Al ver que no se
molestaba, fui un poco mas a fondo, pero no mucho.

Volví a besarla pero con un poco mas de entusiasmo, abrió su boquita y
suavemente le metí la lengua, en ese momento ella levanto mas su rostro para
permitir que el beso fuera mas intenso. por lo cual nuestra lenguas ya se
estaban buscando con frenesí. mis manos con toda mi experiencia, estaban
recorriendo su espalda, sus hombros, sus caderas y le apretaba sus
nalguitas.
Ya estando tan caliente, me fui arrodillando para besarle sus pezones, le
acariciaba sus muslos y le rozaba su pubis con mi mano, ella se retorcía y
dejaba salir unas mujiditos de placer. Eso me animo totalmente, al tener su
panocha casi enfrente de mi boca, le quite su playera, la cual dejo libre su
par de tetitas exquisitas y pude ver sus pezones como chupón de bebe y muy
duritos, era tan maravilloso ese espectáculo, pues no todas las mujeres
tienen el pezón tan desarrollado, entonces le empece a besar, sus pezones se
los lamía y chupeteaba, me pare poniéndome a su espalda y con mis manos
recorría sus abdomen, sus muslos y mis dedos traviesos tocaban su panocha
sobre su prenda intima, la besaba por todos lados, en la espalda en sus
hombros, en su cuello, en los lóbulos de su oreja, en sus ojos, su nariz, en
todo su cuerpo la besaba suavemente y con delicadeza, mi experiencia me
hacia saber que tenia que darle el mayor placer para que ella cediera a mis
intenciones de poseerla. Ella se retorcía entre mis brazos y se empezaba a
mover pegándome su culito a mi verga que estaba como burro en primavera.

Mis dedos entraron tímidamente en su vagina, la cual ya estaba lubricada y
con deseo de acción. jugué con sus labios vaginales y empecé a darle placer,
pues masajeba su clítoris, que lo sentía como estaba excitado y paradito,
lentamente empecé a hincarme a su espalda y al mismo tiempo y con lentitud
le bajaba sus calzoncitos. Le besaba sus nalguitas con olor a jabon
perfumado,, le di la vuelta y quede enfrente de su panochita, la cual empezó
a sentir mi lengua, ella instintivamente abrió un poco mas sus piernas,
quería sentir mas placer. Por eso mi boca empezó a dárselo a plenitud, ella
al sentir mi lengua entrar en su vagina empezó a retorcerse de placer con
quejidos y grititos.

–MMM ooohhh que rico, por favor mas, deme  mas, quiero seguir bailando con
usted.

Después de unos quince minutos de chuparle su clítoris y de acariciar con
mis manos todo su cuerpo tuvo su primer orgasmo y abundante, era la primera
vez que sentía un orgasmo

–OOOOHHHH, que rico, deme mas, quiero sentir su cosota, quiero MAAAA
S.
–MMMM mi Nancy, mi bella Nancy, todo a su tiempo, tengo que lograr que te
conviertas en adicta a mis caricias a mi, tienes que sentir tanto, que me
pedirás que te lo de todo el tiempo y todos los días.

Después de su orgasmo, la levante entre mis brazos y la lleve a su cama, la
recosté con mucha delicadeza y con ese maravilloso espectaCULO de su
cuerpecito virginal y su cabello que cubría gran parte de la sabana blanca,
tuve la mejor visión de mi vida, mi verga me pedía a gritos lo suyo. Por eso
le abrí las piernas, para ver por primera vez en plenitud su panochita, mis
ojo se abrieron como platos, pues estaba delante de ella, con sus piernas
muy abiertas, lo cual me dejaba ver una panochita, nada común y mucho menos
corriente, pues la tenia chiquita, era una mujercita diferente, totalmente
diferente y ahí la tenia yo para mi.

Empecé a lamerle toda su panocha, mi lengua iba desde su culito hasta lo
alto de sus labios vaginales. era tanto mi placer que ya no podía aguantar
mas. me quite rápidamente mi trusa y mi playera, por primera vez ella veía
una verga bien parada y con sus ojos me hacia saber que le gustaba lo que
estaba viendo.
Me hinque entre sus piernas y sin dejar de acariciar sus chichitas, con un
una mano, con la otra agarre mi verga y se la pasaba por toda su rajita,
llegaba hasta su culito y le daba ligeros empujones, así una y otra vez,
para que sintiera lo que recibiría, para que empezara a sentir mi hombría.

–Por favor Sr. ya métamela TODA, ya no aguanto, lo quiero adentro de mi.

Ya no pude aguantar y con tan bella suplica, obedecí y dirigiendo mi verga
le metí la cabeza, yo sentía un placer anticipado, un placer multiplicado,
pues estaba yo con una jovencita exquisita, virgen, totalmente apretadita y
con una panocha chiquita, que delicia. sentí como la cabeza de mi verga
sentía la dificultad para entrar, sentía desde ese momento como me apretaba
la cabeza.
Ella se movía acompasadamente y se daba empujones, pues necesitaba tener la
verga hasta adentro.

–Mi divina Nancy, esto te va a doler un poco, pero aguanta, el dolor pasa
pronto y llega solo el placer, se que te gustara y me pedirás mas.

Por eso de un solo empellón, le deje ir toda la verga, tenia ya la necesidad
imperiosa de sentir como me ahorcaría la verga con tan apretada y chiquita
panocha

–uuuuggggggg aaahhhhhh, me duele un poco, pero que rico.

Me quede quieto para que ella se acostumbrara a ese invasor que la estaba
desflorando, pero que le daba mas que placer. La besaba en los labios y
nuestras lenguas se buscaban afanosamente, se entrelazaban con placer.

–Aguanta mi Nancy, aguanta esto apenas empieza y te prometo que te
fascinara.

Después de un minutos ella se empezó a mover.
Supe que el dolor había cedido y que ahora como siempre pasa, cuando se hace
con suavidad, cariño y experiencia solo quedaba el placer.
Los jovenzuelos toman una ricura así sin tiento, sin saber que eso es un
bocato di cardenale, sin cuidado, sin saber que el placer es agigantado
cuando se hace con suavidad y sin prisa. Ellos solo quieren desaguar sus
instintos de placer y sin darlo, por eso……

Empecé a moverme en círculos, empecé con el mete y saca, en cada empellón le
dejaba ir la verga hasta el fondo, podía sentir claramente como tocaba fondo
mi verga, era una muñequita deliciosa, era un manjar, que había nacido para
mi, En cada movimiento podía ver claramente como entraba y salía mi verga de
tan encantador agujero. Estaba tan aparetadita y tan rica, que no quería
moverme, pues sabia que como me estaba ahorcando la verga con su panocha
nueva, y sabia que eso me haría tener un orgasmo muy pronto.
La volví a besar en su boquita, ella abriendo la suya me recibía con
entusiasmo,
Le saque la verga y bajándome le empece a chupar otra vez su clítoris, tenia
que ayudarla para que tuviera otro orgasmo antes del mío.

Me volví a parar y mi verga quedo enfrente de su cara, ella con timidez, la
miraba, tomándole su mano, se la puse encima de mi verga para que la
sintiera, la apretó con amor, y ya sin miedo, le dio un beso y se la metió a
la boca, me lastimaba con sus dientes, pues no sabia como hacerlo,
diciéndole como se hacia, poniéndole como muestra con uno de sus dedos, que
le chupaba, ella empezó a chuparme la cabeza, empecé a sentir que mi verga
quería explotar, sentí que era mejor venirme en su boca, pues hacerlo en sus
entrañas, seria muy peligroso, podía dejarla embarazada y eso por muchas
cosas no me lo podía permitir, pues no solo por el problema que tendría con
mi esposa, si no mas aun, por saber que después de un parto, esa panochita
ya no estaría tan apretada, ya no me daría el mismo placer.

–Mi divina Nancy, –con lujuria le preguntaba– cuando tuviste tu ultima
regla?

Ella chupandome la verga,, con ese juguete nuevo que tenia en la boca, solo
also sus ojitos y sin despegar sus labios de mi verga, la besaba diciéndome.

–Hace tres días que deje de reglar. MMMMM, que rico, y que cosota tiene Sr.

Ella volvió a tragarse toda mi verga y me la chupaba con entusiasmo. Pero lo
que me dijo fue música para mis oídos, por eso tomándola de la mano la
levante.

–Mi Nancy mi bella Nancy, espera, estoy a punto de regalarte mi leche, pero
no en tu boquita, sentirás aun más rico de lo que has sentido hasta ahorita.

Con su bella sonrisa me dejo ver sus dientes aceptando lo que yo quisiera.
No podía perderme ese placer de venirme dentro de su panocha tan apretada,
tan virginal, no era lo mismo para mi verga y, para mis sentidos venirme en
su boca, por eso la estreche entre mis brazos y la empecé a besar, me baje
para darle una lamida, una super chupada a su clítoris, cuando sentí que
estaba a punto de explotar nuevamente pare.

–Por favor no se detenga, por favooorrr

Acomodándonos en la cama, me puse entre sus piernas y de un solo golpe le
deje ir toda la verga, ella me rodeo con sus piernas la cintura, permitiendo
que mi verga entrara hasta el tope, sentía la gloria y la estupenda panocha
apretada, ella empezó a moverse como podía, como la deje a punto de su
orgasmo, no tarde en sentir que se vendría nuevamente y empecé un mete y
saca con entusiasmo y con mucho placer, lo que me estaba haciendo sentir con
esa panochita, nunca lo había sentido, pues estaba apretándome con su
panocha toda la verga y eso me daba un placer indescriptible, que no lo
puedo narrar con palabras, al mismo tiempo tras furiosos movimientos,
tuvimos un orgasmo al mismo tiempo, esto era la gloria, pues mi Nancy es de
las pocas mujeres que tienen contracciones vaginales, por eso cuando nos
venimos, pude sentir como su panocha me apretaba, me succionaba la verga y
metiéndole la verga hasta el fondo me quede quieto, no había necesidad de
moverme, su vagina me chupaba con sus contracciones la verga ,de manera
exquisita y única, ahí me quede con los ojos muy abiertos, como encandilado,
después de toda una vida de obscuridad.

Me quede recostado sobre ella, besándola y sintiendo con mucho placer como
su paredes vaginales me seguían chupando y sacando toda mi leche, fue un
orgasmo abundante, muy largo, sentía morir de placer y pasión.
Después de un rato ella me agarraba la verga con pena.

–Mi bella Nancy, después de que un hombre y una mujer llegan hasta donde
hemos llegado nosotros, ya no existe la pena, puedes hacer cualquier cosa
sin sentir pena ni nada.

Ella con placer, con picardía y confianza tomo mi verga y me la masajeba,
besándome el pecho empezó a bajar por mi abdomen, besándome, hasta llegar a
mi verga otra vez y metiéndosela en la boca empezó a chuparla. Esto hizo que
después de 20 minutos de descanso y sus pretensiones, la verga se me
templara nuevamente.

–Que rico es chuparle su cosota Sr, me gusta mucho y si usted quiere,
quiero sentir mas de lo mismo, me encanto.

–Toma lo que quieras mi Nancy, esta verga a partir de hoy es tuya, has con
ella lo que quieras.

Con confianza, se sentó encima de mi ensartándose de un solo empellón toda
la verga y se movía con entusiasmo,

Parando sus movimientos y tomándola de la cintura, me le quede viendo

–Mi Nancy, ahora te voy a dar mas placer pero por tu ojito de atrás.

–COMO?, pero se puede?, eso me va a doler mucho, esta muy grandote para que
esto entre ahí.

–No te preocupes, entra y perfectamente, claro que te dolerá, pero sentirás
lo mismo, dolor y luego puro placer.

La puse en cuatro patitas y ensalivando su culito me acomode para desflorar
tan bello rincón.

Su olor a sexo era tan fuerte que estaba yo nuevamente como burro en
primavera, con la verga bien tiesa y a punto. pero al mal paso hay que darle
prisa, y como eso seria doloroso para ella, de un solo golpe y sin avisarle,
teniendo bien lubricada la verga y su culito, se la metí hasta el fondo.
—-HHAAAYYYY, UUUGGGG, POR FAVOOOOR, no mas, me duele mucho, así no me
gusta.

Deteniéndome para que se acostumbrara a tener mi verga en su culito deje de
moverme, ella se dejo caer boca a bajo en la cama y yo con ella, no le saque
la verga, después de un minuto empecé a moverme, me apretaba la verga, no
tanto como su panocha, pero sentía lo ajustado de su culito. pero ella
insistía en que lo sacara, no le gustaba lo que sentía. Pero bueno como ya
me había dado el gusto de desquintar su culito, pare

–Esta bien mi Nancy, tranquila, no voy a hacer nada que no te guste,
lentamente, muy, pero muy lentamente le empecé a sacar la verga de ese
agujero. ella solo se quejaba.
A besos le pedí perdón, le dije que hacerlo por ahí también se podía, pero
que si no le gustaba, ya no lo intentaría.

Después de una larga sesión de caricias, ternura y besos, ella se puso
cachonda nuevamente y solita se ensarto montada en mi, sentía con cada uno
de sus movimientos como mi verga llegaba hasta el fondo, la penetración era
total, no le quedaba nada afuera, mis bolas chocaban con su culito
adolorido, pero ella estaba en los suyo. después de unos momentos yo
aguantaba mi orgasmo y ella explotaba nuevamente.

–OOOOOHHH que delicia, que rico, quiero tener su pitote adentro siempre,
AAAAAHHHHH, podía sentir perfectamente como sus contracciones vaginales
empezaban a chupar mi verga, volteándola la puse en la cama y la ensarte
nuevamente, hasta el tope, hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas y
así estuve por un buen rato, dandole duro toda la verga, ella nuevamente
tenso su cuerpo y se venia otra vez, acelerando mis movimientos con un mete
y saca riquisimo explote en otro orgasmo abundante y fabuloso, riquisimo.

–AAAAAHHHH mi Nancy, OOOOOHHHH, que divina eres mi Nancy, que sabrosisima
eres

Y ahí nos quedamos abrasados sin sacarle la verga, pues aun no terminaba de
chuparme la verga con su exquisita panocha.
Después de un orgasmo mas mío y varios de ella estaba yo seco, mi edad no me
permitía reponerme tan pronto.

–Mi Nancy, mi bella y divina Nancy, te quiero mucho y después de esto te
voy a tener como princecita, te voy a dar todo lo que me pidas.

–Sr. esto para mi siempre era algo malo, mis padres me dijeron siempre que
los hombres eran malos, mi mama me dijo que debería de tener siempre miedo
de los hombres pues lastimaban mucho al meter su cosota en una. pero ahora
se que solo lo decía porque mi papa no fue con ella como usted conmigo, y
también para no quedar panzona.
– No te preocupes mi Nancy, jamas quedaras panzona, pues siempre lo vamos a
hacer siete días antes de tu regla y siete días después de tu regla, pero
prométeme que no lo va a hacer con nadie mas, pues hay que mantenerte así de
sabrosa y apretadita, no quiero que pierdas esa cualidad.

–Hay Sr, ya no me quiero ir de aquí y menos ahora, esto me a gustado tanto
que le diré a mis papas que no me puedo ir, ellos me están diciendo que ya
me regrese, pero no me iré de acá, yo también siento que lo quiero mucho.

Dándole un beso le puse su camisón, la arrope, le di un gran beso de
despedida en su boquita y me fui a dormir. con un brillo nuevo en mis ojos.

Mi Nancy me dio mucho placer a partir de ese día. después de tres meses,
cuando ella y yo estabamos en lo nuestro me confeso que había hecho lo mismo
con su novio, pero que el se vino muy rápidamente y no le permitió sentir
nada. Me dijo que jamas lo iba a hacer con nadie mas, solo conmigo. Después
de reprocharle su actitud, pues a lo mejor la habían embarazado, me dijo que
no me preocupara que se había puesto condón el fulanito, Me quede tranquilo,
pues solo mi leche había inundado tan exquisita panocha.

Ahora tenemos una vida feliz todos, ella siempre va con nosotros a todos
lados, a partir de ese día, le dije a mi esposa que le comprara ropa a
Nancy, que por nuestras visitas ella tenia que estar siempre bien vestida, y
mi Nancy, mi bella Nancy, de premio siempre me da y toma lo que mas le
gusta.

Espero sus comentarios para contarles cuando llego Odilia, su primita, que
era un año mayor que ella, pero nueva de pies a cabeza, muy nueva de la
cintura para abajo.

Comments

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Wed, 23 Jul 2008 20:34:06 +0100
SOY PUTA. LA SEGUNDA PRUEBA http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/06/14/soy-puta-la-segunda-prueba http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/06/14/soy-puta-la-segunda-prueba 1111.jpg

Hola, antes de nada voy a presentarme para quien no me haya leído aún. Me llamo Irati, tengo 27 años (soy del 80) y vivo en una gran ciudad de España, aunque soy de un pueblo del norte del país. Para ser sincera no soy una chica especialmente guapa, más bien del montón, y no tengo los pechos grandes, tengo más desarrollada la cadera con un culo carnoso y respingón que normalmente resulta atrayente a los hombres (de hecho es mi arma más recurrida cuando quiero cazar a un macho).

Esta es la continuación de mi saga de relatos SOY PUTA, que aún no sé cuándo decidiré ponerle fin. Recomiendo que antes de leer éste, leáis los anteriores. También quiero agradecer la cantidad de lecturas que han tenido mis dos primeros relatos, y cómo no los comentarios, tanto los halagadores como los críticos. A los segundos, acepto las críticas si éstas son constructivas, como ha venido siendo hasta ahora. Este es mi estilo, cuento vivencias a mi manera y supongo que evolucionaré como autora de relatos, al igual que ha evolucionado mi vida, quizá para bien, o quizá para mal. De todas formas nunca llueve a gusto de todos.

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Pues bien. En mi último relato contaba cómo me fue en mi cita con Venancio, el hombre más sucio y desagradable del pueblo. Tras aquello, pasaron unos meses en los que Pedro me follaba cada vez que le apetecía, además de los chicos de la cabaña y de Venancio (que tras aquella cita también a él tenía que mantenerlo calladito) hasta que en una de nuestras citas me dio una copia de las fotos que me había hecho con Venancio, y casi me dan náuseas. Me costaba asumir que la chica que estaba dejándose hacer y magrear por ese viejo cerdo era yo, pero así fue, y encima en algunas yo tenía una cara de estar gozando como la más puta del mundo. Tras ver las fotos y guardarlas en el sobre, me dijo que apenas tenía tiempo pues había quedado en un bar con unos amigos, así que me dio 4 minutos para hacer que se corriera o me la metería por el culo. Yo sabía que él no acostumbraba a hacerlo y que no le iba mucho, pero con tal de mostrar su autoridad era capaz hasta de eso. A mí, naturalmente tampoco me gustaba la idea de que me perforara lo único que me quedaba virgen, así que rápidamente me puse manos a la obra: me acuclillé ante él y le acaricié el paquete hasta que se le endureció lo suficiente. Cuando le bajé el pantalón y el calzoncillo, el olor que desprendía su entrepierna provocó en mí un amago de apartarme. Pedro se dio cuenta y se echó a reír. Me dijo algo así como "Ahora que te ponen las pollas sucias, me he tomado la molestia de evitar que ‘mi amigo’ sea tocado por el jabón jajajaj!!!", con una risa de cabrón que buscaba mosquearme. El olor me recordó al de Venancio, pero aún así me la metí en la boca con toda la destreza que mi adquirida experiencia y mi naturaleza caliente me permitían. No sé si lo hice en tiempo record o si se me había hecho corto (pues una vez en faena, como ya sabéis de otros relatos, una pierde la noción del tiempo y de todo), pero cuando me di cuenta mi paladar y lengua ya estaban saboreando el amargo semen que desprendía su polla. Tras tragarlo todo y terminar de limpiarle el sable, me incorporé y él se puso a sobarme las nalgas. Me hizo ponerme de espaldas a él y mientras me seguía manoseando me dijo en qué consistía la siguiente prueba. Tenía que hacerlo con Rafa, un hombre de unos 35 años -por cierto, yo ya había cumplido los 15- que era conocido en todo el pueblo, pues era bastante retrasado el pobre y siempre iba dando el cante por la calle. Un típico friki del pueblo del que todo el mundo se ríe: vamos, lo que en mi región se llama un "xelebre". Además el chico al ser retrasado tenía problemas con su sentido de la vergüenza, y lo mismo podía ponerse a gritar, o dar golpes al mobiliario urbano -farolas, semáforos,… y llegaba a romperlos, tenía mucha fuerza-, o empezar a masturbarse en mitad de la calle (la verdad es que el pobre estaba bastante salido). Si era difícil superar lo de Venancio, Pedro había conseguido superarse con la elección de Rafa. El muy cabrón sabía a quién elegir para mantenerme subordinada a su juego cruel, un juego que además de dignidad me estaba quitando tiempo, teniendo en cuenta lo que he dicho antes de tener que alternarme entre Pedro, los chicos de la cabaña y Venancio.

Volviendo a Rafa, se rumoreaba que manejaba una ‘artillería’ digna de los mejores ejércitos, lo cual me hacía sentir una mezcla entre la esperanza de que al menos me iba a hacer con una buena polla y el temor de que fuera demasiado grande para mi. Dediqué un par de días a seguirlo para saber por dónde se movía en cada momento del día, y así poder abordarlo en algún lugar donde no nos viera nadie. Acordé con Pedro que el lugar elegido sería un lugar a las afueras del pueblo, pero evitando el cementerio, pues quizá tras la cita Rafa volvería, chafándole a Pedro su "escondite" preferido para follar conmigo. Así que quedamos una noche en el desguace que se encontraba fuera del centro urbano del pueblo.

Llegó el día y no fue nada difícil persuadir a Rafa: no hubo más que abordarlo en una calle, cogerle la mano y ponérsela en mi culo. Él enseguida quiso pellizcar, pero me aparté y le dije que me siguiera. Dimos un rodeo por las afueras del pueblo hasta llegar al desguace. Era una imagen graciosa, pues yo iba caminando lo más deprisa que podía, y cada vez que miraba hacia atrás le veía a él caminando hacia mi con la mirada fija en mi trasero y una expresión de auténtico salvaje en celo. En un momento se puso a gritarme pero me puse el dedo en la boca pidiéndole silencio y me obedeció al instante (menos mal!). Al fin elegí un buen lugar dentro del desguace y me detuve. Entonces Rafa me alcanzó y me abrazó mientras movía la pelvis como cuando un perrito intenta fornicar con la pierna de una persona. Me hizo gracia, pero me daba tanta pena que me enternecí un poco, calmándolo con suavidad. Me acuclillé ante él y comprobé que esa no iba a ser la primera vez que se corriera ese día, pues ya se había ‘manchado’ el calzoncillo y el pantalón. Tras echarle una cariñosa reprimenda, me puse a acariciarle la entrepierna, lamiéndole los huevos mientras le pajeaba la verga que crecía por momentos. Una vez que se le puso bien firme, me dediqué a admirar su tamaño y forma por unos instantes. No sólo era grande: era perfecta. Totalmente simétrica, parecía un consolador. Lo único que le sobraba era el frenillo, por lo demás aquel falo casi deslumbraba al verlo. En seguida quise para mí la sensación de tener esa polla bombeando dentro de mí, así que me puse a mamársela con buenas ganas, faena a la que él respondía sin moverse un solo milímetro, pero respirando muy fuerte, a resoplidos. Tras un par de minutos, me levanté, me puse de espaldas a él y apoyé las manos en uno de los amasijos de hierros que abundaban en el desguace, poniendo el culo en pompa y subiéndome la minifalda. Él poso las manos en mi cadera y envistió con fuerza, pero falló. Me dio tal golpe con la pelvis que casi me tira de bruces contra la masa metálica que me servía de apoyo, así que se la agarré y la guié hacia la entrada de mi coñito. Le susurré "despacio Rafa, despacio…", y él obedeció. Me la ensartó con suavidad y fue acelerando el ritmo hasta convertir aquello en un puro polvo animal, a la velocidad de un conejo y con la fuerza de un toro. Con semejante ritmo a mí se me estaba yendo la cabeza, y mi vagina agradecía el polvo lubricándose con solvencia ante las acometidas que amenazaban mis lumbares. Vaya macho, qué brutalidad. Aguantó con ese ritmo un buen rato, entre media hora y tres cuartos, bombeando y agarrándome con tal fuerza que incluso me hacía levantar los pies en el aire, hasta que me hizo una última embestida, la más fuerte y profunda de todas y así me tuvo, agarrada con sus manos por la cadera, suspendida en el aire y totalmente empalada mientras dejaba en las puertas de mi útero hasta la última gota de semen. Aunque me folló durante un buen rato y disfruté un montón, me quedé a las puertas del orgasmo, cosa que no me importó demasiado. Me estiré de nuevo la faldita, lo vestí y me marché de allí con algo de prisa, pues les había dicho a mis padres que llegaría sobre la una y ya era la una y media. Lo que no supe era dónde se había escondido Pedro para hacer las fotos, pues si la vez anterior con Venancio me di cuenta de algún flashazo que otro, aquella vez no distinguí nada alrededor. Tampoco me había acordado de él en ningún momento.

Comments

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Sat, 14 Jun 2008 20:07:23 +0100
Mi esposa, ahora disponible (5) http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/06/14/mi-esposa-ahora-disponible-5 http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/06/14/mi-esposa-ahora-disponible-5 103.jpg

Esta confesión estaba  terminada, el 27 de octubre del 2007 según veo en el borrador. Había decidido insertar una foto de mi mujer, después me entraron las dudas y distintas circunstancias me alejaron de este sitio, Ahora decido publicarlo sin foto. Lo lamento por mí; me produciría gran placer exponerla pero un vistazo a los relatos con fotos me desalentó.Me parece que las fotos bastardean el relato, una lástima porque mi esposa está muy bien. A mi modesto entender, quizás resulta mejor imaginarse a la propia esposa en aquella situación que pueda resultarle a uno excitante.-

He comenzado estos relatos desde mi posición de marido consentidor y he sometido a mis sufridos cofrades a la narración de otras circunstancias que no tienen gran relación con este tema principal pero las cosas se dieron de esa manera y muy satisfecho estoy de que así hayan sucedido. Lisa es uno de los mejores recuerdos que me llevaré de esta vida.

Pero volvamos a mi mujercita  Para los que por primera vez se arriesgan a mi aridez narrativa les diré que mi esposa de 40 largos aparenta  diez menos, es pequeña pero su talla de brassier es 95,  su colita todavía bastante dura y parada roza esas dimensiones y si bien su cintura no coquetea con los 60 clásicos tampoco se aleja escandalosamente. Ojos celestes, inquisitivos e inteligentes, pelo castaño claro,que cuanto mas corto más me atrae ; voz suave  que cuando gime por una pija bien enterrada eleva al máximo mi calentura.

En la parte primera yo les contaba de como había logrado, de a poco y lentamente inducir a mi mujer a que empezara a cojer con otro, en la segunda conté lo nuestro con su primo y les diré que en vacaciones posteriores mi mujer tuvo un par de experiencias con otros dos tipos y que nos resultaron frustrantes a ambos. No vale la pena contarlas y, los que en realidad han vivido estas cosas, bien saben que un alto porcentaje de situaciones resultan desafortunadas.

Los remito a la 3ª parte (sobrina) donde cuento como empezó la relación de Eli con Daniel

Eliana, sin consultarme empezó a cojer con él y a manejar por su cuenta mi integración a ese juego, suponía y con razón, que me anotaría

Me interesó saber como era el que se cojia a mi mujer y le dije a ella que me gustaría verlos alguna vez que se reunieran,

.-¿En dónde?, me preguntó, con cierta prevención.-

-Por ahora alguna vez que estén tomando un café o algo así.- Más adelante veremos, repuse con tenue sonrisa burlona de superado.

Mi mujer me dijo que no se reunían fuera del departamento de él. Ella iba directamente a cojer, no obstante vería que podía hacer.

Unos días después me informó que para el sábado próximo había arreglado que se encontraran en una confitería céntrica.

Eli llegó primero, él tardó mas de 15 minutos. Una vez que los tuve ubicados busqué una adecuada posición desde la que podía observarlos de costado, no me atreví a hacerlo desde muy cerca. Me quedaría con los gestos a lo sumo. El tipo era en realidad bastante pintón y muy seguro de si mismo.

Me frustré rápidamente porque él le dió un beso rápido de salutación y cuando se acercó el mozo pidió la cuenta de mi mujer y se la llevó rápidamente con el aire de quien no quiere perder tiempo. Se pararon justo enfrente mío, en la vereda mientras esperaban un taxi y pude confirmar que la trataba sin demostrarle ninguna manifestación de afecto. Me trasmitía una sensación como que la manejaba a su antojo sin demasiada consideración. Mi esposa intentó tomarle la mano y él se desprendió prontamente, diría que casi empujándola dentro del taxi. Ahí los perdí de vista.

Poco tiempo más tarde parece que en alguna conversación a Eli se le escapó o a lo mejor lo hizo a propósito; a esta altura de las cosas ya creo que ella está empezando a disfrutar de la "perversión" a la que tanto me costó introducirla. Ella, decía, permitió inferir algo de mis gustos.

El tipo no  dijo nada pero a partir de ese momento, comenzó a llamar a casa.

La primera vez atendió uno de mis hijos y el tipo cortó y así varias veces hasta que atendí yo  y en tono muy correcto me dijo algo así como: 

-Podría decirle a su señora que nos reunimos el sábado próximo por el problema que estamos debatiendo con los colegas.-

-Un momento ya le doy con ella..

-No, está bien, disculpame pero no tengo tiempo,  cortó

Le comenté a Eliana y entre evasiva y divertida me dijo: Querrá conocerte...

Al día siguiente llamó hacia las 11 de la noche, atendió Eli y por la forma como ella respondía, turbada y con monosílabos, sentí que mi morbo se incrementaba, me calenté:

-Era tu macho...

Asintió con la cabeza.-

-Cuénteme.- Le dijo tiernamente, acariciando su espalda.- 

-Dame tiempo, de a poco...

Esa semana llamó todos los días hasta el viernes.

El miércoles cuando llamó, le pedí a Eliana que me dejara escuchar, así lo hizo

-¿Estés en la cama con tu maridito?

-Si

-¿Te cojió, desde el sábado?

-Anoche

-¿Y como quedaste, putoncita?.-¿Hambrienta de un macho de verdad?

-Si, el sábado nos reunimos, va a venir la Directora de Asuntos Institucionales..-

-¿Lo tenés al lado al cornudo?

-Si, quedamos así, gracias por llamar

Abracé a mi mujer, se acurrucó como evitando mirarme.-

-¿Así que te dejo con hambre de otro macho, putoncita?

Me hubiese gustado sentirme como con energía para cojerla pero sentí como que no me daba para eso. De todas formas como pintaba la cosa prometía mucho morbo.-

El jueves, el muy turro se hizo esperar, llamó a las 11 y media pasadas. Atendí yo.

-¿Que tal ¿Podés darme con tu mujer?

La puse a Eli y le indiqué que me dejara escuchar.

-Hola,¿Sabés una cosa? Quiero conocer a tu cornudo, arreglà las cosas  como para que yo los encuentre casualmente y me lo presentas.

-Bueno, dejame pensarlo

-Pensarlo un corno, profesora.- Organizalo y rápido.-

Llamó el viernes.-Mi esposa me ganó  de mano

-Entonces mañana antes de que vengas a cojer, me presentás a tu maridito?

-No habíamos quedado en eso, tan pronto...

-Te empeñas en entender mal, cuando yo digo rápido es ya. Por desobediente te comunico que mañana te quedás sin pija, no te veo.-

- No, no era así...

No, putita, era en broma.- Sucede que tengo que irme mañana temprano a Rosario, es algo que surgió de pronto.

-Bueno...

-Ah y arreglá que nos encontremos cerca de las tres y de allí te llevo directamente a la cama. Pero eso si, ni la vas poder mamar si no me presentas a tu marido. Chau.- y colgó.

Eliana me miró, interrogante

- Y bueno, vamos mañana a conocerlo- dije

Al ratito volvió a llamar.

Mañana ponete ese calzoncito de encaje rosa y hacé que tu marido vea que te ponés eso.-

-Vas muy rápido, te estás excediendo...

- Voy todo lo rápido que se me antoja, vos sabés que donde no voy rápido es cuando te la entierro. chau.

Eli arregló las cosas y el sábado pasadas las 2 nos pusimos a dar una vuelta por un shopping y de repente nos encontramos con Daniel.

Se produjo el simulacro de encuentro casual. En lo que sigue reproduzco casi tan sólo las expresiones de Daniel por cuanto las intervenciones de mi esposa y mía eran casi puras respuestas convencionales.

-Permitime que te felicite por tu esposa, te envidio sinceramente

-Les confieso algo, en privado, los profesores hombres establecemos una especie de ranking entre las profesoras y Eliana es la que consideramos más sexy.

-¿Sexy, yo?

Si,  detrás de ese aire de seriecita, no te privás de unos escotes que nos.. bueno, digamos nos llaman poderosamente la atención.

De pronto Daniel le dijo a Eliana, -Tenés un poquito corrido el maquillaje,¿No querés retocarte un poquito? Tomate tu tiempo, no hay apuro

Apenas Eli nos dió la espalda Daniel comenzó:

-!Que bien se viste tu mujer¡ Ese vestido de jersey es elegante y discreto pero le marca bien las formas. Es discreto pero calienta.

-!Que suertudo sos, macho¡ Los polvos que te debés echar¡

-¿NO te molesta, verdad? Yo te digo que a mí me gustan las minas te diría que lo más jovencitas posibles o las minas casadas cuarentonas.

-Las de 40 son muy agradecidas, generalmente si son casadas están mal cojidas y entonces cuando les das maza con todo, se mueren por pija

-No lo digo por vos pero generalmente ya un tipo con varios años de casado no les da toda la bola que ellas quieren

-Si, puede ser, sucede también que el marido tiene alguna otra que atender-acoté yo

-Realmente tengo muy buenos recuerdos de las de 40, incluso de una chiquita como tu mujer y eso que con mucho menos tetas, así que no quiero imaginarme lo que será tu mujer.

Al sentarse Eliana, Daniel la miró  y dijo !Bomboncito¡ y se rió buscando mi complicidad, mi mujer se sonrojó.

Hora de irnos dijo él. Amagamos los dos con pagar y él me cedió rápidamente el privilegio diciendo:

- Pagá vos que yo le pago el taxi hasta el "telo a tu mujer" y se río expansivamente como celebrando su gracia y  añadió: No, a ver si te lo crees, desgraciadamente vamos a una reunión de trabajo.-

Cuando ya Eli estaba en el taxi y él se aprestaba a hacer lo mismo, Daniel me dijo en vos suficientemente alta como para que escuchara ella: Hoy me voy a comer un bomboncito envuelto en encaje.

Lo habitual era que, cuando los sábados se encontraban mi mujer y Daniel cojian hasta alrededor de las 5 de la tarde pues él partía un poco después de esa hora a Rosario donde vivía su familia.

Ese sábado, alrededor de las cinco y media sonó el teléfono, atendió uno de mis hijos y me pasó: Es mamá

La voz de ella sonaba agitada: Te llamaba para avisarte que me voy a demorar hasta cerca de las siete.-

¿Estás bien?

-Si, me dijo Daniel que te llamara para que no te preocuparas.- su voz seguía muy agitada y como si el móvil no estuviera quieto.-

Un beso, mi amor, espérame, creo que antes de las ocho estoy en casa

¿Y saben que, cofrades? Esto que hubiese tenido que haberme puesto a mil, me resbalaba, lo vivía como de novela, este buen juego que me abrían Daniel y  mi esposa lo desdibujaba lo que yo estaba viviendo con mi sobrina. Mas que pensar en lo que hacía Eli todo  mi yo anhelaba el canelo dulzor del cuerpo de Lisi. ¡Que piel! No recuerdo otra así, lamer sus axilas, lengüetear su transpiración. Tío, ese vocablo que con cualquier entonación me galvanizaba, me hacía envolverla como un pulpo, comerla por donde pudiera.-

Estas son confesiones y diré que me avergüenza el desinterés que de alguna manera sentía en ese  momento hacia mi mujer ¿Por qué no sentía necesidad

de disfrutar de ese cuerpo que ahora, por fin, usaba un macho que la había hecho dejar de lado la prudencia con que siempre se había manejado. En otro momento me hubiera enloquecido  pensando en oler sus braguitas, en suponer que podrían volver todavía húmedas.-

Mas que regodearme imaginándome a mi esposa sometida, usada, jadeante, seguramente hollado sin compasión su esfínter; yo pensaba en el próximo martes  en el cuerpo desnudo, joven, juncal, de mi sobrina, en mi boca absorbiendo todos sus jugos.

Cuando regresó mi esposa intenté disimular mi desinterés, la besé, levanté el vestido, busqué si había humedad en sus braguitas, no era así, bajé hasta hundir mi cabeza en su cueva.

-Tiene carita de extenuada, mi amor.-¿Le dieron mucha pija, mi amor?

-Hmmm...

Cuando luego por la noche después de hacer el amor. Ella me dijo que me notaba raro

-Raro-¿Cómo?

-Como distante, no te noto tan caliente como algunas otras veces después que cojo con otro.

-Puede ser que lo de hoy me haya sobrepasado un poco, tal vez no esperaba que tu macho se zarpara tanto

Silencio, por parte de ella.

-Pero no se preocupe, mi amor, ya me sobrepondré, la quiero mucho.-

A continuación hablamos un rato largo, dándonos mutuas garantías de que nada afectaba nuestro amor.-En determinado momento me preguntó si quería que dejara y le dije que no, que mientras ella disfrutara siguiera adelante, que su placer me hacía feliz.-

El lunes por la noche llamó Daniel, por la hora supuse que podría ser él y me apresuré a atender.-

-¿Que tal? ¿Cómo te va? !¡Que tarde la del sábado con tu mujercita! Llegó cansada pero satisfecha ¿Verdad?

.....

-Me gusta hablar con doble sentido.-Por que me doy cuenta que vos sos un tipo con sentido del humor, por eso te hablo así

-¿Querías hablar con Eli?

- Bueno, a la distancia es lo único que puedo hacer con ella. Si la tuviera como vos en la cama, seguramente haría otras cosas que sé que le gustan más...

- Te doy con ella...

Como de costumbre  oí la conversación. Lo relevante fue:

-Tu marido se hace el boludo, le dejo claro que te cojo y ni bola.-

Y hacia el final de la conversación dijo:

Ya se me va a ocurrir una manera de que se por enterado.-

Durante el resto de la semana no se vieron y el lunes siguiente volvió a llamar. Yo la notaba un poco rara a mi  esposa. Ella, como expectante, me pasó el teléfono.

¿Que tal? ¿Estás en la cama con tu mujercita?

-Si-

¿Ya la viste desnuda?

-No

-Decile que, boca arriba se baje un poco la braguita, no mucho.

-Bajate un poco la braguita.-

Ella lo hizo.-

_¿Ya se la bajó?

-Si

¿Que ves?

-Nada

¿Cómo nada? ¿No está acaso depilada?

Sí, tenés razón.-

¿Quién te  parece que le ordenó depilarse? Para saber la respuesta que se ponga  primero boca abajo, se baje las bragas y luego que se vuelta y te muestre bien la concha

-Ponete boca abajo, bajate la braguita

Cuando lo hizo, observé algo que me pareció un tatuaje, de color violáceo sobre el cachete izquierdo. Me acerqué a mirarlo detenidamente. No era un tatuaje, era algo así como un sello de esos que se les ponen a las reses, estaba como borroso, movido pero se podía leer `PROPIEDAD DE y abajo se adivinaba Daniel Shervd.

Me  puse  totalmente al palo y  sentía un nudo en la garganta, parecía que me faltaba el aire. Eli se dió vuelta, flexionó la pierna derecha y la abrió, mientras su mano me agarraba la pija y con una mirada entre cómplice e interrogante.

Era el mismo mismo sello pero apenas se podía leer.

Dudé pero sentí que debía seguir.-

-Ya la vi.-

-Decididamente te gusta, cornudito.-¿Qué te parece?

-Te escucho

Cuando colgó le pregunté a Eli, que era lo que tenía que comunicarme.-

-Daniel dice que para terminar con esta  penitencia(nunca me comunicó por que le había sido impuesta) tenés que acompañarme  el sábado a que el viejo me ponga por última vez los sellos. le pagues y le agradezcas.- Es poco, tenés que pagarle lo que cuesta aplicar una inyección.-

-¿Y después te vas a cojer con él?

-No, Daniel se va el viernes a Rosario.

-¿A qué hora tenemos que ir?

- A las tres, dice que es para que recuerde que a esa hora es cuando me coje, así me consuelo un poco, dice.-

-Que todo sea por vos, mi vida

-¿Estás seguro que es por mi sola? Me pidió también que me acompañaras a comprar un calzoncito de encaje ya que el viejo le pidió que quiere verme con uno así, color carne.-

-Y por qué tengo que acompañarte también a comprarlo?-

-Él dice que a vos te va a gustar, me dijo incluso que te obligara, sino la penitencia no termina. Además eso tengo que comprarlo en "Feyvis" donde trabaja una mina que él también se coje y que le va a contar si voy con vos o no.-

En honor a la verdad debo decir que pese al relativo interés con que estaba viviendo esto, la situación me excitó sobremanera y simulando resignación accedí 

Fuimos el sábado por la mañana a comprar el calzoncito. Había cuatro dependientas y cuando nos atendieron la empleada preguntó si nos enviaba Daniel, cuando mi esposa asintió, esa empleada se dirigió a otra y ésta vino a atendernos.-

-Daniel, siempre nos recomienda pero no es habitual que vengan en pareja.-

Realmente no sabía donde meterme, ya me parecía demasiado. Opté por el silencio y los monosílabos.-

A las dos y media le tocamos el timbre al conserje. Tardó unos minutos en venir a abrirnos. Era un tipo viejo, de bigotes, de mirada inexpresiva y como aburrida.- Cuando yo le preguntara por la actitud del que le ponía los sellos, Eli me dijo que era un tipo extraño parecía un eunuco, hacía su trabajo con indiferencia, no mostraba ninguna calentura.

El viejo nos llevó hasta un cuartucho en el sótano, donde su ayudante se cambiaba y que tenía un camastro no precisamente impoluto.

Olvidaba mencionar que otra de las exigencias de Daniel era que Eli llevara entre el calzoncito y su piel un papel firmado por mí donde debí escribir " En agradecimiento por marcar a mi esposa"

-Creo que tiene un papel para mí, démelo, por favor-

Mi mujer se levantó la falda del vestido y le dió el papel. El viejo le echó una mirada distraída al papel y lo dejó sobre la mesa.

-Acuéstese.- le dijo mientras  abría una caja metálica como las que se usan en medicina y procedía a sacar un sello y una de las tres almohadillas que estaban dentro.-

Me llamó la atención que el conserje no  demostrara interesarse  en lo más mínimo en la prenda que había solicitado ver en el cuerpo de mi esposa

Mi mujer se acostó boca abajo subiéndose la falda hasta la cintura. El viejo sin ninguna delicadeza le bajó y quitó el calzoncito.

-Abra las piernas.- dijo.- Doble esta pierna, por favor, indicó.-

Mientras ella tomaba esa posición él abrió la cajita y cargo el sello, esta vez le tocó un sello casi rosado, las dos veces anteriores habían sido violáceo y verde.

La mano del viejo aferró un cachete de mi esposa  y amasó la carne hacia el exterior de manera de poder colocarle el sello bien adentro.

-Dese vuelta, por favor

Mi esposa obedeció y sin indicación alguna arqueó y abrió una de sus piernas para facilitar el sellado.-

Mientras mi esposa se ponía nuevamente su prenda el viejo sacó un móvil y marcó un número, cuando atendieron se limitó a decir: Ya está.-  se quedó escuchando y luego dijo: Mire, eso  por favor digáselo Ud.-

- Quieren hablar con Ud.- le indicó a mi mujer.

-Hola.- y al cabo de unos segundos repitió: Hola, mi amor. Estaba sonrojándose y eso fue en aumento; al cabo de un tiempo casi balbuceó.-

Es Daniel, no pudo viajar y dice que me puedo quedar a que me coja pero con tres condiciones: Que vos se lo digas, que me acompañes hasta su departamento y que el señor me haga una prueba de humedad...

-¿Y, eso, Que es?

-El te lo explica.- y me dio el móvil

-Hola, mi esposo predilecto.-Vos decidís si querés que tu querida esposa tenga una cojida como la gente. Sólo tenés que preguntarle en vos alta, clara y con las mismas palabras si quiere quedarse a cojer con su macho, acompañarla hasta mi departamento y que Gervasio la toque con uno o dos dedos para que nos diga cuan húmeda se puso.-

-¿Querés quedarte a cojer con tu macho y que Gervasio te toque para ver como estás de caliente?

-Si vos estás de acuerdo, si

- Por favor, Gervasio, tóquela entre las piernas y dígale al señor Daniel como está de húmeda.- Mientras decía esto yo saqué 20 pesos, se los mostré al viejo y le hice una seña que asintiera. El conserje entendió enseguida y al cabo de unos segundos dijo por el  móvil: -Está bien, está empezando a humedecerse.-

En verdad el vejete era lo más parecido a una planta que uno pueda imaginarse, lo sexual parecía interesarle tanto como la física quántica.-

En el ascensor Ileana se recostó contra mi hombro, la abracé tiernamente, nos besamos de la  misma manera.

-Te quiero. ¿Me querés? me preguntó

-Te adoro, mi vida.

Tocamos el timbre, apareció Daniel.-

-Hasta ahora estás cumpliendo con todo, putita. Seguí.- Mi esposa penetró un metro.-

-Vos quedate donde estás. Todavía te quiero dejar con las ganas de ver como se la cojen a la madre de tus hijos.- La miró a Ileana como si tuviese que continuar con algo preestablecido.-

-Mirá, a tu mujer le voy a dar hasta las cinco menos cinco, entre esa hora y antes de las cinco estás esperándola aquí frente a la puerta con el vestido, si te retrasás tu mujer estará como la ves, en el pasillo.

Mientras decía esto mi mujer se sacaba el vestido de jersey por encima de la cabeza y quedaba sólo con la braguita de carne, no había traído corpiño.-

-Llevate el vestido, hoy lo máximo que le permito es la braguita que le compraste para mí. Chau.-

Ileana miraba para otro lado, mientras cerraba pude observar que la atraía hacia sí-

Salí de allí, intentando enrollar el vestido para disimular, entré en un negocio sólo para adquirir una bolsa donde meterlo. Volví a casa y  me encerré en mi cuarto a hacer tiempo.- Realmente si el hijo de puta la cojía con maestría semejante a la que demostraba con el morbo, encontraba las razones por las que mi esposa había perdido todo pudor.

Fui puntual. Me hicieron esperar un par de minutos antes de abrir.-

Aquí la tenés.- Como cumplió tan bien con mis deseos hoy tuvo su recompensa. Fijate, le acabé encima y pudo sacarse el gusto de embadurnarse las tetas, algo del estómago y hasta alguna gota se le nota aquí en el pelo, después de extenderse mi leche se chupó bien los deditos y el calzoncito está re-húmedo de nuestros 2 jugos.-Cuando llegues a tu casa, así como tu mujer me la chupa hasta que la deja limpita vos también lamela toda para dejarla a ella limpita de mi leche...

-Pará un poquito, hermano, vos a mi mujer le podes acabar encima y embadurnarla cuanto quieras y ella te deje y no te diré que no me gustaría verla cuando le hacés eso; pero ese otro asunto no es lo mio, cuando lleguemos a casa si ella quiere quedarse así , así se quedará pero yo no la toco hasta que esté bien bañadita y sin un resto tuyo. Pensé que te habías dado cuenta que el juego es entre tres y cada cual pone sus límites. Chau, pibe.-

Mientras esto decía, mi mujer se ponía el vestido y se prendió en un largo beso de despedida

Diría que los tres nos quedamos sorprendidos. No sé como me brotó tan espontánea y firme la respuesta. El tipo se quedó mudo y nosotros nos dirigimos a tomar el ascensor

En el ascensor miré, admiré, a mi esposa. Estaba hermosa, su rostro parecía extenuado pero feliz, los labios despintados, despeinada, Parecía más joven de lo que habitualmente ya parece para su edad. Le abrí la boca y la besé tiernamente hasta que llegamos.-

-Huí, mira que me tuvo mamando hasta hace poquito.- Me dijo, pícara.-

-Es que Ud. es irresistible mi vida. Estás hermosísima. Ud. desbarajusta cualquier propósito. De todos modos vos sabes que es cierto, eso de entrar en contacto con el semen de otro no es lo mío.

-Me voy a bañar como vos querés, me daré un baño de inmersión, estoy cansadísima, creo que quiero mucho mimo, nada mas... 

-Me parece que después de todo lo de hoy, me tocas y yo también té largo todo...

-Entonces con mi mano te hago llegar mientras descanso entre tus brazos...

-¿Por qué? ¿Tensé la boquita cansada? ¿La hicieron trabajar mucho?

-Si, hoy me hizo mamar mucho.-

Por ahora lo dejamos acá, me interesaba compartir con Uds. estos momentos tan morbosos que mi esposa y su macho me hicieron vivir. Creo que ven que el tipo prometía. Posteriormente  ha continuado brindándome otras excitantes situaciones

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Sat, 14 Jun 2008 20:02:02 +0100
Que no lo sepa mi marido http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/06/14/que-no-lo-sepa-mi-marido http://drsexoparanenitas.nireblog.com/post/2008/06/14/que-no-lo-sepa-mi-marido 511.jpg

¿Por qué a mí? --- Me preguntaba una y otra vez y no lograba descifrar el enigma de lo que me ocurría.

Mi nombre es Isabel, nací, hace ya treinta y dos años en una ciudad portuaria del Pacifico Sur (Valparaíso-Chile) y me encuentro casada desde los veintiuno con Ramiro, de treinta y cuatro, el es un buen hombre y mejor marido, es marino mercante y pasa gran parte del tiempo embarcado en grandes navieros que recorren el mundo, llevando y trayendo contenedores llenos de productos de todos los mercados mundiales. Esta tradición la he heredado de mis padres, ya que mi progenitor también ejerce la misma profesión de Ramiro, por lo que mi madre debía pasar también largo tiempo sola en casa. Al ser yo hija única, nuestros lazos de unión y amistad más tarde se han consolidado en forma muy especial y hoy mas que madre e hija, somos dos buenas amigas, que se auxilian en todo, se acompañan e incluso habitan bajo el mismo techo, en la nueva casa de mis padres, construida especialmente a gusto nuestro. Donde nuestra gran preocupación es mi hijo Carlos Ramiro, de 13 años, que gracias a Dios, estudia y se desarrolla en plenitud, constituyéndose como él lo pregona, en el hombre de la casa en ausencia del marido de las dos mujeres.

 

Nelly, mi madre, dicen que somos como dos gotas de agua, en lo parecidas, ella casada con Roberto, mi padre, es una mujer atractiva de bien cuidados cuarenta y nueve años. Viste muy juvenil y su carácter siempre ha sido jovial y con cierta sensualidad en su forma de ser, que no pasa inadvertida. Eso mismo la ha llevado a ser acosada permanentemente por hombres que saben que ella lo pasa sola en casa e incluso por los propios colegas de mi padre, a los cuales él encontraba en puertos de otros países y sabedor de su viaje a nuestras tierras, le enviaba con ellos algún regalo, para lo cual les entregaba inocentemente sus datos tales como, nombre, dirección, teléfono etc. Con esos datos los mensajeros tomaban contacto con ella y después de entregar su envío, quedaban asombrados por los buenos atributos de mi buena madrecita, iniciando el acoso con llamadas, invitaciones a cenar o bailar, cosa que mamá rechazaba de plano, aunque también debo reconocer que a veces, quizás por su mismo temperamento de mujer ardiente, cedía a los encantos y promesas de algún mensajero y la veía salir vestida muy sexy y atractiva, para llegar muy tarde y con claras demostraciones de haberlo pasado muy bien.

Sucedió que una tarde al regresar a casa, después de efectuar algunas compras en el sector central del Puerto, encontré de visita a una muy querida amiga de mi madre de sus tiempos juveniles llamada Alicia, casada y separada, hacía ya varios años de Juan Carlos, su marido y desde el rompimiento de su matrimonio se había ido a vivir lejos del Puerto a un pueblo del interior, lo había hecho con Andrés su único hijo, como siete años menor que yo y quien lamentablemente sufría desde su infancia de un retardo mental, aunque a simple vista no se le notaba mucho, la enfermedad lo convertía en una persona que le costaba mucho desenvolverse por si solo, por lo que para todo dependía de su madre. Y esa tarde después de mucho tiempo lo encontré en mi casa junto a Alicia, convertido en todo un hombre, nada de feo, aunque notoriamente se desenvolvía como un niño de unos doce años o menos.

Con la anuencia de mi madre, la estadía de nuestras visitas se prolongó por algunos días, ya que a Andrés se le estaba sometiendo a un nuevo tratamiento médico que si bien no requería hospitalización, era necesaria su concurrencia diaria a ese centro de salud. Por lo tanto su estadía en nuestra casa solucionaba en gran parte esta situación. Pero a su vez y sin siquiera imaginarlo, introdujo en la quietud de nuestro hogar un fuerte elemento erotizante, lo que indudablemente trastornaba la rutina de dos mujeres potencialmente activas en su sexualidad, como lo era mi madre y yo, su querida hija.

 

Por mi parte, desde un inicio empecé a observar ciertas actitudes de Andrés, a quien lo veía obsesionado con en nuestras figuras y movimientos y en forma especial en Nelly, mi madre, que al parecer le agradaba que el joven de 26, la escudriñara permanentemente con su vista, y no era difícil observar al hombre que tras sus miradas, aflorara rápidamente en su pantalón un imponente bulto, que nos indicaba que nuestra presencia excitaba poderosamente su mente y hacía reaccionar un potente miembro, que le costaba disimular.

Después de ello y a solas, lo podía ver muy apegado a su madre y a pesar de que ella frenaba sus ímpetus acosadores, yo veía con cierto asombro que era difícil el papel de ella, más si físicamente se veía muy bien y vestía también atractivamente.

 

Fue esa noche de sábado, en que temprano había llevado a mi hijo a pasar el fin de semana en casa de su abuela paterna e informándole a mi madre que posiblemente no retornaría puesto que me quedaría a alojar en casa de mi suegra, como lo había hecho en otras oportunidades, cosa que ella asintió de muy buen agrado, primera cosa extraña, ya que casi siempre limitaba mis quedadas en esa casa. Pero ya pasada las once de la noche, cambie de parecer y decidí no quedarme, dejé al niño con su abuela y tomé mi auto para retornar a casa. Después de guardar el automóvil quise ingresar por una puerta lateral lo que me obligaba a pasar frente al ventanal del dormitorio de mamá, que esa medianoche aun estaba con luz, no así el de nuestras visitas. Al escuchar extrañas voces y lamentos entrecortados que provenían de su interior, la curiosidad me llevo sigilosamente a ese ventanal, el que a través de una pequeña apertura de su cortinaje dejaba ver todo lo que sucedía en su interior.

La escena me dejó sin reacción y con la vista pegada al vidrio. Así pude observar a mi muy querida madrecita, con todo el esplendor de su desnudez, yacía sobre la amplia cama, apoyada en sus manos y rodillas, con su hermoso trasero levantado, mientras Andrés le saboreaba de lo lindo con su gran lengua la partidura de su rapada vagina, haciéndola retorcerse y exclamar incoherencias de puro placer, mientras Alicia, la madre de Andrés, también desnuda, apenas daba cabida en su boca a un tremendo falo, que poseía el joven y que a mi me costaba creer tamaña cosa y lo que estaba observando y escuchando. ¡Oh ¡ --- Dámelo – dámelo --- me llegaban claras las suplicas y exclamaciones de mi caliente madre, pidiendo a gritos que Andrés la penetrara con su enorme verga. Ante los ruegos insostenibles de Nelly, Alicia tomó posesión junto al levantado trasero de mamá, con una mano atrajo el gran garrote de Andrés y se lo restregaba una y otra vez por la abertura vaginal de su amiga, mientras con los dedos de su otra mano trataba de separar los labios vaginales de la deseosa Nelly. Yo desde mi posesión miraba con asombro lo que sucedía sobre esa cama, donde también en alguna oportunidad vi a mi padre, que con un tercio de pene del que se gastaba Andrés, la hacía gozar plenamente. Pronto vi como esa enorme verga se iba introduciendo al interior de una muy dilatada y húmeda vagina de mamá, hasta casi quedar ambos cuerpos unidos, yo, continuaba sin poder dar crédito a lo que mis ojos veían, mamá soportaba estoicamente esa completa penetración, para después verla continuar con verdadero deleite los vaivenes copulativos del muchacho, que no cesaba en su intento de meterle todo ese delicioso rollo musculoso. Nelly, mi madrecita, ardía de deseos y se deleitaba enormemente, mientras Alicia, abrazaba y besaba a su hijo que esa noche estaba montando a una tremenda hembra, que ya se la habrían querido tener así todos esos machos aduladores que en más de una oportunidad había observado acosándola, cuando salía en su compañía y que yo también sentía algo parecido pues, nuestras conductas y razgos eran como lo he dicho muy similares.

 

Al ver caer a mi madrecita en enloquecedores y repetidos orgasmos, desde mi posición y con los dedos metidos en mi sexo húmedo y chorreante, también acababa deliciosamente y con refrenados deseos de ser yo quien estuviera en esa envidiable posición, de la que era objeto mi madrecita.

Vi al fuerte de Andrés, manejarse obsesionado en aquella inesperada y fantástica copulación, nada hacia presagiar la tara que padecía el joven, ni de su retardo casi infantil, me daba cuenta que a esta altura de su vida, el sexo era su máximo alimento y placer y las mujeres maduras, al parecer su predilección. Nada anormal se observaba en él, salvo su gran obsesión y larga resistencia al copular. Veía a su madre preocupada de calmar las clavadas arremetedoras de Andrés, pero los deseos que le producían el acto sexual con mi madre, lo enloquecían. Alicia, al no poder calmar los arrebatos de su inagotable hijo, pronto la vi. con su boca y lengua, unida al sexo de la pareja y junto con ayudar a lubricar ese brioso falo, absorbía los jugos de mamá, productos del mete y saca del muchacho.

Así, pude apreciar una penetración a fondo a mi madrecita, que al cooperar con lascivos movimientos corporales acompañados de excitantes gemidos, logró hacer acabar frenéticamente a Andrés, mientras ella, al sentir el caliente borboteo seminal, que inundaba el interior de su ardiente vagina, sucumbió con espasmódicos e involuntarios sobresaltos, para recibir muy dentro de ella, una verdadera inundación, de esa joven leche que tanto la hacía disfrutar.

 

Pasado unos minutos y con mis pequeñas bragas empapadas de mi propio liquido seminal, ingresé sin que nadie se percatara hasta mi cuarto, donde junto a tomar una ducha, me metí en mi cama, no, sin antes buscar desesperadamente entre mi ropero, mi aparato gozador de silicona, que también me trajo de regalo de uno de sus viajes mi marido, para usarlo en su ausencia, con él logré dar rienda suelta a mis fantasías, teniendo fijas en mi mente esas ardientes e impactantes escenas de mi extraordinaria madrecita.

En esa oportunidad escuche sus gemidos y alaridos junto a los de Alicia, hasta altas horas de la noche y que de tanta excitación que me producían, tuve que luchar fuertemente en contra de la tentación de participar de esa fantástica velada de sexo duro y sorprendente.

 

Ese domingo, salí a eso del mediodía en dirección a casa de mi suegra, almorzaría con ellos, para por la tarde retornar con mi hijo nuevamente a casa. Antes de salir y sin hacer ruidos, me asomé a la puerta de la alcoba de mamá, los tres dormían profundamente, él al centro de sus dos hembras, apenas cubría su espigado cuerpo con la sábana a medio tapar, con una osadía que no sabía de donde me venía, me acerqué en puntilla de pies y moviendo lentamente la sabanilla dejé al descubierto un flácido pero tremendo pene, que hinchado y enrojecido, daba claras muestras de su intenso uso en esa noche. Ustedes no se imaginan cuanto luché con mi otro yo, de los arrebatadores deseos de llevármelo de lleno a mi boca y mamarlo con tal devoción y ardor hasta sentir invadir con su leche, las profundidades de mi garganta. La escena mostrada y el olorcillo de sus desnudos cuerpos me dejaron a punto de caer en un gran orgasmo, por lo que decidí, rápidamente volver sobre mis pasos y huir de allí.

 

Mientras conducía mi automóvil esa mañana, no podía quitar de mi atribulada mente, aquellas cosas y me volvía a sobrevenir una fuerte excitación. Recordaba como mi madrecita se transformaba en la cama, buscando desenfrenadamente el máximo goce sexual y al muchacho dándole sin tregua hasta hacerla acabar una y otra vez, también escuchaba a Alicia, fornicando de lo lindo con su propio hijo y a mis oídos llegaban las exclamaciones de sus propios orgasmos. Detenida frente a un solitario semáforo, llevé una mano a tocar mi ardiente sexo y solo bastó que observara pasar un joven y musculoso ciclista, que tras la delgada tela de su short, dejaba ver su paquete, para caer en un sorprendente orgasmo que me dejó por unos instantes a mal traer, por lo que tuve que detener unos instantes mi auto junto a una berma para rehacerme físicamente. Sentía en esos momentos una impresionante calentura que me llevaba a desear tener sexo con cualquier hombre que supiera apagar el fuego que bullía dentro de mí.

 

Ya en casa de Rebeca, mi suegra, logré quitarme las vivencias que se resistían a dejar mi mente, el jugar con mi hijo y conversar con ella, hicieron a medias bajar mi enorme excitación, casi al pasar a la mesa para almorzar, apareció Walter, mi suegro, aún joven y apuesto, cinco años menor que ella, sin que Rebeca lo notara me saludo muy efusivamente atrayéndome hacia su cuerpo, dándome un beso en la mejilla en son de saludo, por unos instantes quedé unida a su cuerpo y me impregné de su exquisito aroma de perfume para hombre.

Ese sólo contacto revivió en mí, la calentura con la que había luchado las últimas horas, él, muy sabueso al parecer lo notó en mí, pues me desnudaba con su varonil mirada.

 

Para mi, no era un misterio de su casi permanente acoso que me hacía cada vez que estaba a su lado, yo sabía que a él, sólo le bastaba una señal mía, para no trepidar un instante y llevarme a la cama, sin importarle mayormente que fuera la mujer de su hijo menor, así como se lo prodigaba Jacqueline, su otra nuera y casada con su hijo mayor que también era marino mercante. Yo no quiero decir que todos los hombres que trabajan en ese rubro sean "carnudos", pero en este caso familiar era patética la situación. Y de eso daba fe de que así lo era, pues en una oportunidad, en un viaje a la playa donde tenían casa mis suegros, encontré a ambos teniendo sexo a todo dar y él luciendo una herramienta muy envidiable, hacía revivir con creces a la carita de inocente de Jacqueline y la hacia gozar como los dioses.

 

Ella misma me lo confesó, un par de noches después con un par de tragos en la cabeza, cuando la enfrenté por su desliz con el padre de nuestros maridos. Quizás para inmiscuirme en el asunto, me confesó que Walter era un tipo extraordinario en la cama, que su mujer ya no lo acompañaba en lo sexual y a su vez, me comentaba en esos momentos de suma calentura con la mujer de su hijo, que yo le producía unas ganas descontroladas de tener sexo también conmigo, para hacerme gozar como lo hacía con ella desde hacía algún tiempo. Para que voy a sacrificar a mi mujer—le decía – si tengo dos tremendas hembras casadas con mis dos hijos, que prácticamente no las usan --- a las que tengo que cuidar para que no se enreden con otros tipejos, para eso se jactaba aún tengo vigor para hacerlas gozar como ellas se lo merecen. Y agregaba Jacqueline --- El siempre ha soñado que su máxima fantasía, es poseernos a las dos juntas, total decía que con la pastilla mágica del Viagra, nadie se me queja.

 

Lamentablemente Walter, no almorzaría en casa ese día, y salió raudo en dirección desconocida. Pero si lo harían los dos niños de Jacqueline, que también los había traído temprano a jugar a casa de su suegra. Eso me indicaba que la muy zorra a esa misma hora se encontraría con el astuto de Walter, en su propia casa. Por lo que almorcé muy liviano y dando una excusa creíble, me fui directo a casa de Jacqueline, comprometiéndome a pasar a buscar mas tarde a mi hijo.

 

Enorme sorpresa fue la que se llevaron ambos al verme ingresar, recién acababan de almorzar y ya Walter esperaba desnudo a su nuera-amante en su cama, supe que hacía más de dos semana que no tenían sexo por lo que el hombre estaba muy desesperado y deseoso de tenerla pronto a sus anchas, por lo que al presentarme, corrió a cubrir su desnudez con un batón de Jorge, su hijo ausente, pero yo ya me había percatado de todo Dado que también Jacquie, como le llamábamos en familia, lucía un transparente camisón a media pierna, calzando zapatos de altos tacos que la mostraban muy sexy, con sus imponentes tetas y hermoso trasero, que trataba de disimular con una gran toalla.

 

¡Hola mi pequeña – me dijo --- en tono paternalista, mientras me tomaba ambas manos y me daba otro beso en la mejilla --- ¿Qué te trae por aquí? -- el tono de su voz y su actitud eran muy serena y hasta normal, agregaría yo. Eso me abismaba.

 

- ¡Oh¡--- Perdón dije en voz baja --- ¿interrumpo en algo?.

Por favor querida Isabel, tu nada interrumpes – dijo – presurosa ella.

Al momento que se le caía la toalla que la cubría dejando, traslucir toda su exuberante anatomía, vista tras el delgado camisón y los vestigios del bello pubiano, los que se dibujaban perfectamente en sus entrepiernas desprovistas ya de su pequeña braga que yacía sobre la cama.

 

- ¿Almorzaste ya mi pequeña, me pregunto Walter, como asumiendo en propiedad su papel de anfitrión.

- ¡Oh¡ --- si ya almorcé, gracias Walter, tu siempre tan amable con nosotras. Especialmente con una --- agregué --- con cierta ironía.

 

Yo --- me susurró al oído --- también he querido demostrar mis preferencia con ambas, pero has sido tu quien no ha querido dar el siguiente paso, que para los tres lo podamos transformar en algo maravilloso. --- ¿Verdad Jaquie? --- a lo que esta, asintió con un movimiento afirmativo de su cabeza y una sonrisa pecaminosa en su rostro.

 

En ese momento se me acercó Walter empleando los mismos movimientos de su hijo, mi marido, he instintivamente soltó el cinturón de su batón, para aparecer un hermoso pene en plena evolución de erección, lo que gatillo en mi esa tremenda calentura que me tenia en esta situación, recordé en ese momento, las tantas veces que le había rechazado y ahora corría embelezada a su lado. Al verlo así quede paralizada, y sin demostrar ningún tipo de rechazo a mi querido suegro, dejé que me tomara de los hombros y me besó ardientemente en los labios, cosa que aumentó mi calentura a mil, mientras Jacqueline, delicadamente , al verme tan receptiva, acudió presurosa a mi dando muestras de aprobación, me abrazó y me beso en las mejillas sin decir palabra, para luego ayudarme ella misma a quitarme mis vestimentas, dejando al descubierto, mi orgullo de mujer, mis lindas tetas al descubierto, las que fueron presa fácil para Walter, que ansioso ante el bocado que se le presentaba, se apoderó con su boca de ellas, como adivinando que al admitir aquello, me mataba de excitación, haciendo recorrer en todo mi cuerpo una rica sensación de infinito placer, apoyado por su amante, que ya hurgaba con sus dedos mi sexo humedecido y con la otra mano tomó la mía para llevarla al contacto directo con el fuerte falo de Walter, que me causaba un tremendo placer el tenerlo entre mi mano.

 

En los minutos siguientes, los tres desnudos repartíamos nuestras caricias sobre la cama de ella y en mi boca trataba de dar cabida y succiones a ese vibrante miembro de mi suegro. Mientras el hombre se esmeraba de repartir sus caricias entre ambas jóvenes mujeres que nos encontrábamos ya dispuestas a hacerle gozar como presumiblemente, él lo había soñado desde hacía mucho tiempo.

 

Era tal mi calentura que me puse sola bajo él, ondulaba mi desnudo cuerpo y buscaba ansiosa su fuerte verga, mientras él prolongaba sus caricias sobre mí, lo que me desesperaba de deseos de ser profusamente poseída. Jaquie, se deleitaba viéndome en ese estado y avivaba el fuego acariciándonos a ambos también plena de excitación.

 

Mi mano izquierda fue a tomar el erecto pene de Walter y lo direccioné rápidamente a mi boca, necesitaba sentirlo, necesitaba mamarlo con ansiedad y así lo hice, arrodillada junto a él, era maravilloso el sentirme así dando rienda suelta a mi ardiente calentura, mientras sentía placenteramente la lengua de Jacquie, haciendo estragos en mi sexo. Era verdaderamente lo máximo que podía desear. Mi condición de hembra multi orgásmica, me delataba plenamente y mi cuerpo se estremecía al sentirlos venir.

Por fin pude sentir en toda su magnitud una ardorosa penetración que dio un tremendo libertinaje a la búsqueda de mi latente placer sexual. Al ver a Walter en acción, me parecía estar haciéndolo con mi propio marido, por su extraordinario parecido, lo que me hacia entregarme sin reservas a este cincuentón varón que si sabía sacar el mejor provecho en la cama de una joven mujer.

La pildorita del "Viagra" hacía maravillas en Walter, era como hacerlo con un muchacho de 20 años, fogoso, muy viril, y algo incansable. Con su pene enfundado en un suave "condón "de látex, nos cuidaba para no embarazarnos, ya que ambas fuera de encontrarnos en una edad muy activas en lo sexual, también nuestra condición de mujeres jóvenes, nos hacía ser súper fértiles. No puedo negar que el hombre supo arrancar de mi todo ese fuego ardiente que me consumía. Sació todas sus ansias y deseos que me tenía y se mostraba feliz, que le hubiese podido responder más allá de lo que él tibiamente había imaginado de la mujercita de su hijo, que ahora también lo era de él.

 

Satisfecha completamente de esta aventura con mi querido suegro, ahora lo observaba dándole sin cesar a Jaquie, que demostraba su deleite a través de sus ardientes gemidos, tanto o mas que yo, también la hizo acabar profusamente antes de eyacular copiosamente para ella, a quien yo aprendí a estimular por todo su cuerpo tal como ella lo hiciera hacía un rato atrás y también me parecía delicioso y sorprendente, ya que nunca había imaginado hacerlo con una mujer, pero la calentura pudo más que mi pudor y me gustó mucho hacerlo con ella.

 

Media hora después Walter descansaba desnudo, junto a sus dos jóvenes hembras, que le mimábamos y acariciábamos, como nuestro ídolo y gran macho reproductor, él nos trataba como "mis pequeñas" o mis chicas y nosotras le bautizamos como "Papito".

La escena aún tenía mucho de erotismo y mientras él descansaba y se reponía del duro embate con sus ardientes nueras. Jacqueline, caliente aún, saltó pronto a mi lado y nuestros jóvenes cuerpos se unieron en un verdadero torbellino apasionado. Walter nos observaba eróticamente extasiado y aunque físicamente agotado, su mente le indicaba que sus manos debían continuar palpando nuestras desnudeces y su boca aprovechaba de lamernos enteras, impulsándonos a continuar gozando entre nosotras, hasta que nuestras lenguas hicieron estallar nuestros sexos en esa ardiente tarde dominguera. En menos de veinticuatro horas, mi vida sexual empezaba a tener un vuelco inimaginable para mí.

 

Antes de partir en la búsqueda de nuestros hijos, nos juramentamos con Walter, de saber guardar nuestro secretos de alcoba y comprometiéndonos con él, de estar siempre disponibles para con el padre de nuestros maridos, cuantas veces él quisiera gozar de nosotras, a lo que nosotras asistimos cual esclavas a obedecer a su amo y señor. Yo por mi parte pensaba tras cerrar esa puerta y sentirme debilitado físicamente producto de mi desenfreno. "Que tipos con más suerte, a cuantos hombres maduros, como Walter, les será dada la suerte de cuidarle las mujeres de sus hijos ausentes, así de esa manera.

 

Antes de retornar, llamé por teléfono a mamá para advertirle de mi regreso y para que se dieran tiempo de normalizar todo y mi hijo no se diera cuenta de la gran puta que era su joven abuela. Al parecer en esos momentos continuaba disfrutando de lo lindo con su amiga Alicia, pues la escuche muy bajito decir --- ¡Ali, por favor! --- cálmate --- que estoy hablando con Isabel.

 

Al ingresar a mi casa todo era silencio, sólo el cuarto de mamá permanecía con luz, por lo que aprovechamos para pasarla a saludar con su muy querido nieto.

 

El rostro de mi madrecita la delataba por completo el libertinaje que había puesto en estos dos días en lo sexual con su vieja amiga y el hijo de esta, pero no quise decirle nada pues yo también venía muy agotada por culpa de la tarde pasada en casa de Jacquie, y lo único que deseaba era tenderme en mi cama y descansar. Mamá pidió invitar a mi hijo a dormir con ella, como lo hacía normalmente, cosa que asentí de no muy buenas ganas, pero así se hizo.

Al día siguiente y después de quedar a solas con mi madre, a eso de la media tarde, la aborde dirigiendo la conversación a lo observado por mí ese sábado en la noche y sus relaciones con Isabel y su hijo Andrés. Ella abrió sus ojos totalmente sorprendida, queriéndome negarlo en principio, pero fui tan convincente que optó por decirme la verdad y suplicarme perdón por lo acaecido.

 

Lo conversamos todo tranquilamente y como buenas amigas, confesándome ella lo bien que lo había pasado y lo fabuloso que era Andrés para la cama, eso me excitó en demasía, pero lo que me tuvo al borde de un orgasmo fue cuando me dijo, que el muchacho deseaba ardientemente hacerme sentir su trem